No, desde luego que no corren buenos tiempos para los coches diésel. Con un retroceso de más del 11% en ventas en lo que va de año, el pasado mes de julio esta tecnología tocó fondo en España, al obtener solo una cuota en el mercado de coches nuevos del 19%, por debajo ya de los híbridos (33,8%), de la gasolina (24,16%) y hasta de los vehículos electrificados, que sumando EV e híbridos enchufables alcanzan ya también el 19,28 por ciento. Esta realidad comercial no es casualidad y responde, no solo a la eliminación de muchos coches diésel de las gamas de los fabricantes, sino también a las medidas que comienzan a aplicarse y a afectar a su uso.
Prohibiciones y más prohibiciones para los coches diésel
Un rápido repaso a la actualidad nos lleva ya a descubrir que, no solo desde la Unión Europea se ha acordado prohibir su venta a partir de 2035, sino que incluso Bruselas quiere eliminarlos por ley de las flotas de vehículos de empresa y alquiler en solo 4 años, en 2030, e incluso el Gobierno español tiene en trámite un anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible que, entre otras iniciativas, pretende prohibir también su publicidad, así como la de todos los combustibles fósiles y coches impulsados por motores térmicos.

Arrinconados por tanto a corto y medio plazo, hay que sumar otro factor a su descrédito. Las averías frecuentes que experimenta esta tecnología mediante el nuevo uso de AdBlue para reducir sus emisiones contaminantes y que, por ejemplo, han castigado enormemente a los propietarios de modelos del Grupo Stellantis, debiendo incluso actuar la Unión Europea para exigir indemnizaciones. Hoy mismo hemos conocido también que, según informa la Cope, la Guardia Civil está persiguiendo precisamente el uso de AdBlue y multando con 200 euros a quienes circulen con el depósito vacío o, lo que es ya hasta común, se queden tirados por no disponer de él, tal y como ocurre con el carburante.
Restricciones a los diésel de más de 10 años, los de etiqueta B de la DGT
Y dentro de toda esta realidad se suma un nuevo problema, especialmente para los coches diésel de más de 10 años: las restricciones de circulación que comienzan a aplicar las Zonas de Bajas Emisiones. Y es que estos vehículos disponen, como las gasolina matriculados antes de 2007, con la etiqueta B de la DGT y ya hay más de 30 ciudades que han aprobado nuevas ordenanzas para restringir su uso y prohibir los accesos a estos vehículos a todas estas áreas protegidas.
En total, se estima que el 30 por ciento del parque automovilístico en circulación en España dispone de la etiqueta B de la DGT, por lo que más de 9 millones de coches comienzan además a sufrir estas limitaciones que, conforme se implementen más Zonas de Bajas Emisiones en nuestro país, se multiplicarán. Hay que recordar que a día de hoy son menos del 30% las ciudades que tienen las ZBE en vigor a pesar de estar todas obligadas a implementarlas.

Todas las ciudades que ya vetan sus accesos a las ZBE
Un repaso por el mapa de Zonas de Bajas Emisiones, publicado oficialmente por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, nos lleva a conocer todas estas ciudades que ya anuncian limitaciones de acceso a los vehículos con etiqueta B. Bilbao, por ejemplo, las ha activado precisamente este verano, prohibiendo así el paso a los coches diésel de más de 10 años en su ZBE en días laborables y entre las 7:00 y las 20.00 horas.
Pero no es la única gran ciudad que ha tomado esta decisión. Antes, ciudades como Madrid (de momento solo en su ZBEDEP de Distrito Centro), Getafe o Estepona también han marcado limitaciones de movilidad a este tipo de coches, prohibiendo ya sus accesos y multando en caso de incumplirlos con sanciones de 200 euros, que son las que impone ya la Ley de Tráfico por contemplar como grave este tipo de infracción.

Seguimos, que la cosa no acaba aquí. Otras dos grandes ciudades, como Málaga y Palma de Mallorca, ya han anunciado también próximas restricciones a todos los vehículos con etiqueta B en sus Zonas de Bajas Emisiones a partir de enero del próximo 2027, mientras que un año después, ya a comienzos de 2028, llegarán sin embargo las mayores prohibiciones previstas hasta la fecha en España a este tipo de vehículos diésel de más de 10 años. Será entonces cuando San Sebastián, pero, sobre todo, Cataluña entera active sus vetos.
Y es que la Generalitat va a convertir a Cataluña en la primera comunidad autónoma que imponga limitaciones a todos los vehículos con etiqueta B de la DGT en todas sus Zonas de Bajas Emisiones, según contempla su nuevo Plan de Calidad del Aire. Esta limitación incluso podrá adelantarse a 2026, en menos ya de medio año, en todos los municipios en los que se activen protocolos y episodios de alta contaminación, debiendo en estos casos inmediatamente restringir los accesos a las ZBE a todos estos coches diésel de más de 10 años. En total, se calcula que al menos 23 ciudades de Cataluña se verán afectadas por esta normativa que, sin duda, anticipa un futuro muy oscuro para la mayoría de vehículos diésel que hay hoy en circulación en España.