Ya lo comentamos en el repaso de las ventas del pasado mes de marzo y seguro que se va a convertir en una tendencia en este 2026. El segmento A está volviendo a resucitar y modelos como el Dacia Spring tiene bastante culpa de ello. El representante rumano ha mejorado muchísimo en apenas cinco años y ahora acaba de presentar la última de sus actualizaciones o “upgrade”, como dice ahora la gente joven. Nosotros ya lo hemos conducido por el centro de Madrid y aquí te contaremos las primeras impresiones.
Nueva actualización para el Dacia Spring
Como comentaba arriba, el Spring apenas lleva un lustro entre nosotros, pero casi en cada uno de sus años de comercialización siempre ha tenido una novedad importante a destacar. Empezando por un 2021 que fue su lanzamiento en nuestro país, al año siguiente fue el que se actualizó su imagen en consonancia con el resto de la gama (se estrenó el logo y la imagen corporativa actual), en 2023 le llegó un segundo motor de 48 kW (65 CV) que acompaña al inicial de 33 kW (45 CV) y en 2024 se produjo su segundo restyling.
Con el pasado 2025 de descanso, ahora mantiene la misma imagen que se estrenó hace dos años, aunque con pequeñas mejoras que buscan una mayor eficiencia aerodinámica. De esta manera se han carenado los bajos para que aire fluya por debajo de la mejor manera, mientras que estrena un nuevo alerón en la parte trasera con un mayor tamaño.
Esto quiere decir que las cotas de nuestro protagonista no han cambiado. A modo de recordatorio, cuenta con una contenida longitud de 3,70 metros, una anchura de 1,58 metros y una altura de 1,51 metros, estando siempre homologado para cuatro pasajeros. El maletero disponible es de 288 litros, aunque podemos sumar otros 35 litros en la parte delantera (ideales para los cables) comprándolo como un extra que cuesta 150 euros.
En lo que se refiere al chasis también encontraremos mejoras que siguen aumentando el nivel dinámico de este Spring. Una de las más importantes tiene que ver con la incorporación de una barra estabilizadora en el eje delantero, que ha reducido el balanceo del coche para que se mueva con más seguridad en giros un poco más bruscos. A esto tenemos que sumar la incorporación de muelles más duros, de nuevo buscando el mismo objetivo que la anterior, y una asistencia a la frenada más potente.
De cara al interior se mantiene la sencillez que le ha caracterizado hasta ahora. Pese a este adjetivo, hablamos de un coche muy bien pensando en cuanto a sus espacios, pues entre todos suma nada menos que 33 litros, con los botones justos en una consola central desahogada y cumpliendo en materia digital. Aún siendo un urbanita siempre cuenta con un panel de instrumentación digital de 7 pulgadas con varias vistas, mientras que en el acabado más alto encontremos una pantalla multimedia de 10 pulgadas con los protocolos Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos.
Motores y baterías de estreno
El gran protagonismo de esta renovación del Spring se la ha llevado la parte mecánica. Ahora se presenta con dos nuevos motores, de nuevo eléctricos, con unas potencias de 52 kW (71 CV) y 75 kW (102 CV), lo que es casi el doble que lo ofrecido anteriormente. Pero no solo cuentan los caballos, también el par motor se ha incrementado lo que permite firmar aceleraciones 0-100 km/h acordes al resto de vehículos con los que te puedes encontrar en la carretera. Con el primero, por ejemplo, se queda en unos normales 10,3 segundos, mientras que el segundo baja a 6,9 segundos (antes el mejor eran 14 segundos).
A su vez se ha decidido cambiar la batería que los acompañará a partir de ahora. En concreto se ha descendido su capacidad de 26,8 a 24,3 kWh y de paso se ha cambiado su química de una NMC a la actual LFP. A priori podría sonar a una desventaja, pero te voy a demostrar lo contrario. Para empezar, aún teniendo en cuenta el aumento de la potencia, la autonomía homologada solo baja 3 km para establecerse en 225 km. Y manteniendo los 7 kW de potencia máxima en corriente alterna (3 horas y 20 minutos para rellenarse al completo), ahora se puede cargar a 40 kW en continua (29 minutos del 20 al 80%) si cogemos el extra “Pack Power” que cuesta 650 euros y también incluye la recarga bidireccional.
La llegada de esta nueva batería ha cambiado completamente al Spring por dentro. Mientras la anterior batería prácticamente estaba colgada sobre el eje trasero, ubicando en ese punto toda su masa, ahora se ha colocado bajo todo el piso. De esta manera, y si bien es verdad que este tampoco es un coche para correr, el reparto de los pesos está mejor distribuido.
Dos acabados para dos motores
La gama del renovado Spring es bastante fácil. Si te convence el motor menos potente tendrás a tu disposición el acabado Expression, pero si quieres algo más de “chicha” tendrás que pasar al Extreme que va asociado al propulsor más capaz. Dependiendo del escogido tendrás llantas de 14 o 15 pulgadas, la aplicación MyDacia para controlar varias funciones del coche de forma remota, así como varios asistentes ADAS para contar con un coche de lo más seguro. Lo mejor es que toda su oferta se queda por debajo de los 20.000 euros en PVP (son 18.170 y 19.370 euros, respectivamente), sin olvidar que por tener en su fabricación en China le corresponden 3.375 euros con el Plan Auto+ para las dos versiones.
Aunque como suele ser habitual en todos los lanzamientos, existen ofertas promocionales que rebajan considerablemente el precio anterior. Tomando como referencia el Expression 75, si sumamos la ayuda estatal, el CAE, así como los descuentos de la marca por la financiación se queda en apenas 11.350 euros. Siempre asociado a 7 años de garantía Dacia Zen, aunque en el caso de la batería es de 8 años.
Una prueba muy ciudadana
Que mejor para probar la renovación del Spring que realizar un recorrido completamente urbano por el centro de Madrid. En mi caso la unidad de pruebas contaba con el nuevo motor de 75 kW (102 CV), que según las estimaciones de la propia marca probablemente será la más vendida en nuestro país al ir asociada al equipamiento más rico.
Este trayecto me sirvió para comprobar de primer mano todo lo que había evolucionado el pequeño Dacia en estos años. Comento esto porque todavía hoy se ven por las calles de la capital los coches compartidos de Zity, los cuales utilizan las primeras versiones del urbanita rumano.
Está claro que, en estas condiciones, con tanta parada por semáforos, cruces o pasos de cebra no podemos sacar las mejores conclusiones sobre los cambios del renovado Spring. Aunque si me preguntas si he notado mejoría en el aspecto dinámico es un sí rotundo. Más allá de una dirección que es capaz de girar en 4,8 metros, se sigue mostrando ligero en los diferentes cambios de dirección o carril, presumiendo de una mejor pisada lo que aporta más seguridad al volante.
La mejora en aceleración, dentro de las posibilidades que tuvimos, también es palpable. También aproveché para “jugar” con el modo B de regeneración. El Spring ya de serie cuenta con un poco de retención y, sin duda, a mí me parece la suficiente para olvidarte en muchas ocasiones del pedal izquierdo. La otra posibilidad es algo más brusca, para mi gusto.
Nos quedaría completar una prueba más en profundidad para poderte ofrecer datos sobre su gasto o posible autonomía de la nueva batería LFP. Lo que te puedo asegurar es que al comenzar la prueba con la pila al completo marcaba en el panel de instrumentación los prometidos 225 kilómetros y tras el recorrido por Madrid lo concluimos con un gasto de 14,8 kWh (el homologado es de 13,5 kWh).













