Nos pareció bastante curioso que dentro del plan estratégico FaSTLAne 2030 no se nombrara apenas a Lancia, más allá de para comentar que ahora quedaría bajo la “supervisión” de Fiat. Pues bien, como un buen golpe de timón, los responsables de la marca han desvelado las primeras fotografías de su próximo modelo, el Gamma, que cumple con los objetivos marcados cuando “volvió” la marca italiana y que se culminarán en 2028 con el Delta.
El Lancia Gamma ya no será una berlina
Para los más nostálgicos el nombre de Gamma los llevará rápidamente a un periodo comprendido entre 1976–1984. En aquellos años se comercializó con dos tipos de carrocería diseñada por Pininfarina que eran el Coupé y la Berlina. Incluso si nos vamos más atrás en la extensa historia de la firma italiana, ya se usó para otro modelo del que se fabricaron 258 unidades en 1910.
Su resurrección descarta por ahora ese estilo y se entrega a la moda SUV, con un porte bastante coupé. En concreto hablamos de un modelo que tendrá una longitud de 4,67 metros, con 1,89 metros de ancho y 1,66 de alto, por lo que podríamos decir que entra en la parte más alta del segmento C con un tamaño bastante cercano a los últimos Citroën C5 Aircross u Opel Grandland con los que comparte la plataforma STLA Medium.
A nivel estético este Gamma sigue los pasos que en su día estrenó el Ypsilon, coincidiendo en como se presenta la iluminación LED del frontal en forma de cáliz. A partir de aquí se van a utilizar manetas enrasadas en las puertas delanteras, mientras que en las traseras se colocarán en el pilar C. Por cierto, este último ha querido rendir homenaje a la Berlina antes comentada, que también se inclinaba bastante en este punto. La trasera es mucho más distintiva, ya que más allá de la fuerte caída vuelve a utilizar tiras LED en un formato muy parecido al visto en el lado contrario del coche.
La otra foto que nos han proporcionado desde Lancia tiene que ver con su interior. Como podemos apreciar presenta una disposición muy familiar a la vista anteriormente en el DS Nº8 y no es casualidad, pues ambos modelos compartirán la línea de montaje en Melfi (Italia). Y esto quiere decir que contaría con un panel de instrumentación de 10,25 pulgadas, junto con una pantalla multimedia de 16 pulgadas con el sistema SALA integrado.
A partir de esa base común encontramos varios cambios entre ambos modelos. Quizás el primero que llama la atención lo encontramos en la consola central, en donde aparece una bandeja inspirada en una pequeña mesa de café. También dispone de una iluminación ambiental característica, así como paneles de las puertas diferentes y un volante con un diseño de los radios distintos, aunque compartiendo la misma botonería.
Teniendo en cuenta el posicionamiento que ha buscado Lancia desde su “regreso”, el habitáculo de este nuevo Gamma debería tener un aire sofisticado. En la imagen podemos apreciar como se combina la tela negra con el cuero sintético blanco y algunos detalles de aspecto metálico. Y también da la sensación de que ofrecerá un techo panorámico.
Gama de motores conocida
Teniendo en cuenta la base que utiliza es normal que el nuevo Gamma herede las motorizaciones que anteriormente ya conocíamos de otros modelos de Stellantis. De esta manera, el acceso a la gama del SUV italiano lo marcará el híbrido ligero de 145 CV con el que los italianos indican que podrá ofrecer una autonomía superior a los 1.000 kilómetros.
Por encima quedarán tres versiones eléctricas con 169, 180 y 276 kW (230, 245 y 375 CV), las dos primeras de tracción delantera y la última con tracción total. Sobre ellas se han declarado autonomías de 540, 740 y 675 kilómetros, respectivamente. Y aunque todavía no se ha confirmado, desde hace tiempo se habló que estaría también disponible una variante más deportiva bajo las siglas HF.
Este Gamma será una de las grandes novedades que se presentarán en el próximo Salón de París (se celebra en octubre), aunque se espera que los pedidos se puedan abrir un poco antes. Os seguiremos informando.













