Le llegada masiva de marcas chinas a nuestro continente está revolucionado la industria del automóvil. Primero lo hizo a través de los famosos aranceles para los coches eléctricos fabricados en el Gigante Asiático, que colateralmente afectaron a algunas marcas europeas, y ahora parece que todo se encamina hacia un acuerdo entre Bruselas y Pekín para no sobrepasar unos precios mínimos.
Pues mientras se debaten todos estos aspectos relacionados con los impuestos de exportación, los responsables de los dos mayores grupos de automóviles de Europa, lo que viene a ser el Grupo Volkswagen con Oliver Blume y Stellantis con Antonio Filosa, han tomado la palabra ante los organismos de la eurozona para hacerles una petición expresa.
En concreto, lo que pretenden estos dos altos mandatarios, como han publicado en Ok Diario, es que se cree una nueva pegatina “Made in Europe” con el objetivo claro de proteger al tejido industrial del Viejo Continente. De lo contrario, según sus propias palabras recogidas por el diario, esto se convertirá en un “mercado para fabricantes extranjeros”.
Así sería la etiqueta Made in Europe
Más allá de que se este utilizando el término de etiqueta en esta reivindicación del Grupo Volkswagen y Stellantis, no quiere decir que vayamos a tener que llenar el parabrisas de nuestro coche con más pegatinas. Lo aclaro por si acaso. Lo que pretenden es que se establezcan unos criterios homogéneos para diferenciar a los vehículos europeos del resto del mundo, pues no olvidemos que aquí también tenemos productos de otros países asiáticos, así como de Estados Unidos.
Volviendo a la información de Ok Diario, la primera propuesta realizada por Blume y Filosa establece cuatro requisitos que debería de cumplir todo coche que quiera obtener esta etiqueta “Made in Europe” o que sean considerados como tales. Son los siguientes:
- Toda la producción del vehículo debe ser en Europa. Esto incluiría la fabricación, el montaje e incluso las actividades relacionadas con la investigación y el desarrollo.
- Que el sistema de propulsión eléctrica cumpla también los requisitos anteriores.
- Lo mismo que los motores, las celdas de las baterías deberían ser europeas.
- Y también se quieren incluir determinados componentes electrónicos estratégicos, de los cuales no se han especificado todavía, pero que podrían ser los microchips, por ejemplo.
¿Qué beneficios tendría la etiqueta Made in Europe?
Pues lo que han pedido los representantes de Stellantis y el Grupo Volkswagen es que a los vehículos eléctricos que cumplan con los criterios de Made in Europe se les beneficie con una bonificación en CO2 para así “compensar los costes adicionales asociados a la localización”. Así les ayudaría a compensar las emisiones de sus otros modelos de combustión.
El siguiente ruego es que este tipo de vehículos puedan optar a incentivos nacionales a la compra como ya sucedía en Francia y como ha puesto de manifiesto el Gobierno español en su último Plan Auto+. A esto se sumarían acceso preferente a contratos públicos y subvenciones específicas en el ámbito de la fabricación y desarrollo de baterías, un poco al estilo del Perte que se otorga en nuestro país.













