¿Para qué sirve un control policial o un radar móvil oculto en trípodes o instalados en coches patrulla camuflados si los conductores saben previamente dónde están ubicados? Europa lleva años luchando contra los avisos de los conductores en tiempo real y numerosos países de nuestro entorno sancionan ya, con multas que pueden incluso alcanzar hasta los 1.500 euros, el uso de avisadores de radar por GPS o aplicaciones en móviles.
Países como Francia, Suiza, Chipre o Macedonia ya tienen prohibida por ley la utilización en los coches, y tanto para conductores como acompañantes, de cualquier sistemas de aviso de radares. También Alemania, que incluso ahora pretende ir un paso más allá en esta lucha y diferentes gobiernos federales tramitan ya que, además de restringir el uso de estos dispositivos, pueda igualmente sancionarse hasta su posesión, multando directamente ya si tienes instalada una de las aplicaciones de avisos o cuentas con algún tipo de tecnología externa, tipo Coyote.
España quiere prohibir los avisos de controles y radares móviles
Muy pronto, España podría también sumarse a esta nueva política en carretera. Y es que, si ya te venimos informando en los últimos meses que, amparados por la Justicia, la DGT lleva meses en una dura batalla contra las aplicaciones y grupos de WhatsApp o Telegram que difunden controles policiales, especialmente de alcoholemia, ahora el departamento que dirige Pere Navarro estaría estudiando ya ampliar la batalla también contra los avisos de cualquier tipo de control o de radares móviles.
Especificamos, eso sí, radares móviles, porque señalizar los fijos no infringe hoy ninguna normativa e, incluso, la propia DGT confirma la ubicación exacta de todos estos controles de velocidad a través de su página web: de hecho, nosotros te damos aquí también la lista completa. Sin embargo, la apuesta por los radares móviles o los diferentes controles policiales se considera algo más que una actuación disuasoria y desde Tráfico consideran que marcar sus localizaciones atenta contra la seguridad vial y ciudadana, representando un peligro.
La idea que lleva días trascendiendo entorno a esta nueva iniciativa, que habría sido ya filtrada por distintos medios de comunicación españoles, radica en una nueva propuesta que estaría ya estudiando la DGT para ejecutar una reforma normativa que permita prohibir el uso en los vehículos de las aplicaciones de navegación y los dispositivos GPS que avisen de controles y radares móviles, limitando así la capacidad tecnológica de estos dispositivos para alertar de sus ubicaciones exactas en tiempo real.
Google Maps o Waze, en el punto de mira
Difícil de llevar a la práctica por los desafíos legales y técnicos que implica, la experiencia en otros países europeos podría servir de base ahora a la DGT para implantar esta polémica medida, que atacaría de lleno a importantes funcionalidades que hoy ofrecen ya servicios como Google Maps, Waze o Radarbot, entre otras aplicaciones de navegación y avisos de radar.
El objetivo final, obviamente, no es prohibir estas aplicaciones ni la mayoría de sus usos, contrastados y muy fiables en áreas como la navegación, las informaciones de tráfico y atascos, las obras o la ubicación incluso de accidentes o puntos problemáticos. Simplemente, la iniciativa pretendería que no pudieran marcar en sus mapas los controles policiales o los radares móviles que los propios conductores señalizan en tiempo real y que, además, son actitudes sancionables al volante ya que no se pueden manipular dispositivos móviles o electrónicos durante la conducción.
La DGT ya realiza controles exprés y dinámicos
Ante la proliferación de este tipo de avisos e informaciones, la DGT ya ha anunciado incluso que ha tenido que modificar sus líneas de actuación, apostando por nuevas técnicas para los controles que establecen los agentes de la Guardia Civil de Tráfico en las carreteras. Desde hace unos meses, desde este organismo se realizan controles exprés y dinámicos, de duración corta reducida a apenas 10 o 15 minutos, con el objetivo que no de tiempo a que los conductores conozcan su ubicación y poder cambiar rápidamente sus localizaciones con vistas a sorprender a los posibles infractores.









