Las noticias, rumores y conversaciones alrededor de la fábrica de Ebro en Barcelona han sido continuos desde que volvió a la actividad. Y con el fin de poder conocer de primera mano el proceso productivo, desde la marca decidieron invitar a un grupo de periodistas a conocer en vivo como han recuperado la antigua planta de Nissan, nos enseñaron su nueva línea M1 e incluso nos contaron algún detalle sobre lo que podemos esperar en el futuro.
Así fue el arranque de la Ebro Factory
A finales del 2024 comenzaba el renacimiento de las instalaciones situadas en la Zona Franca de la capital catalana. Para ello se destinó una inversión de 150 millones de euros, de los cuales 70 fueron destinados para trabajos de carrocería y soldadura, 14 para la línea de montaje, 7 para las instalaciones de pintura y el resto que faltaría para completar el total para otro tipo de necesidades.
De esta manera pudieron empezar a ensamblarse tanto el S700 como el S800 en la conocida como línea M0, a los que posteriormente se unieron tanto el S400 como el S900. Y como verás he utilizado el verbo “ensamblar” pues en este proceso inicial se montaban las piezas llegadas desde China en un proceso productivo de 18 posiciones que permitió arrancar a la marca.
Como hemos podido comprobar las ventas de Ebro no han parado de crecer desde entonces (en 2026 firman una subida del 294,58% a cierre de mayo) y había llegado el momento de dar otro paso más. Fue entonces cuando llegó la línea M1, el motivo de nuestra visita a las instalaciones, que permitiría acelerar la actividad productiva a la vez que se avanzaba en nuevas capacidades.
De ella, nos comentaron en la visita que se había colocado de una forma bastante recta a diferencia de las que anteriormente hubo con Nissan que eran más "retorcidas". Y tienen un concepto de “montaña a mar” teniendo en cuenta la disposición de Barcelona, en la que los coches empiezan en la primera y terminan en la segunda. Cuenta con una longitud de 696 metros en total, con 97 estaciones de trabajo y una capacidad para producir hasta 20 vehículos por hora.
Como puedes entender aquí ya no se trata de utilizar una carrocería preconfigurada como antes, sino que los S400 y S700 que salen de ella (los más grandes S800 y S900 se mantienen en la M0) ya completan los procesos típicos de una línea de montaje como son carrocería, pintura, montaje y validación final. Y, por supuesto, esta preparada para poder albergar varios modelos y distintas motorizaciones como son las de gasolina, híbridas tanto con enchufe como sin él.
Para poder conseguir este hito en la compañía española se han podido reutilizar varios elementos que en su día se compraron a Nissan. De esta manera han vuelto a funcionar los sistemas de transporte (conveyours) y manutención, las instalaciones áreas que permiten mover a los coches cerca del techo mientras que por debajo se realizan otras tareas, los mecanismos de transferencia entre naves, mientras que las líneas de ensamblaje sobre las que se apoyan los vehículos fueron adaptadas para los Ebro.
Lo que sí es completamente nuevo es la nueva nave de carrocerías, que ahora está equipada con una nueva generación de robots y una arquitectura industrial específicamente diseñada para las necesidades productivas que tiene Ebro actualmente y que va a tener en el futuro.
Porque ahí estuvo otra de las preguntas para los responsables de Ebro, ¿qué viene después? Está claro que la siguiente llegada es la de su primer coche eléctrico, del que por ahora se sigue manteniendo el nombre en secreto (por lo visto hay varias opciones sobre la mesa), cuyas fotos ya fueron desveladas y al que esperan en las instalaciones barcelonesas en 2027.
Y otra de las grandes cuestiones que se debaten mucho en foros y redes sociales, el tema de los proveedores. Como indicaba más arriba, el inicio de la producción hasta la consolidación de la marca y antes de la llegada de la línea M1 eran piezas llegadas desde China. Ahora con este siguiente paso se han empezado a introducir referencias fabricadas en la Unión Europea (algunas en España) que permiten una mayor localización y con el objetivo de que vayan creciendo con el paso del tiempo hasta poder llegar a cerca de un 80%, cifras en las que también se mueven otros fabricantes europeos.
Nuestra conclusión de la visita a la Ebro Factory
Creo que tras esta visita y con la información de arriba queda claro que el objetivo de los responsables de Ebro es y será aportar un valor a la producción nacional. Estamos hablando de que son unas instalaciones de 500.000 metros cuadrados (309.000 m2 son industriales ahora mismo), en las que ya trabajan 1.530 personas, aunque con previsión de que pudiera aumentar todavía más. Si a esto le sumamos el resto de los empleados, incluidos los 420 ingenieros, el grupo entero ya tiene 2.045 empleados, aunque estiman que se han creado ya 4.000 puestos de trabajo sumando los directos y los indirectos.
Ahora mismo ya se contabilizan 33.000 vehículos producidos en la Ebro Factory desde su puesta en marcha, pero teniendo en cuenta que con la llegada de la M1 se aumentará la capacidad, desde la marca esperan poder terminar este 2026 con un ritmo de 50.000 unidades anuales.













