Ya sabemos que en Tesla son especialistas en generar grandes expectativas. La última tiene que ver con el proyecto Cybercab y es que se ha filtrado un informe de certificación de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) en la que ya se señala que este es un modelo de 2026. Pero antes de que los fanáticos de la marca se emocionen hay que indicar que este documento no proviene de una presentación, sino de un entorno de certificación y pruebas.
Y lo primero que nos ha quedado claro es que los ingenieros de Tesla han modificado la filosofía de la marca para este nuevo modelo. Empezando por la propia tracción, ya que en los papeles se indica que es delantera y que contaría con una potencia de 163 kW (222 CV), relativamente baja pues no podemos olvidar que un Model 3 parte de los 208 kW (283 CV).
Pero hay más datos interesantes. Por ejemplo, se conoce que el peso en vacío del conjunto es de solo 1.412 kg, que nada tiene que ver con los 1.847 kg que marca en la báscula el Model 3 más liviano. Y sin saber el tamaño de la batería, se indica que tendría una autonomía de 673 kilómetros, que está bastante bien, así como una red que funcionaría a 326 V.
Ahora bien, nuestros compañeros de Auto Motor und Sport han encontrado una contradicción en dicho documento que ha provocado varios debates ya en las redes sociales. Si bien la EPA cataloga al Cybercab como un vehículo de tracción delantera, en un extracto del informe se indica que “el modo de conducción durante la prueba fue de tracción total”. Esto también podría abrir la posibilidad de que se trataran de dos versiones diferentes.
Un nuevo concepto de Tesla
Creo que a estas alturas y tras leer los datos de este Cybercab, está claro que su diseño ha sido planteado de una forma totalmente diferente a los que nos tenía acostumbrado Tesla. La potencia es relativamente modesta para lo que se ofrece en el catálogo de la firma americana y el peso es bastante reducido, quizás con el claro objetivo de buscar una gran eficiencia, a la vez que unos costes operativos bajos. No hay que olvidar que este vehículo también está pensando como un “robotaxi”, en donde los costes predecibles por kilómetro son más importantes que una aceleración de récord.
Y a este modelo siempre se le había vinculado con la conducción “totalmente autónoma”, es decir, sin volante ni pedales. Pero justo ahora se ha aumentado la presión sobre Tesla por parte de las autoridades sobre los datos de seguridad que están proporcionado sobre su sistema FSD. En concreto dos senadores estadounidenses han instado a la NHTSA a revisar las estadísticas de los accidentes comunicados por la firma americana después de que la agencia Reuters criticara la metodología por considerarla “débil y engañosa”.
Lo que queda claro pese a esta filtración es que todavía quedan muchos datos importantes para resolver sobre este Cybercab. Este documento señala datos técnicos, pero no responde a preguntas claves para los compradores. No se conoce su precio, tampoco una fecha de lanzamiento fiable o si de verdad ofrecerá conducción autónoma real. Estos tres puntos determinarán, en última instancia, si este modelo se convierte en una realidad como robotaxi o si, por ahora, se queda solo en una hoja de especificaciones publicitarias. Y mientras la competencia (Geely, Stellantis…) cada vez están más cerca de lanzar sus modelos.













