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Mercedes y BMW en enfrentan desde tiempos inmemoriales para alzarse con el trono de la marca premium más vendida. En nuestro país precisamente ocupan en la actualidad el noveno y décimo puesto en la clasificación de los fabricantes, algo que podemos trasladar en posiciones parecidas al resto de los mercados europeos. Por eso hemos querido realizar una comparativa entre dos de sus modelos estrella.
En concreto nos vamos a centrar en mecánicas híbridas enchufables, las cuales acumulan un 35,18% de crecimiento en comparación con los siete primeros meses del 2025. Y es aquí donde más allá del Mercedes GLC, el líder destacado desde hace muchos años, aparecen dos modelos de estas marcas alemanes que son rivales por categoría, el GLA y el BMW X1.
Una próxima renovación
Curiosamente para nuestros dos protagonistas se espera un cambio próximamente. La nueva generación del GLA ya la conocemos y en un principio apostará por las mecánicas eléctricas, mientras que al X1 se le aguarda ya para el 2027, pues ya se vieron unidades rodando en carreteras abiertas. Quizás este pueda ser un buen motivo para encontrar unidades en los concesionarios de esta pareja con un precio rebajado.
Teniendo en cuenta este detalle, el BMW es un poco más veterano pues lleva disponible desde el 2022, mientras que el Mercedes llegó un año después. Esto hace que sus diseños puedan estar un poco más vistos, apostando el primero por líneas un poco más rectas y angulosas, mientras que el segundo lo hace por otras redondeadas.
A nivel de tamaño, al menos en el exterior, el X1 destaca por contar con una longitud mayor siendo 9 cm superior (4,5 metros en total), mientras que las anchuras de ambos son parejas al imponerse por apenas un centímetro (1,84 metros) y en altura se vuelve a imponer por 3 centímetros (1,64 metros). Y aunque ambos tienen variantes con una mayor capacidad para el maletero, el hecho de contar con una mecánica híbrida hace que resten 50 litros ambos para quedase en 490 litros el anterior y en 385 litros el GLA.
Tan amplia ventaja en la capacidad de carga no se traslada a las cotas de los pasajeros, donde el Mercedes mantiene mejor el tipo. Si bien es verdad que vuelve a quedar por detrás en todas las medidas, lo hace por pocos centímetros que pocos compradores notarán de un primer vistazo a menos que vayan al concesionario con un metro en la mano.
Volviendo a lo que comentaba de las líneas exteriores, es algo que también podemos apreciar una vez nos sentamos al volante, con un GLA con formas más redondas (las tomas de aire es lo más claro), mientras que el X1 es más recto en su salpicadero. En ambos encontraremos materiales de calidad y todavía una cantidad generosa de botones. Ahora bien, para mí la consola central dividida del último la hace mucho más práctica.
En el apartado multimedia son dos coches a los que les podemos poner pocas quejas. Asentados en una configuración de doble pantalla en la que se unen ambas pantallas, el Mercedes siempre ofrece la de infoentretenimiento en un tamaño de 10,25 pulgadas, por las 10,7 de su rival, pero el panel de instrumentación será de 7 o 10,25 pulgadas dependiendo de cómo configuremos el coche, mientras que el BMW siempre es de 10,25”. Pese a esto, el Mercedes permite un poco más de personalización y, bajo mi gusto, unos gráficos más claros a la hora de consultarlos.
Comparativa de híbridos enchufables
Llega el momento de conocer cómo son las propuestas híbridas enchufables de estos dos modelos. En el GLA una sola variante es capaz de representar el 43,63% de las ventas del modelo y es conocida como “250 e con tecnología híbrida EQ”. Está formada por un motor de gasolina de 1.3 litros y cuatro cilindros que trabaja junto con otro eléctrico para ofrecer una potencia conjunta de 218 CV y 450 Nm de par. La batería asociada es de 12,91 kWh (capacidad útil) lo que le ha permitido homologar 75 kilómetros solo con electricidad, pudiéndose cargar en corriente alterna a 3,7 kW (4,75 horas al 100%) y en continua a 22 kW (del 10 al 80% en 28 minutos).
Mientras en el X1 aglutinan el 31,05% de las ventas entre dos posibilidades: xDrive25e y xDrive30e. Ambas comparten una batería de 14,2 kWh (de nuevo útiles) para ofrecer una autonomía eléctrica en los dos de 83 km, dato con el que baten a su rival, aunque no permiten carga en corriente continua, apostando todo a la alterna en 7,4 kW con la que tardarían dos horas y media en alcanzar el 100%. Luego, aunque utilizan un motor de gasolina de tres cilindros y 1.5 litros, tienen diferentes potencias como sucede con el eléctrico, lo que hace que reflejen en la ficha técnica 245 y 326 CV, respectivamente. Y sin que se me olvide que siempre cuentan con tracción total, por la delantera su rival.
Tomando como referencia la de menor potencia del BMW, para que sea más justa la comparativa con la del Mercedes, es más rápida en aceleración completando el 0-100 km/h en 1,1 menos (lo hace en 6,8 segundos) y también ha homologado una cifra de consumo menor ya que se queda en 2,4 litros, por los 2,9 de su rival en esta comparativa.
¿Cuánto cuestan los Mercedes GLA y BMW X1 PHEV?
Repasados ya todos los aspectos en los que destacan tanto el GLA como el X1 llega la última variable que se suele tener en cuenta, los precios. Aquí el de la estrella parte de los 56.013 euros, mientras que por su rival se piden 56.800 euros (con el xDrive25e, ya que el xDrive30e son 59.850 euros). Para empezar ninguno de los dos entra dentro del límite del Plan Auto+, por lo que no podrás pedir esta ayuda. Y en el veredicto final, el BMW se impone, pues la diferencia es mínima ofreciendo más potencia, autonomía y espacio interior.













