En el pasado Salón de Bruselas se presentó la renovación del Opel Astra. Allí vimos un pequeño adelanto de cómo sería la renovación de mitad de vida de su sexta entrega, pero ahora ya hemos podido conducirlo y conocemos todos sus detalles: acabados, motores, su nueva iluminación y su gama de precios.
El frontal, la clave del nuevo Opel Astra
La experiencia nos dice que los “restyling a la alemana” no suelen ser muy profundos y nuestro protagonista es un claro ejemplo de ello. Si quieres descubrir las modificaciones introducidas te tienes que fijar en su frontal. Ahora luce mucho más espectacular y moderno por la importancia que los diseñadores han dado a la iluminación.
Para empezar, en los faros de serie se han aumentado sus lúmenes, aunque la estrella son los Intelli-Lux Pixel LED HD, heredados del último Grandland. Se trata de la última tecnología matricial de la firma alemana, que supera los 50.000 pixeles de luz en total para el compacto generalista que fue pionero en montar este tipo de tecnología. Más llamativas son las nuevas tiras LED que confluyen en un logo que por primera vez en la marca se ha iluminado, mucho mejor solución, a mi parecer, que los oscuros que lucían hasta ahora.
Más allá de todo lo que tiene que ver con la iluminación, también te podrás percatar que se han renovado ligeramente las formas del paragolpes, un poco más atrevidas. A partir de aquí tenemos nuevos diseños en llantas, que van desde las 16 a las 18 pulgadas, así como dos nuevos colores para la carrocería denominados “Kontur White” y “Klover Green”, este último en exclusiva para la carrocería Sports Tourer.
Ya que la hemos citado hay que recordar que este Astra todavía ofrece dos tipos de siluetas. El más popular en nuestro país sigue siendo el cinco puertas, con sus 4,37 metros de largo, aunque para aquellos que necesiten algo más de espacio tanto en las plazas traseras como en el maletero (aquí la diferencia es pasar de 422 a 597 litros, pero estas cifras varían según el motor escogido) tienen el citado familiar cuya longitud ya alcanza los 4,64 metros. A partir de aquí ofertan los mismos motores, contando el primero con más acabados y con una pequeña diferencia de precio que te explicaré en el apartado correspondiente a su gama.
Las mejoras que llegan en el interior
Pasamos ahora al habitáculo de este nuevo Astra. De un primer vistazo podríamos asegurar que nada ha cambiado, pues su estructura principal se ha mantenido, pero sacando nuestra lupa particular vamos a señalar una serie de detalles que mejoran la experiencia a bordo del anterior y lo hacen un poco más funcional para sus próximos clientes.
Podríamos empezar con la calidad de sus materiales, idéntica a su predecesor en cuanto a que son superficies mullidas en la parte superior del salpicadero o puertas. Si bien es verdad que en estas la tira de iluminación LED, con 7 colores a elegir, ahora toma más protagonismo. En la consola central celebramos que se haya retirado el acabado en negro para cambiarlo por un gris que no se mancha tanto, aunque las tapas de los dos huecos no han cambiado, mostrando al tacto algo menos de calidad que el resto del conjunto.
En materia digital se apuesta por una carcasa continua con dos pantallas de 10 pulgadas, más que suficientes por tamaño. En ambas se han renovado sus gráficos, contando con un panel de instrumentación que permite poca personalización y una multimedia cuyas transiciones me parecieron bastante rápidas como se puede apreciar en el vídeo que acompaña este texto. Por debajo de esta última se mantienen bastantes botones para funciones básicas y que claramente están orientados hacia el conductor.
Respecto a sus plazas traseras, el Astra no es de los más amplios de su segmento. Donde quizás penaliza más es en el espacio para las piernas, algo que se ve acrecentado por las formas de la plataforma EMP2 que elevan el suelo en el umbral de la puerta. En anchura ya se encontraría en una zona media de los compactos y en altura es donde mejor se defiende, situándose en la parte alta, nunca mejor escrito.
Menos motores, pero una oferta muy completa
Ahora mismo el Astra se ofrece con hasta cuatro motores diferentes (siempre con cambio automático) que abarcan varias tecnologías y las tres etiquetas de la DGT. Empezando por el más económico, se trata del conocido Hybrid de 145 CV gasolina, un híbrido ligero avanzado ya que permite mover el coche con electricidad en algunos momentos. Este ha conseguido homologar un consumo de 4,9 litros calcado al declarado por el diésel de 130 CV, el único sin ningún tipo de electrificación.
De ahí saltamos al Plug-in Hybrid de 195 CV, uno de los dos disponibles con el sello 0 emisiones. Este híbrido enchufable cuenta con una batería embarcada de 17,2 kWh de capacidad que le ha permitido homologar una autonomía solo con electricidad de 83 km (82 km en el Sports Tourer) y combinada con ambos combustibles de 825 km. Se puede cargar a un máximo de 7,4 kW, para llegar al 100% en un poco más de dos horas.
Hasta aquí eran motores que ya conocíamos para el Astra, concentrándose las novedades en su variante eléctrica. Si bien el propulsor sigue siendo el de 115 kW (156 CV) ahora su batería alcanza los 58 kWh, lo que le ha permitido estirar su autonomía hasta los 454 km (445 km en el familiar). Para rellenarla alcanzaremos los 100 kW en corriente continua (32 minutos del 20 al 80%) y los 11 kW en alterna (3 horas y 20 minutos del 20 al 80%), contando ahora también con la funcionalidad V2L para alimentar dispositivos externos, así como preacondicionamiento. Y otro aspecto que me parece un acierto es que se ha retirado el modo de retención “B” del anterior (se mantiene en el Plug-in Hybrid) y se ha cambiado por tres modos de regeneración a elegir a través de las levas colocadas detrás del volante.
Cuatro acabados para el nuevo Opel Astra y sus precios
Es clave explicar que las dos carrocerías del Astra no tienen los mismos equipamientos disponibles en nuestro país. Mientras que el Sports Tourer se conforma con los Edition y GS, el cinco puertas suma uno de entrada denominado Basic Edition (orientado para flotas) y otro en la parte superior denominado Ultimate. Su dotación es la siguiente:
Edition
- Faros Eco LED
- Safety Pack + Control de Crucero Adaptativo
- Sistema de arranque por botón
- Llantas de 16 pulgadas “Admiral”
GS
- Llantas de 17 pulgadas “Kadett”
- Techo bitono en negro
- Comfort Pack Edition (lunas tintadas, reposabrazos delantero y laminado acústico en lunas traseras)
- Tech Pack Edition (Cámara de visión trasera de 180 grados)
Ultimate
- Llantas de 18 pulgadas “Pentagon”
- Faros Matriciales Intelli-Lux Pixel LED HD
- Intelli-Drive 1.0 (con nueve sistemas de asistencia a la conducción)
- Volante microperforado
- Portón eléctrico
- Sistema de Navegación Integrada (IVI Navi)
- Cargador inalámbrico para móviles
En cuanto a los precios, las tarifas que muestro en la siguiente lista son el PVP, aunque actualmente existen diferentes promociones que dejan al Astra en 23.500 euros (Basic Edition, cinco puertas y motor Hybrid 145). También hay que tener en cuenta que el Plug-in Hybrid se beneficia de 3.375 euros del Plan Auto+ y en caso del eléctrico serían 4.500 euros, menos en el acabado GS que baja a 4.050 euros.
- Opel Astra 5p Basic Edition Hybrid 145: 30.250 euros (23.500 euros con promociones incluidas)
- Opel Astra 5p Edition Hybrid 145: 31.150 euros
- Opel Astra 5p Edition diésel 130: 32.600 euros
- Opel Astra 5p Edition eléctrico: 39.900 euros (34.000 euros con promociones incluidas)
- Opel Astra 5p GS Hybrid 145: 34.150 euros
- Opel Astra 5p GS diésel 130: 35.600 euros
- Opel Astra 5p GS Plug-in Hybrid 195: 41.000 euros (35.000 euros con promociones incluidas)
- Opel Astra 5p GS eléctrico: 42.900 euros
- Opel Astra 5p Ultimate Hybrid 145: 36.150 euros
- Opel Astra Sports Tourer Edition Hybrid 145: 32.350 euros (25.850 euros con promociones incluidas)
- Opel Astra Sports Tourer Edition eléctrico: 41.100 euros (35.200 euros con promociones incluidas)
- Opel Astra Sports Tourer GS Hybrid 145: 35.350 euros
- Opel Astra Sports Tourer GS diésel 130: 36.800 euros
- Opel Astra Sports Tourer GS Plug-in Hybrid 195: 42.200 euros (36.200 euros con promociones incluidas)
- Opel Astra Sports Tourer GS eléctrico: 44.100 euros
Así va el nuevo Opel Astra
Hasta Croacia, en concreto los alrededores de Split, nos trasladamos para probar por primera vez al renovado Astra. Normalmente en este tipo de actualizaciones no suelen aparecer cambios en el comportamiento, aunque desde la marca nos comentaron que se había retocado tanto la dirección como las suspensiones para como dicen sus responsables tener un buen tacto de “Autobahn”. A esto tenemos que añadir nuevos cristales que junto a otra serie de acciones han reducido los decibelios en el habitáculo.
Precisamente al haber podido probar en poco tiempo al nuevo 308 y su homónimo alemán me permite realizar una comparación más cercana entre ambas propuestas. Yo prefiero la disposición más clásica al volante del Astra, pese a que el panel de instrumentación es algo más simple. También baja un poco en calidad de materiales, pero nada alarmante. En cuanto a su espacio interior son bastante parejos, ofreciendo el francés unos pocos centímetros más en anchura, casi lo mismo en lo que se impone el alemán en espacio para las cabezas.
Luego una vez en marcha ambos se parecen bastante en su comportamiento, aunque quizás las suspensiones del Astra sean un poco más firmes, sin que esto signifique que sean incómodas para el pasaje. Para la primera ruta pude conducir el Hybrid 145, un motor muy conocido al presentarse en numerosos modelos del grupo Stellantis. Era con carrocería familiar y la verdad que no noté falta de potencia en ningún repecho, aunque siempre teniendo en cuenta que solo íbamos dos personas dentro con las correspondientes maletas de cabina de avión. Al circular bastante por autovía fue difícil llegar al consumo homologado, pero creo que el 5,4 obtenido al final en vías en las que se puede circular a 130 km/h de máximo es bastante bueno.
En la segunda oportunidad pasé al Plug-in Hybrid. Circulando siempre con el modo “Hybrid” para que el sistema alternara entre gasolina y electricidad, se muestra mucho más reactivo a cada insinuación sobre el acelerador que el anterior comentado, aunque también hay que tener en cuenta que en este caso era un cinco puertas. El Astra demostró ser un coche muy rutero tanto en autovía como en carreteras secundarias, que cumpliría con las exigencias de aquellos a que les gusta conducir, con buena dirección y un tarado de suspensión muy alemán.
Este segundo recorrido se concluyó con un consumo de 2,1 litros y con varias mejoras que yo le introduciría. Por ejemplo, dentro de los modos tenemos Sport, Hybrid o Electric, pero un Eco como tiene el híbrido ligero tampoco sobraría. También aprovecharía para traspasar el nuevo ajuste de regeneración de tres niveles del eléctrico, pues aquí se sigue apostando por la tecla “B” que quizás es demasiado brusca cuando circulamos a velocidades altas.













