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Hace pocos meses los máximos mandatarios del Grupo Volkswagen tomaban una decisión importante. Con el fin de crear una oferta específica para el mercado chino, en donde están perdiendo relevancia, aunque todavía siguen siendo líderes, lanzaban una nueva submarca denominada AUDI. No es que haya un error con mi teclado, sino que era la forma de diferenciarla de la “Audi europea”, más allá de que estos nuevos modelos específicos no lleven el logo de los cuatro aros.
La idea era, junto con su socio SAIC (los dueños de MG), crear una gama de modelos que estuvieran más adaptados a los gustos de los compradores chinos y no exportar los productos europeos como se había hecho hasta ahora. De esta manera nacieron el E5 Sportback y el E7X, que como habrás podido comprobar también modifican las denominaciones habituales.
Ahora bien, al publicar las fotografías en medios como el nuestro a muchas personas les han gustado estos modelos e incluso estarían interesados en poder comprar uno. Muchos nos preguntaron por redes sociales si llegarían aquí en un futuro, algo que desde AUDI dejaron claro que no, pero a través de nuestros compañeros de Auto Motor und Sport hemos encontrado una manera de poder conseguiros, aunque con un cierto peligro.
Así podrías tener un AUDI en España
Todo empieza tras la publicación en una web alemana denominada Auto China de los correspondientes anuncios para exportar tanto el E5 Sportback como el E7X, no solo a este país, sino a toda Europa. ¿Y cuánto piden por ellos? Pues por el primero “solo” 59.980 euros y por el SUV 72.900 euros, aunque luego te explicaré que en realidad es algo más.
Si has seguido la información sobre estos modelos, más o menos estaríamos hablando del doble de precio pues se anunciaron en China por 205.990 yuanes (26.259 euros al cambio) y 269.800 yuanes (34.393 euros), respectivamente. Está claro que exportarlos y homologarlos para circular dentro de la Unión Europea tiene un coste, algo parecido a lo que pasa cuando comparamos las tarifas de cualquier modelo que se vende en el país asiático y aquí.
Ahora bien, como se puede ver en Auto China, a los primeros precios hay que añadirle una serie de “extras” imprescindibles. Por ejemplo, solo la homologación hace que suban 1.500 euros, que te ofrezcan una garantía de dos años se paga a 3.500 euros y otros 2.800 euros por entregarlo en España. Y no se tiene en cuenta el IVA, ya saben del 21%, por lo que en el caso del E5 Sportback estaríamos hablando de una cifra final superior a los 83.000 euros. Vamos, todo un antojo.
¿Qué es Auto China? El peligro de exportar estos AUDI
Nuestros compañeros de AMS han querido investigar un poco más sobre el origen de Auto China. Esta se describe en su web como una especialista en la importación de vehículos eléctricos chinos para Europa y Oriente Medio. Y son capaces de gestionar todo el proceso donde está incluido la compra en China, la posterior homologación, el transporte ferroviario, la matriculación y un servicio postventa integral con diagnóstico remoto.
En su aviso legal indican que su domicilio social se encuentra en Sanit Kitts and Nevis, país conocido porque aplica un sistema tributario territorial, por lo que las empresas extranjeras no pagan el impuesto sobre la renta corporativa. Pese a esto también tienen una dirección en Alemania, en la ciudad de Múnich en concreto, aunque según la búsqueda de los periodistas en la dirección indicada también se encuentran otras 214 empresas.
Y más allá de estos AUDI, desde Auto China también anuncian que pueden exportar modelos de marcas como Xiaomi, Zeekr (esta ya se encuentra en nuestro país de forma oficial), Huawei, Jetour o Li Auto. Incluso ya se han visto algunas unidades de estos modelos sin los cuatro aros rodando por las calles de ciudades como Hamburgo o Frankfurt.
Eso sí, como recuerdan en AMS existe un gran peligro a la hora de comprar estos modelos. Como recuerdan, en Alemania se exportaron Volkswagen ID.6 de fabricación china y fueron denunciados por la marca alemana ante el Tribunal Regional Superior. Este dictó que debía prohibirse su venta y que, además, los coches que ya se habían importado tenían que ser totalmente destruidos.













