Como suele suceder año tras año, en este 2026 tendremos que despedirnos de algunos coches. Los motivos pueden ser variados, aunque a menudo se debe a razones económicas o ciertos cambios de rumbo en las estrategias de las marcas. Aunque todos tienen algo en común: se los echará de menos por ser una alternativa económica, otras veces por ser un modelo de nicho y otras por simple nostalgia. Vamos a repasarlos.
Audi A1 y Q2
La lista que han completado nuestros compañeros de Auto Motor und Sport comienza con estos dos modelos alemanes. En 2010 con el A1 se puede decir que se creó un nuevo segmento de utilitarios de corte premium. Al principio su demanda fue bastante alta y, de alguna manera, para poder seguir aprovechando este éxito apareció el Q2 en 2016. Aunque este último sí tenía una competencia más feroz con los BMW X1 y Mercedes GLA. Pese a ello también encontró su hueco entre el 2017 y el 2020, aunque a partir de ahí las ventas fueron cayendo como le sucedió al primero. De esta manera se decidió un cambio de estrategia porque los márgenes en este segmento eran demasiado bajos para que la empresa con sede en Ingolstadt pudiera mantener sus estándares de alta calidad.
BMW Z4 (y Toyota Supra)
El próximo modelo del que os voy a hablar va a crear una gran nostalgia entre los amantes de la conducción. Y es que el Z4 Roadster también nos dirá adiós en este 2026, lo que será también el fin del acuerdo entre BMW y la planta austriaca de Magna Steyr, donde los fabricantes chinos (Xpeng y GAC) se están haciendo fuertes, tras empezar a montarlo allí en 2018 en exclusiva. Esto significaría que este tipo de carrocería quedaría sin ningún representante en el futuro próximo de los alemanes.
Como un daño colateral, que sea el fin del Z4 afecta también a otro icono de los coches deportivos japoneses: el Toyota GR Supra. Ambos compartían elementos importantes como la plataforma, los motores y las transmisiones, produciéndose en paralelo. Aunque a diferencia de el anterior, desde la marca nipona ya han declarado que no dejarán morir esta denominación, aunque es posible que se pase a una base completamente eléctrica.
Ford Kuga
Uno de los modelos que me ha sorprendido de esta lista de nuestros compañeros alemanes es el Ford Kuga. Quizás ya no tenga tanto éxito como anteriormente, pero en algunos mercados como el nuestro todavía mantenía unas buenas cifras como para mantenerle en producción. Si es verdad que su versión estadounidense, el Escape, ya se dejó de fabricar en 2025 y podría haber sido una señal anticipada de lo que podría pasar con este SUV.
El mayor problema que plantea el fin del Kuga es que actualmente es el único coche que sale de las instalaciones de Almussafes (Valencia) y el próximo modelo que han anunciado que se producirá allí no empezará a montarse hasta el 2028, lo que sería casi un año con la fábrica parada. Aunque también hay que tener en cuenta el supuesto acuerdo de los americanos con Geely, que podría provocar la llegada de un modelo próximamente.
Honda Civic Type R
De un coche práctico como el Kuga volvemos a otro más pasional como es el Civic Type R. Durante 30 años ha sido para muchos uno de los mejores compactos deportivo, pasando por seis generaciones en la que ha deleitado a público y crítica con motores de altas revoluciones, su llamativa apariencia y convirtiéndose en una referencia entre los “tracción delantera”.
Con una evolución que le llevó a pasar de los 185 a los 310 CV con el transcurrir de los años su desaparición está provocada por las normas de emisiones cada vez más estrictas dentro de la Unión Europea que disparan los objetivos de consumos de la marca japonesa. Muchos rumores apuntan a que la denominación Type R no tendría porque desparecer, pero quizás la próxima entrega sea con otra denominación diferente a Civic.
Hyundai i10
El segmento A no ha pasado por sus mejores momentos en los últimos años, aunque como hemos visto desde el Grupo Hyundai se ha seguido apostando por ellos. De cara al 2026 la sensación que da es que el i10 ya nos dirá adiós, tras acumular tres generaciones desde el 2008. No se puede negar que los coches urbanos con motores de combustión cada vez son menos rentables, aumentando los niveles de CO2 en los cálculos de emisiones ya que se les aplica un extra por su tamaño. También es sabido que la planta turca en donde se produce se está reconvirtiendo para hacer eléctricos.
Volkswagen T-Roc Cabriolet
Sin un Golf Cabriolet en la gama, el T-Roc recogió el testigo en Volkswagen de contar con un coche con el que poder conducir a cielo descubierto. Aunque el SUV también dirá adiós a una tradición que en el fabricante alemán se remonta a más de 70 años, pese a que el año pasado todavía se vendieron 12.000 unidades (menos del 10% del total del SUV). Sin olvidar, como pasaba en modelos de arriba, que se cerrará la planta de Osnabrück, especialista en descapotables del Grupo Volkswagen.
Mercedes Clase T
La estrategia en cuanto a vehículos comerciales de Mercedes va a cambiar en los próximos años, algo que notarán en la planta de Vitoria, dejando un poco de lado los monovolúmenes familiares para centrarse en modelos mucho más exclusivos o premium. De esta manera se acabará la colaboración con Renault, ya que como sabemos los actuales Clase T y Citan son derivados del Kangoo y todos ellos comparten la misma línea de montaje. Esto no quiere decir que el modelo francés y el tercero en discordia, el Nissan Townstar, también se retiren, pues hay planes futuros para ellos.













