A lo largo de los años Volkswagen se estableció dentro del mercado como una marca que ofrecía modelos un punto por encima de la competencia generalista y que estaban bien construidos. Aunque se podría decir que en la última década se quiso optar por un planteamiento más superficial en materia tecnológica que no terminó de convencer ni a la crítica, donde nosotros nos incluimos, ni a sus clientes potenciales.
Así ha sido reconocido por el propio director ejecutivo de Volkswagen, Thomas Schäfer, que en una entrevista para nuestros compañeros de Top Gear comentó que los fallos registrados en la usabilidad del día a día en sus modelos más modernos les hizo replantearse cómo los estaban diseñando. Y sin decirlo quizás estaba apuntando a los primeros ID eléctricos.
El directivo, que llegó al cargo a mediados de 2022, les indicó a los periodistas que el enfoque anterior se basaba en largas listas de características con las que los clientes nunca se sentían cómodos. De esta manera, “ahora pensamos en las personas. ¿Para quién es el coche? ¿Quién lo conduce?”
Según el propio Schäfer, su marca perdió de vista lo que hizo populares a sus coches en un principio. En lugar de ofrecer controles intuitivos y una usabilidad cotidiana, los diseñadores se centraron en plantear interiores minimalistas y repletos de tecnología, inspirados en los móviles más modernos. Incluso reconoció que se incluían funciones que resultaban poco intuitivas. Algunos de ellos eran la climatización táctil, los botones hápticos o los enrevesados menús en los sistemas multimedia.
El elemento secreto
Localizado el problema, Schäfer declaró que la renovación ya está en marcha y pronto la empezaremos a ver en los próximos lanzamientos. Así, el equipo de diseño, con Andreas Mindt a la cabeza, trabajará ahora bajo tres principios principales: la estabilidad, el atractivo y lo que el directivo definió como el “ingrediente secreto”.
Ese último puede ser una gran incógnita, pero es algo bastante básico. Los próximos Volkswagen tienen que resultar inmediatamente familiares y fáciles de entender. “Hemos realizado muchas consultas con los clientes, les hemos preguntado por los botones y hemos realizado pruebas con cámaras dentro del coche para saber cómo se comportan”, indicaba el máximo mandatario de Volkswagen a Top Gear.
El primer representante de este nuevo estilo: el ID. Cross
Como te hemos venido contando en Autopista, uno de los próximos lanzamientos que presentará Volkswagen es el próximo ID. Cross. Saldrá de las líneas de Landaben (Navarra) y formará parte del cuarteto de coches eléctricos del segmento B del Grupo Volkswagen entre los que también están el ID. Polo, así como el Cupra Raval o el Skoda Epiq.
El SUV recuperará los botones físicos para funciones como la climatización, colocados debajo de las salidas de aire centrales y que al final se utilizan en muchas ocasiones. A esto tenemos que sumar que en el volante se instalarán botones clásicos para un manejo más intuitivo.
Otro aspecto en el que quiere mejorar la percepción Volkswagen es en materia de calidad de materiales. El ID. Cross contará con superficies revestidas de tela, diseñadas para crear un ambiente acogedor y los asientos tendrán formas ergonómicas para no fatigarnos en largos viajes. Y como guiño al pasado, las pantallas se podrán ilustrar con gráficos de estilo retro que nos recuerdan al Golf de primera generación.













