No se me vaya a enfadar nadie, pero en los últimos años el T-Roc ha cogido el protagonismo dentro de Volkswagen que hace años tenía el Golf. Sobre él se ha llegado a probar una versión descapotable como las que lucía el compacto y, por supuesto, se le ha dado el privilegio de formar parte de la gama deportiva al añadir la letra “R” a su gama.
Precisamente esta es la gran protagonista ahora mismo gracias a un gran trabajo realizado por nuestros compañeros de Carscoops en el que han pillado una serie de unidades de pruebas con muy poco camuflaje. Tan escaso que es muy fácil adivinar cuáles serán las principales características que tendrá el SUV más deportivo.
Lo que sabemos ya del nuevo Volkswagen T-Roc R
Hay que señalar que el T-Roc de segunda generación se lanzó en octubre del pasado año con motores de gasolina eTSI con hibridación ligera de 116 o 150 CV. Más o menos a mitad de año esperamos la llegada del primer híbrido autorrecargable de la historia de la firma alemana y ya de cara a finales de año podría ser el momento adecuado para conocer definitivamente a este R.
Desde Volkswagen ya nos han ido dando pistas en la dirección que iría el nuevo T-Roc R, como por ejemplo con los bocetos que puedes ver más abajo o también con unas imágenes con el coche totalmente camuflado, pero en esta ocasión las fotografías no pueden ser más claras y evidentes. Es más, creo que visto así va a encandilar a muchos de sus fanáticos.
Lo primero que llama la atención de las unidades descubiertas del SUV deportivo es que están pintadas con el característico tono azul que define a los modelos que portan la “R”. Viene acompañado de unas preciosas llantas de aleación pintadas en color negro con múltiples radios y un tamaño de 20 pulgadas, que prácticamente no esconden a las pinzas de freno azules. Eso sí, en estas fotos da la sensación de que lo hayan equipado con discos sólidos, frente a los frenos perforados que lucía el prototipo.
Si es verdad que no todo el coche está al descubierto. Como podemos apreciar en las fotografías los ingenieros han tapado con vinilo del color de la carrocería aquellas partes del paragolpes delantero que son especificas de este R y que lo diferenciarían de un R-Line que ya está a la venta. Pese a estos esfuerzos, se puede apreciar como las tomas de aire ahora tienen mayor tamaño, luciendo unas molduras características de esta versión.
También han quedado lejos de las lentes de las cámaras los logos R que están tapados tanto en el frontal como en las puertas delanteras. Y no apreciamos que se hayan realizado cambios significativos en el lateral de la carrocería, más allá de las llantas antes comentadas. Llegaríamos por tanto a una zaga en donde aparece un difusor muy marcado con cuatro salidas de escape Akrapovic, que será la forma más fácil de distinguir a este T-Roc del resto de la gama tanto visual como estéticamente.
El motor del Volkswagen T-Roc R
No podemos olvidar que este último T-Roc comparte la plataforma MQB Evo con el último Golf, el 8.5, por lo que es bastante normal que su versión R esté íntimamente relacionada con la que tiene el compacto. Esto quiere decir que bajo el capó encontraremos el cuatro cilindros con 2.0 litros que es capaz de alcanzar los 333 CV y un par motor de 420 Nm. Aunque hay rumores de que en este caso se le podría instalar un sistema de hibridación ligera.
Otro elemento compartido es la tracción total, ya que ambos cuentan con el sistema 4Motion, así como la transmisión automática DSG de siete velocidades totalmente adaptada para una conducción más deportiva. Y también esperamos la instalación de serie del sistema DCC, el control de chasis adaptativo de la marca, aunque con ajustes un poco diferentes a los ofrecidos en el Golf.













