No sorprende que Stephanie Salewyn, ingeniera jefe del Clase C en Mercedes-Benz, disfrute conduciendo la nueva generación de la berlina. Su razonamiento es típico de la marca: "porque llegas descansado", sonríe y confiesa a nuestros colegas alemanes de Auto Motor und Sport, a quienes ha dejado subir a bordo aunque sea a modo de pasajeros. Nosotros, en Autopista.es, ya habíamos podido contarte algunas impresiones a bordo durante unos pocos kilómetros sobre el nuevo Clase C eléctrico, e incluso te habíamos dado sus precios para España. Pero ahora sabemos muchos más sobre uno de los coches más esperados del año.
Producción en Hungría y carga en 10 minutos para recorrer 325 km
Y es que, desde siempre, llegar al destino bien descansado ha sido una de las principales virtudes de las berlinas de Sindelfingen y Bremen durante décadas. Sin embargo, a diferencia de los modelos de combustión o del GLC —con el que comparte gran parte de su tecnología—, la Clase C eléctrica no sale de ninguna línea de montaje en Alemania, sino de la de Kecskemét, en Hungría. La batería procede de la planta de CATL en Debrecen. Se trata de la misma unidad que equipa el GLC: una capacidad neta de 94,5 kWh y una arquitectura de 800 voltios. Admite potencias de carga de hasta 330 kW.
Con un consumo WLTP homologado de 14,1 kWh, la Clase C ofrece una autonomía de 762 kilómetros; una cifra insuficiente para cubrir el trayecto que nuestros compañeros alemanes realizan entre Sindelfingen a Kecskemét, ya que el Mercedes tiene que detenerse una vez en una estación de carga durante el viaje de 961 kilómetros. La batería pasa del 10 al 80 por ciento de carga en 22 minutos. Salewyn resume las cifras de forma concisa: "325 kilómetros en 10 minutos".
Recuperación de energía de hasta 300 kW y tan rápido como un C 43 4Matic
El sistema de propulsión recupera energía para la batería durante la frenada, alcanzando potencias de hasta 300 kilovatios. La ingeniero jefe explica que la Clase C realiza hasta el 99 por ciento de las maniobras de frenado de forma totalmente eléctrica. Un proceso automático de frenado y limpieza mantiene el freno de servicio listo para actuar. Los conductores pueden elegir entre cuatro perfiles de recuperación: en el modo «D», el vehículo toma la decisión; «D Plus» desactiva la recuperación; y «D Minus» permite la conducción con un solo pedal, controlando tanto la aceleración como el frenado mediante el pedal del acelerador.
Pisa a fondo el acelerador y experimentarás la otra faceta, más deportiva, de la Clase C eléctrica: el C 400 4Matic acelera de cero a 100 km/h en 4,3 segundos. Esta cifra iguala exactamente el tiempo de aceleración de 0 a 100 km/h del Mercedes-AMG C 43 4Matic.
Así se siente el nuevo Mercedes Clase C eléctrico, desde el asiento de acompañante
Sin embargo, la Clase C eléctrica no pretende ser una mera réplica de la versión con motor de combustión. Mercedes le ha conferido deliberadamente un carácter propio: en nuestra unidad de pruebas, la suspensión neumática garantiza un confort exquisito, mientras que el asiento del acompañante ofrece una sujeción perfecta. Un rasgo típico de los vehículos eléctricos —y una ventaja para el confort— es la distancia entre ejes: el modelo W520 mide 2,96 metros, unos diez centímetros más que el W206.
"Estamos especialmente orgullosos de nuestros niveles de NVH", explica Salewyn. Las siglas NVH hacen referencia a ruido, vibración y aspereza ("Noise, Vibration, and Harshness", en inglés). De hecho, el habitáculo de la Clase C resulta subjetivamente muy silencioso. Como señala su ingeniero jefe, "el silencio también es un lujo".
En el modo Sport, la Clase C reduce su altura en 1,5 centímetros, endurece la amortiguación y responde con mayor agilidad a las órdenes del acelerador y la dirección. El sistema de dirección en el eje trasero también cobra mayor protagonismo; con un ángulo de giro de hasta 4,5 grados, reduce el diámetro de giro a 11,2 metros y hace que la entrada en curva sea más ágil. "Se siente casi como un deportivo compacto", explica Salewyn al volante del C 400 EQ.
Con un precio en España que ya parte de 69.800 euros, el Mercedes C 400 4Matic EQ es actualmente el único modelo disponible, aunque llegarán otros más adelante. Ya se admiten pedidos por tanto de esta nueva y flamante Clase C eléctrica, y las primeras unidades empezarán a llegar a los concesionarios y a los clientes a partir de septiembre.
Nuestra opinión: impresiona por confort y potencia
En cuanto a tamaño y confort acústico, el Clase C eléctrico casi supera los límites del segmento de berlinas compactas premium; con sus 2,5 toneladas, pesa más que cualquier Clase C anterior. Eso sí, desde el asiento del acompañante, el C 400 EQ impresiona por su confort y potencia, mientras que en carretera impone su presencia. Esto convierte a la berlina en una alternativa atractiva frente al SUV eléctrico GLC —con el que comparte gran parte de su tecnología—, y no solo por su precio más bajo.













