El segmento de coches pequeños clásicos en Europa se ha reducido drásticamente en los últimos años. Las crecientes exigencias de seguridad, las normativas sobre emisiones para motores de combustión y los elevados costes de desarrollo de los modernos sistemas de asistencia al conductor han hecho que los vehículos asequibles y baratos resulten cada vez menos atractivos para muchos fabricantes.
Modelos como el VW Up o el Ford Fiesta, por poner solo dos ejemplos, han desaparecido gradualmente del mercado. Sin embargo, ahora con una nueva subcategoría de vehículos, la Comisión Europea pretende ahora revertir esta tendencia y allanar el camino para coches eléctricos significativamente más baratos. La atención se centra en la clase M1E, diseñada específicamente para turismos eléctricos compactos.
La nueva clase de vehículos M1E
La nueva categoría forma parte del «Paquete Automotriz» presentado por la Comisión Europea. Este paquete contempla una subcategoría dentro de la categoría M1 de turismos, destinada a vehículos puramente eléctricos con una longitud máxima de 4,20 metros. No obstante, la normativa aún se encuentra en trámite legislativo europeo. Los detalles que finalmente se adoptarán sin modificaciones se decidirán una vez que el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros hayan concluido sus deliberaciones.
El concepto difiere significativamente de los vehículos ligeros L7e existentes, entre los que se encuentra, por ejemplo, el Fiat Topolino. Si bien los turismos L7e están sujetos a regulaciones simplificadas, los modelos M1E aparentemente seguirán homologados como turismos de pleno derecho. Esto significa que se mantendrían los requisitos fundamentales para turismos en materia de seguridad en caso de colisión, protección de los ocupantes y sistemas de asistencia al conductor. Al mismo tiempo, la UE está estudiando formas de simplificar ciertas normativas de desarrollo para reducir los costes técnicos y financieros del desarrollo de nuevos modelos de coches pequeños.
Menos regulaciones para estos nuevos coches eléctricos baratos
Según las propuestas actuales, los vehículos ya no necesitarían adaptarse continuamente a las nuevas especificaciones técnicas tras su homologación. Esto supondría ventajas significativas para el sector. Actualmente, los nuevos sistemas de asistencia al conductor o los cambios en los requisitos técnicos suelen requerir costosas modificaciones de los vehículos ya desarrollados durante su ciclo de producción. Especialmente en el caso de los coches pequeños, con márgenes de beneficio relativamente bajos, estos ajustes pueden determinar si un modelo sigue siendo rentable. Sin embargo, queda por ver si estas simplificaciones se convertirán en ley y en qué medida.
Los vehículos eléctricos (M1E) también podrían resultar atractivos para los fabricantes en lo que respecta a los objetivos europeos de emisiones de CO₂ para flotas. Los coches eléctricos desempeñan un papel fundamental en el balance de emisiones de CO₂ de las flotas de los fabricantes. Dado que se tienen en cuenta en el cálculo de las emisiones medias de la flota en el sistema de la UE con cero gramos de CO₂ por kilómetro, compensan las mayores emisiones de los vehículos con motor de combustión y los híbridos enchufables, reduciendo así las posibles sanciones. Según informaciones de los medios, se está debatiendo la posibilidad de que los vehículos M1E reciban un mayor factor de compensación.
Obligatoria la producción en Europa
La UE persigue, con la nueva categoría de vehículos prevista, no solo objetivos de política climática, sino también intereses de política industrial. La producción de vehículos y baterías se realizará dentro de Europa. Por lo tanto, las propuestas actuales estipulan que ciertas ventajas de la nueva categoría de vehículos están vinculadas a la fabricación dentro de la Unión Europea. Esto tiene como objetivo hacer más atractivas las inversiones en plantas europeas y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de los vehículos importados.
Stellantis es uno de los fabricantes que podrían beneficiarse de dicha regulación. En su Día del Inversor 2026, la compañía presentó ya un nuevo programa para coches eléctricos especialmente asequibles y, al mismo tiempo, anunció el regreso del Citroën 2CV. Esta versión renovada del icónico "Pato" comenzará a producirse en Europa en 2028 y, según la compañía, tendrá un precio de partida inferior a 15.000 €. La planta italiana de Pomigliano d'Arco, cerca de Nápoles, donde ya se fabrican los coches pequeños del grupo, fue designada como sede de producción.
Stellantis está lista para la nueva clase M1E, ¿llegará en 2027?
Aunque Stellantis ha divulgado pocos detalles técnicos hasta el momento, el proyecto se alinea en gran medida con el concepto de la clase M1E prevista. Sus dimensiones compactas, un diseño centrado en la reducción de costes y una arquitectura de vehículo sencilla coinciden perfectamente con los objetivos que persigue la UE con esta nueva subcategoría.
Sin embargo, aún se requieren varios pasos antes de que la nueva categoría de vehículos pueda entrar en vigor. Según la propuesta de la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea deben debatir y aprobar las enmiendas. Actualmente, el objetivo es que la nueva normativa entre en vigor en 2027, si bien es posible que se realicen ajustes en algunos detalles técnicos durante el proceso legislativo.













