La verdad tenemos que reconocer que en Kia nos tienen en una gran incertidumbre sobre qué pasará con sus SUV en torno a los 4,4 metros de longitud. Ahora mismo ese lugar lo ocupa el Niro, aunque con la presentación del Seltos desde muchos foros se dio por descontado que se convertiría en su sustituto próximamente. Mientras que los rumores crecen, los ingenieros coreanos han preparado la renovación de nuestro protagonista que analizaremos en el siguiente artículo.
Hay que recordar que el actual Niro es la tercera generación de este SUV y que, por tanto, ahora estaríamos ante su primer restyling pues se lanzó en enero de 2022. De esta manera si entras en la web de la marca asiática podremos decir que todos los modelos ya presumen de una imagen unificada, desde el pequeño Picanto hasta el gran EV9, independientemente de la motorización que los mueva.
Por tanto, partiendo de la misma base lo que se ha hecho es aplicar el lenguaje de diseño que conocemos como “Opposites United” a este SUV. El cambio más evidente lo encontraremos en el frontal, en donde desaparece la moldura cromada alrededor del capó y se modifican las formas de todas las luces. Si a esto sumamos el nuevo paragolpes, la sensación que nos da en estas primeras fotografías es que ahora es más cuadrado.
Menos habitual suele ser en los “lavados de cara” de mitad de generación encontrar grandes diferencias en la zaga, aunque este Niro es un caso peculiar. Se parte de una iluminación que manteniendo una forma que nos recuerda a los bumerangs, ahora ocupa menos tamaño. También cambia la forma del capó y del paragolpes, que como sucedía delante también son más cuadrados, mientras que el portamatrículas ha sido desplazado hacia el paragolpes.
Pese a todos estos cambios profundos no esperamos que las medidas exteriores del Niro se modifiquen sustancialmente. Solo la longitud podría ser la más afectada, teniendo en cuenta que actualmente cuenta con una medida de 4,42 metros, ya que seguramente repetirá tanto en la anchura de 1,82 metros como en la altura de 1,57 metros.
Y ya que se han puesto a cambiar muchas piezas en el exterior, en el interior también hay modificaciones evidentes. Podríamos empezar con el volante, con un diseño muy parecido al visto en los últimos lanzamientos de Kia, pasando por una nueva carcasa para las pantallas, ambas de 13,3 pulgadas, que ahora es más rectangular frente al diseño irregular anterior. También apreciamos ciertos retoques en el salpicadero o en las salidas de aire, sobre todo las centrales, mientras que se mantiene la botonería debajo y en la consola central. Por cierto, en esta celebramos que se haya cambiado la superficie en negro piano por una con una terminación metalizada.
Aunque las primeras fotografías ya han sido publicadas por parte de Kia, la marca coreana no dará los primeros datos técnicos hasta el mes de marzo. Aunque lo que esperamos que es las variantes mecánicas se mantengan como hasta ahora, con el HEV (híbrido) de 129 CV, el PHEV (híbrido enchufable) de 171 CV, dejando en duda el e-Niro de 150 kW (204 CV) pues entra bastante en conflicto con el EV3.













