Poco a poco vamos descubriendo más detalles sobre el nuevo M3 eléctrico o quizás el futuro iM3, veremos por donde salen los de BMW. Y si bien el primer coche sobre el que se probó la tecnología de cuatro motores fue un i4, las fotos de coche con el camuflaje ya dejan entrever un diseño estilo “Neue Klasse”, que será el que tenga definitivamente cuando se lance al mercado.
A través de un vídeo publicado en febrero del pasado año, del que dimos cuenta en este artículo, ya se dejaba entrever un pequeño atisbo de la dinámica de conducción del que será el primer M eléctrico de la historia. Entonces, el director de Desarrollo, Dirk Häcker, explicaba: “La electrificación nos da una libertad completamente nueva para recrear la dinámica de conducción típica de un M”. Por lo tanto, el M3 eléctrico también está pensado para satisfacer a todos los aficionados de los deportivos alemanes en cuanto a dinámica de conducción.
Lo que sí empezamos a intuir ya de este iM3 es que más bajo y cuenta con unos paragolpes más anchos para poder albergar una vía de mayor longitud, como también ruedas y frenos más grandes, comparado con el i3 que se exhibió en el Salón de Munich junto con el iX3. Aunque quizás no llegue a ser tan radical como el prototipo VDX del que también estaría cogiendo algunos detalles.
La diversión con cuatro motores eléctricos
El corazón de este primer BMW M eléctrico es el sistema conocido como “BMW M eDrive” que se basa en la sexta generación de la marca alemana. El concepto es que cada rueda sea impulsada por un motor eléctrico independiente, aunque en realidad van en parejas colocados en los dos ejes. Se los posiciona en paralelo y posteriormente transmiten su potencia a una caja de cambios independiente para cada una de las ruedas. Y dentro de esa unidad de propulsión también se integran tanto el inversor como el suministro de aceite. Con esta disposición se pretende combinar todas las ventajas de la propulsión trasera y de la tracción total, buscando la mejor dinámica tanto en carretera como en circuito. Y detalle importante, el eje delantero podría desacoplarse por completo.
Otra de las características que se potencian con este esquema es que se consigue una verdadera vectorización del par. Los cuatro protagonistas están conectados a una unidad de control central, la bautizada como “Heart of Joy” (el corazón de la alegría), que utilizará un algoritmo específico para poder calcular la distribución óptima de la potencia en cuestión de milisegundos. Y en tan poco tiempo es capaz de analizar parámetros como la posición del pedal, el ángulo de dirección, la aceleración tanto longitudinal como lateral o la velocidad de las ruedas. Luego la señal se transmite a los motores a través de un embrague multidisco y diferenciales.
Lo único, que seguro algún entusiasta de los BMW M puede comentar, es que no se podrá cambiar de forma manual. En este caso, los ingenieros alemanes, de la misma manera que sucede en Hyundai con sus eléctricos de la división N, desarrollarán una transmisión simulada con efectos de sonido que se asemejan a los de un motor de seis cilindros.
A estas alturas desde BMW todavía no han publicado cifras específicas de rendimiento para el futuro M3 eléctrico. Hace tiempo si comentaron que esta nueva arquitectura estaría preparada para poder generar hasta un megavatio, lo que se traduciría en una potencia de 1.360 CV. Aunque muchas fuentes apuntan a que en este caso rondará los 493 kW (670 CV), lo que serían 140 CV más que el actual M3 Competition.
A partir de aquí, gracias a su tecnología embarcada de 800 voltios también se espera que ofrezca una gran autonomía y un alto rendimiento cuando haya que cargar la batería. Sobre esta, es una variante optimizada de la celda cilíndrica y podría ofrecer una capacidad total superior a los 100 kWh. Y, por supuesto, con su correspondiente sistema de refrigeración optimizado para asegurar siempre el máximo rendimiento.
Otro detalle importante que no debemos pasar por alto es que se intentará reducir el peso lo más posible. Aunque como pasaba hasta ahora, el fabricante bávaro ya no utilizará casi en exclusiva las piezas en elemento de fibra de carbono en busca de más ligereza, sino que también empezará a incorporar fibra natural por primera vez en sus modelos de alto rendimiento.
No se olvidan de la combustión
Sabemos perfectamente que hay muchos aficionados de los BMW M que no les termina de convencer esta política de electrificación. Para ellos, desde la marca alemana seguirán desarrollando un M3 de combustión, probablemente con un propulsor biturbo de seis cilindros en línea optimizado.













