Hace apenas 10 días te adelantamos la noticia: Citroën confirmaba oficialmente la vuelta del 2CV al mercado. Ahora, poco a poco, vamos conociendo más información sobre el nuevo modelo eléctrico e, incluso, circulan ya por Internet las primeras ilustraciones de cómo será el esperado coche.
Lo primero que cabe destacar es que, obviamente, el nuevo Citroën 2CV se mantiene fiel a su filosofía original: será pronto un vehículo asequible con tecnología sencilla y amplio espacio. El diseño de este mini eléctrico incorpora elementos icónicos del modelo original, como el capó curvado y los faros independientes, pero evita deliberadamente ser una simple copia retro.
En cambio, la funcionalidad es primordial, como no podía esperarse menos de un coche hoy de Citroën. Con una longitud aproximada de entre 3,50 a 3,70 metros, el nuevo 2CV se posiciona claramente por debajo del Citroën C3 y está dirigido a compradores que buscan un coche urbano práctico y económico.
— Tesla Fan (@Teslafenn) June 3, 2026
Detalles técnicos y estrategia de plataforma
Técnicamente, el nuevo 2CV formará parte de la nueva plataforma Stellantis para los denominados "coches eléctricos". Esta plataforma se ha desarrollado específicamente para vehículos eléctricos pequeños y económicos que cumplen con los requisitos de la nueva categoría de vehículos M1E de la UE. Los costes de producción más bajos posibles se consiguen mediante el uso de baterías de fosfato de hierro y litio (LFP), que son más económicas que las baterías convencionales de níquel-manganeso-cobalto (NMC). Si bien estas baterías ofrecen menor densidad energética, son ideales para coches urbanos con autonomía limitada.
La introducción de la categoría M1E por parte de la UE no solo supone un paso hacia la promoción de los coches eléctricos pequeños, sino también una medida contra la creciente competencia de China. Modelos como el Dacia Spring y el Leapmotor T03 ya han conquistado el mercado europeo con sus bajos precios. Las estrictas regulaciones, como una longitud máxima de 4,20 metros y la vinculación de las subvenciones a la producción europea, pretenden dificultar las importaciones. El nuevo Citroën 2CV podría convertirse así en el buque insignia de esta estrategia.
Producción en Europa: una ventaja estratégica
Stellantis planea fabricar el nuevo 2CV en su planta de Pomigliano d’Arco, cerca de Nápoles. Esto forma parte de una estrategia integral para fortalecer la producción automotriz europea. Paralelamente, Stellantis está invirtiendo en una nueva fábrica de baterías en Zaragoza, España, junto con CATL, para garantizar el suministro de celdas LFP. Esta producción regional no solo ofrece ventajas económicas, sino que también refuerza la independencia de las cadenas de suministro asiáticas.
Aunque aún faltan datos técnicos concretos, se pueden extraer algunas conclusiones iniciales: una batería de entre 25 y 35 kWh debería ofrecer una autonomía de entre 200 y 300 kilómetros según el ciclo WLTP, suficiente para la conducción en ciudad y trayectos cortos por carreteras secundarias. Se contemplan potencias de motor de entre 60 y 90 CV, lo que debería proporcionar al vehículo la agilidad necesaria en entornos urbanos.
Citroën is bringing back the legendary 2CV as a £15k electric city car - and it's going to look just like the original! 😱 https://t.co/K7e8Bg9oks pic.twitter.com/bro8bpFwVY
— Autocar (@autocar) May 23, 2026
Y es que, en definitiva, con el nuevo 2CV Stellantis no solo intenta revivir un clásico, sino que, al mismo tiempo, plantar cara a la competencia china de bajo coste. Queda por ver si el plan tiene éxito y si el precio se mantiene. Una vez que los primeros modelos lleguen a los concesionarios, previstos ya para 2028, en poco más de año y medio, se sabrá si el sucesor eléctrico del 2CV puede competir, de tú a tú, con modelos como el Dacia Spring.













