Nada más y nada menos han pasado seis años desde que se presentó la cuarta generación del Volkswagen Caddy. Un proyecto en común con Ford, del que también saldría el Tourneo Connect, de alguna manera acogió a todos clientes huérfanos de modelos como los Golf Sportsvan o el Touran (este todavía aparece en el configurador de la marca), sin olvidar su faceta de comercial con sus correspondientes variantes.
Ahora, y tras 500.000 unidades vendidas a nivel mundial, desde la marca alemana han anunciado que a mitad de este año le llegará una renovación que afectará ligeramente a su diseño. Mientras que su filosofía polivalente o sus motorizaciones se mantendrán para seguir ofreciendo ese extra de espacio que quizás no puedas encontrar en un SUV del mismo precio.
Así va a cambiar el Volkswagen Caddy
Curiosamente el elemento que creo que le aportaba al Caddy un aspecto más de turismo y lo alejaba de su variante comercial era el degradado que había en la entrada de aire del paragolpes. Pues bien, como podemos apreciar en las fotografías ha desaparecido de un plumazo, pasando ahora a tener un entramado con lamas horizontales.
Los laterales del citado parachoques también han sido modificados, al igual que la otra entrada de aire que se sitúa encima del portamatrículas. No nos da la sensación de que las ópticas principales se hayan modificado, pues parecen del mismo tamaño y forma interior, pero sí lo hace la pieza que las une visualmente, así como la forma en la que se presenta el logo de la marca en su zona central.
Dado que no nos han proporcionado fotografías de la parte posterior, entendemos que el Caddy se mantendrá inalterado en su zaga, con esos característicos pilotos tan verticales, de la misma manera que lo hace en su lateral. Se aprovechará también para la incorporación de nuevos colores exteriores para la carrocería, así como nuevos diseños de llantas que van desde los 16 a las 18 pulgadas.
Lo que es seguro que se mantendrá en esta nueva Caddy es la posibilidad de escoger entre dos carrocerías. La primera de ellas cuenta con una longitud de 4,50 metros, mientras que la conocida como Maxi se estira hasta los 4,85 metros. Esto permitirá ofrecer configuraciones de cinco o siete asientos, a la que sumamos un amplio portón trasero o puertas laterales corredizas típicas de este segmento.
En nuestro país se comercializa actualmente con tres acabados diferentes entre los que están los Origin, Outdoor y Flexible, que imaginamos se mantendrán con la renovación. Y para quienes disfruten de la vida en movimiento pueden optar por la California, que incluye el equipamiento básico de una autocaravana.
Lo mismo podríamos decir de los motores, de los que no esperamos cambios. A modo de recordatorio, el Caddy se ofrece en nuestro país con dos variantes del diésel 2.0 TDI con 102 CV (cambio manual) o 122 CV (automático), así como el híbrido enchufable con 150 CV y 122 kilómetros de autonomía eléctrica homologada. En otros mercados también se ofrece un 1.5 TSI de 116 CV.
Desde Volkswagen nos han comentado que tienen previsto publicar más información sobre la nueva Caddy cuando comience su preventa a mediados de este año. Como duda por resolver nos queda el interior, del que tampoco tenemos fotos por ahora, y donde esperamos, al menos, una renovación de sus pantallas. Y su precio actual es de 32.200 euros.













