En nuestro país los Peugeot 2008 y 3008 son modelos muy populares en sus diferentes segmentos SUV, pero la marca francesa no podría obtener tan buenas cifras si no estuvieran acompañadas de otras alternativas para públicos que buscan otro tipo de coches. Y no solo me refiero al 208, el más vendido el pasado mes de enero, sino que aquí también podríamos incluir al renovado 308 dentro de los compactos.
Precisamente esta categoría es una de la de las que más ha sufrido el auge de los SUV, pasando de ser la primera en volumen de matriculaciones a la cuarta. Aún así, en ella todavía sobreviven buenos productos y uno de ellos es nuestro protagonista. Recientemente renovado en imagen al encontrarse en la mitad de vida de su tercera generación, vuelve a reafirmarse como una de las referencias ante sus competidores por tacto de conducción y oferta mecánica. Nosotros ya le hemos podido probar y aquí te contaré mis primeras impresiones.
¿Qué cambia en este nuevo Peugeot 308?
Como señalaba antes, este nuevo 308 es un “restyling” y por eso los cambios en el diseño no afectan a la carrocería por completo. El más destacado, sin duda, lo encontraremos en el frontal, una zona que no era fácil retocar, pues el anterior a mi gusto tenía bastante atractivo, pero creo que los diseñadores franceses han vuelto a dar en la tecla. Porque te podrá gustar o no, pero llamativo no puedes negar que no lo es. A la par del último 408, aparece ahora una parrilla que parece deconstruirse y que por primera vez en la marca ilumina tanto el logo como unos pequeños segmentos en su zona alta. De paso se cambió el sistema de iluminación, diciendo adiós a los característicos colmillos, para dejar un esquema en dos alturas, mientras que los paragolpes también son de nuevo cuño.
Del resto del coche pocas cosas más se pueden contar, salvo pequeños detalles. Por ejemplo, las ópticas traseras serán ahora de serie en todos los acabados las que antes tenía en exclusiva al GT, mientras que en el paragolpes desaparecen los detalles cromados que simulaban los escapes. A esto sumamos detalles de personalización como la llegada de los nuevos colores Azul Lagoa, solo para el cinco puertas, y el Azul Ingaro, en exclusiva para el familiar SW, así como nuevos juegos de llantas de 17 y 18 pulgadas.
Teniendo en cuenta todo esto no te extrañará que las medidas exteriores no se hayan alterado, más allá de milímetros que se pueden sumar por los nuevos paragolpes. De esta manera el cinco puertas se mantiene en 4,36 metros de longitud, con una anchura de 1,86 metros y una altura de 1,44 metros. Si optamos por el familiar se va hasta los 4,63 metros de largo, compartiendo anchura y altura. Como es evidente las capacidades de sus maleteros también difieren ofreciendo diferentes medidas según la motorización escogida. De esta manera el “hatchback” oscila entre los 314 y 412 litros, mientras que el SW lo hace entre 467 y 599 litros.
Paso al habitáculo y al cerrar la puerta emite un sonido de esos coches que están bien hechos. Aquí la configuración del salpicadero se ha mantenido y lo mejor de todo es que no se puede decir que se haya quedado anticuada, pues sigue luciendo actual. Yo ya he comentado alguna vez en mis pruebas que no soy muy partidario del i-Cockpit, pues en mi postura de conducción el volante me resta visibilidad a un cuadro que ahora puede tener hasta gráficos en 3D, pero tanto la calidad de los materiales como los ajustes que encontramos a su alrededor le colocan incluso un punto por encima de otras marcas generalistas.
En materia digital, más allá de la novedad en el panel tras el volante, ambas pantallas se mantienen en 10 pulgadas de tamaño, más que suficiente, combinándose la multimedia con los característicos i-Toggles (accesos directos personalizables) que han actualizado su diseño, aunque si eres de botones físicos los seguirás encontrando por debajo de estos digitales. La prueba no fue suficientemente larga como para valorar su funcionalidad, pero se ve bien, la velocidad entre menús me pareció adecuada y puede incluso a contar con ChatGPT, más allá de los ya imprescindibles navegador y conectividad para móviles inalámbrica.
De las plazas traseras podríamos transcribir exactamente lo mismo que en su día se comentó cuando se lanzó esta generación. El cinco puertas no destaca por su amplitud ahí, por lo que si vas a utilizarlas habitualmente sería más recomendable gastarte los más o menos 900 euros que hay de diferencia con el SW, un poco más holgado. Lo bueno es que cuentan con salidas de aire y dos puertos USB.
Una oferta de motores muy completa
Dentro de una época en la que es muy habitual encontrar coches catalogados como “multienergía” por ofrecer todo tipo de motorizaciones, este nuevo 308, que hereda completamente la gama de su antecesor, se desmarca ofreciendo la posibilidad de poder contar con una mecánica diésel, la famosa BlueHDI de 130 CV asociada siempre al cambio automático EAT8. Desde la marca nos confirmaron que tiene muy buena aceptación en el canal de empresas, aunque no es una opción descartable para aquellos que realicen muchos kilómetros al año pues su consumo apenas se queda en 4,9 litros.
De ahí pasamos al que es la verdadera estrella del 308 y se espera que con la renovación lo siga siendo, el Hybrid de 145 CV. Este sistema híbrido ligero ya cuenta con etiqueta Eco, a diferencia de la pegatina C del anterior, y gracias a su funcionamiento es capaz de mover con electricidad en algunos momentos al vehículo, con el consecuente ahorro de combustible que esto supone (ha homologado 4,8 litros).
Las otras dos posibilidades ya llegan con la viñeta de las 0 emisiones por bandera y aunque habrá que desembolsar un poco más por ellas, como veremos más adelante. Me refiero al Plug-in Hybrid o híbrido enchufable, que mantiene la potencia total combinada en 195 CV, y gracias a la batería de 17,2 kWh de capacidad le permite recorrer hasta 86 kilómetros con electricidad.
Y hablando de baterías, en el caso del eléctrico de 115 kW (156 CV), conocido comercialmente como E-308, aumenta su capacidad para alcanzar los 58,3 kWh (55,4 kWh útiles) con una química NMC. Esto significa que en ciclo homologado ha conseguido aumentar su autonomía total en 34 kilómetros, lo que le pone ya en unos considerables 450 km. Sin olvidar que ahora cuenta con la funcionalidad V2L para poder recargar dispositivos externos con su energía.
Acabados y precios del Peugeot 308
Una vez ya conocido todo lo nuevo que trae bajo el brazo este 308 vamos a conocer ahora cómo se vertebra su oferta comercial. Aquí también tiene una novedad, pues a los ya habituales Style, Allure y GT, se añade a partir de ahora el GT Exclusive en donde se concentra lo mejor que se puede tener en el compacto francés. Quedarían de la siguiente manera:
Style
- Sensores de aparcamiento traseros
- Llantas de 16 pulgadas
- Espejos retrovisores de ajuste eléctrico
- Volante de cuero multifunción
- Climatizador de dos zonas
- Arranque manos libres
- Peugeot i-Cockpit con panel de instrumentación de 10 pulgadas
Allure (por 1.700 euros más que el anterior)
- Cámara de aparcamiento trasera con calidad HD
- Llantas de 17 pulgadas
- Tapicería TEP & Fabric
- Ventas traseras tintadas
GT (2.850 euros más que el anterior)
- Faros con tecnología Matrix LED
- Sensores de aparcamiento delanteros
- Llantas de 18 pulgadas
- Parrilla y logo iluminados
- Decoración en aluminio en puertas y cuadro de mandos
- Pantalla central con navegación conectada, asistente vocal y los i-Toggles
GT Exclusive (1.700 euros más que el GT)
- Asientos delanteros calefactados y con masaje tapizados con Alcantara
- Volante calefactado
- Pack Vision 360 y Drive Assist Plus
- En el familiar el portón trasero es de accionamietno eléctrico
- En el E-308 cuenta con bomba de calor
- En el Plug-in Hybrid el cargador a bordo es de 7,4 kW
Teniendo en cuenta estos saltos entre los diferentes equipamientos vamos a conocer cuáles son sus precios con el acabado de partida Style, disponible para las cuatro motorizaciones, que siempre van asociados a una garantía de 8 años o 160.000 km (lo que suceda antes), así como a 10 años de servicios conectados. Aunque antes hay que comentar que gracias a una promoción de lanzamiento el Hybrid, la opción más barata, se puede adquirir desde 23.900 euros financiando con la marca. Próximamente llegarán a los concesionarios con estas tarifas:
- Peugeot 308 Hybrid: 25.070 euros
- Peugeot 308 BlueHDI: 27.200 euros
- Peugeot 308 Plug-in Hybrid: 33.030 euros (con el Plan Auto+ se queda en 29.658 euros)
- Peugeot E-308: 36.920 euros (con la ayuda del Gobierno serían 32.420 euros)
Nuestra primera prueba con el Peugeot 308
Hasta los alrededores de Vigo nos trasladamos para completar nuestra primera toma de contacto con este nuevo 308. En lo que respecta al kilometraje no fue muy alto, pero pudimos probar al compacto francés en todo tipo de situaciones y bajo la lluvia que ha acompañado a la ciudad gallega en los últimos días.
Y sin duda el gran objetivo era de primera mano comprobar si sería una experiencia de conducción como nos dijeron en la marca. Para empezar, nuestra unidad contaba con la carrocería de cinco puertas, la cual representa el 80% de las ventas en nuestro país, con el acabado Allure y con la motorización completamente eléctrica como puedes ver en el vídeo que acompaña este texto.
Del puesto de conducción ya te he dado pequeñas pinceladas a las que solo habría que añadir que en el Allure no desciende tanto el asiento como en un GT, pero es claramente una posición más baja que en un SUV, con una butaca que recoge bien el cuerpo y que me dio la sensación de que no provocará una gran fatiga en los largos viajes. También me gusta cómo está resuelta la consola central, pues al colocar todos los mandos a la izquierda permite ofrecer varios espacios.
Un dato importante antes de analizarle es que esta versión eléctrica es la más pesada de las cuatro disponibles con nada menos que 1.749 kg, frente a los un poco más de 1.450 kg que tienen tanto el Hybrid como el BlueHDI. ¿A la hora de conducir se notan? Pues sin llegar a exigir al límite a nuestra unidad de pruebas puedes estar tranquilo porque este motor de 115 kW (156 CV) mueve bien al conjunto.
Ahora bien, es muy importante tener el modo de conducción idóneo en cada momento. En este Peugeot los saltos entre el Eco, Normal y Sport se notan bastante, por lo que si quieres conducir relativamente ligero mínimo tienes que llevar el intermedio, pues el primero lo para bastante. A su vez, el último es bastante reactivo, aunque ojo con la autonomía. Como mejora futura pediría que no fuera necesario tener que apretar dos veces el selector de estas opciones, pues le resta practicidad.
Otra de las novedades que tiene este E-308 es que ofrece tres niveles en la frenada de regeneración, sustituyendo al botón B anterior que solo ofrecía una posibilidad. A mí el máximo me ha parecido un poco brusco para circular fuera de la ciudad, en donde el primero basta más que suficiente para en algunas curvas no sea necesario ni rozar el pedal del freno. Y de cara a las unidades que lleguen a partir de marzo, la batería contará con una función de preacondicionamiento que se puede accionar de forma manual a través de la pantalla o la activa el coche si hemos introducido un destino en el e-ROUTES.
Volviendo un poco al tema del peso y desde un punto de vista del tacto de conducción, la verdad que no se puede decir que este E-308 sea peor, para la mayoría de los conductores, que sus hermanos de gama. Tanto su dirección, como las suspensiones o incluso el freno me parecieron de buen nivel, lo que reafirma a este modelo como una de las referencias dinámicas del segmento de los compactos.
Como indicaba el principio no fue una prueba suficientemente exhaustiva para sacar conclusiones reales sobre consumos y autonomías. Si te vale como referencia, en un primer trayecto en el que predominaron las carreteras comarcales y atravesamos varias localidades el ordenador de a bordo marcaba 14,5 kWh, mientras que en la segunda que nos metimos más en autovía subió a 17,5 kWh.













