Las contradicciones siguen produciéndose en Europa entorno a los vehículos de combustión. Si ya te contamos en diciembre que, finalmente, la Comisión Europea ha propuesto no prohibir su venta a partir de 2035, a pesar de que inicialmente su eliminación estaba prevista, eso no significa, como también te hemos ido advirtiendo, que los coches diésel o gasolina vayan a campar a sus anchas por nuestras carreteras.
En la práctica, los objetivos de emisiones van a ir limitándolos, y estos vehículos prácticamente desaparecerán de las gamas de los fabricantes. Y es que, esta evolución que ya se espera, incluso podría acelerarse aún más por decisiones políticas que buscan ir reduciendo la proporción de coches de combustión, especialmente los diésel, de los parques en circulación.
Así lo vemos ya en España, con más restricciones a estos vehículos sobre todo en las Zonas de Bajas Emisiones, y así lo vamos comprobando en otros países de nuestro entorno, donde incluso se apuesta ya por la eliminación de gasolineras que estrangule su uso.
Primero París, y ahora Londres: desaparecerán las gasolineras diésel
Si hace apenas un año el Ayuntamiento de París decidió en Francia no renovar las licencias de distribución de combustible diésel a un total de 4 gasolineras y estaciones de servicio, como primera medida de prohibición de venta diésel con el objetivo de una reducción de emisión de partículas contaminantes que supone la retirada de licencia de hasta el 50% de la distribución de gasóleo por la ciudad, hoy conocemos que en Londres se espera ya que no haya directamente surtidores diésel en 2030.
En interdisant la vente de diesel dans 4 stations services parisiennes, #AnneHidalgo oblige les automobilistes concernés à ... rouler davantage pour trouver une autre station.pic.twitter.com/Kam0KZZhsX
— Enzo Morel (@mtwit75) October 2, 2024
Así, en solo 4 años, las gasolineras de Londres podrían dejar de vender diésel, según las conclusiones reveladas hoy por un estudio de New AutoMotive, un grupo de presión británico de movilidad eléctrica fundado en 2020 y que actualmente está causando mucho revuelo en el Reino Unido. Los autores del estudio basan su predicción, citada por el prestigioso diario Times, entre otros motivos por el drástico descenso de los vehículos diésel en el mercado británico. Pero ¿cuál es el contexto de este estudio y cuál es su verdadera importancia?
Drástica reducción de las ventas de vehículos diésel
Según New AutoMotive, las gasolineras de Londres dejarán de vender diésel a más tardar en 2030. Los grupos de presión estiman que para 2035 casi la totalidad de las 8.400 gasolineras del Reino Unido podrían dejar de vender este combustible, a medida que cada vez más conductores y fabricantes de automóviles se cambien a vehículos eléctricos.
El número de coches diésel vendidos en el Reino Unido ha disminuido drásticamente en comparación con hace diez años. En 2015, se vendieron casi 1,3 millones de coches diésel; hoy, esa cifra ronda los 100.000 al año. New AutoMotive predice que, para 2030, Londres será la primera ciudad del Reino Unido donde los coches diésel sean prácticamente inexistentes.
El gasóleo sigue siendo esencial para camiones y vehículos comerciales
No todos los expertos comparten eso sí este pronóstico de New AutoMotive. Los críticos, incluida la Asociación Británica de Minoristas de Petróleo (PRA), insisten en que es prematuro prever un declive masivo del mercado del diésel. Argumentan que la viabilidad comercial de las estaciones de servicio de diésel se mantendrá, ya que el gasóleo sigue siendo un combustible esencial para camiones y vehículos comerciales. Al parecer, los autores del estudio no abordan la importancia actual del diésel como combustible para vehículos comerciales.
En muchas ciudades importantes, como Londres, ya existe un número significativo de estaciones de carga para vehículos eléctricos, pero la infraestructura aún no está lo suficientemente desarrollada a nivel nacional. Por lo tanto, sigue siendo cuestionable la viabilidad de la reducción de las gasolineras diésel en Gran Bretaña, y especialmente en Londres, contemplando esa fecha tan prematura de 2030.
Naturalmente, New AutoMotive, como grupo de presión, intenta ejercer influencia política. Ese, lógicamente, es su propósito, incluso si carece de legitimidad democrática. La organización se financia mediante donaciones como ONG (Organización No Gubernamental), y la organización no revela quiénes son sus donantes. La organización por tanto tampoco puede considerarse independiente, lo que debe tenerse en cuenta al evaluar el estudio.









