Ni diésel, ni gasolina: los coches con etiqueta B ya no se salvan y llegan las grandes prohibiciones

Parecía que el verdadero problema en los accesos a las grandes ciudades eran solo los coches sin etiqueta. Sin embargo, el escenario cambia con los meses por completo y, ahora, los siguientes en la lista son los vehículos con etiqueta B de la DGT, que ya afrontan sus primeras limitaciones masivas.

Ni diésel, ni gasolina, los coches con etiqueta B ya no se salvan y llegan las grandes prohibiciones
Ni diésel, ni gasolina, los coches con etiqueta B ya no se salvan y llegan las grandes prohibiciones

Ya es oficial. Se acabó en muchas ciudades españolas la libertad completa de movilidad para los coches con etiqueta B amarilla de la DGT. Las primeras grandes restricciones comienzan a fijarse ya en el calendario, con nuevas ciudades que poco a poco van confirmando nuevos vetos a estos vehículos, donde especialmente se encuentran los diésel de más de 10 años, contabilizados en nuestro país en cerca de 15 millones hoy en circulación. Desde luego, estas prohibiciones ya no van a ser residuales.

Este efecto además amenaza ya también con transformar el mercado de segunda mano, la movilidad urbana y hasta el valor de millones de coches en España, en duda sobre su futuro. Hay que recordar que ya han ido poco a poco perdiendo en este canal de venta cuota de mercado, con los vehículos con etiqueta C siendo ya mayoritarios en las transacciones de usados, precisamente por tener un futuro menos incierto en las prohibiciones de circulación. El riesgo de la etiqueta B ya es más que evidente.

Las 36 ciudades que prohibirán primero los coches con etiqueta B y luego todos los diésel y gasolina
El coche con etiqueta B se desploma en el mercado de segunda mano en favor de los C, ante sus dudas entorno a las prñoximas restricciones de circulación.

Lo que parecía así una transición lenta se está convirtiendo en una carrera contrarreloj para miles de conductores que aún creían hasta ahora que su etiqueta B amarilla les iba a garantizar unos años de tranquilidad. La realidad, no obstante, comienza a ser muy distinta y a verse con otra perspectiva. Pero, ¿qué ha pasado en los últimos meses?

El gran giro: la etiqueta B deja de ser una “salvación”

Si hasta hace bien poco tener la etiqueta B en el parabrisas de un coche significaba escapar de las restricciones más duras, todos estos vehículos de gasolina matriculados entre 2001 y 2005 y los diésel desde 2006 hasta 2015 se enfrentan ya a importantes anuncios de limitaciones en las Zonas de Bajas Emisiones, que hay que recordar que afectan ya en España a casi la mitad de la población nacional.

Las ciudades han empezado a mover ficha. Y lo están haciendo mucho antes de lo que cabría esperar. Y es que, una vez expulsados los coches sin distintivo ya de la mayoría de las ZBE, el siguiente objetivo son los vehículos con etiqueta B. Y ya no se habla de hipótesis futuras, sino de restricciones aprobadas, fechas concretas y sanciones automáticas mediante cámaras. Las multas por incumplimientos recordamos que son de 200 euros, según tipifica la Ley de Tráfico

Bilbao abrió la puerta al gran efecto dominó

La primera gran ciudad que cumplió este objetivo podemos decir que fue Bilbao. Desde el 15 de junio de 2025, los coches con etiqueta B tienen restringido el acceso a su ZBE en horario laboral, de lunes a viernes y entre las 7:00 y las 20:00 horas. Aunque existen excepciones temporales para residentes, el mensaje fue desde entonces claro: la etiqueta amarilla ya no se consideraba un distintivo “seguro” en las grandes ciudades.

El RACVN ya ha presentado recursos contra la Zona de Bajas Emisiones de Bilbao
Zona de Bajas Emisiones de Bilbao, donde ya no pueden acceder los coches con etiqueta B de la DGT.

Y lo más importante no es Bilbao en sí. Lo verdaderamente relevante es que otras ciudades están utilizando este modelo como referencia para endurecer también sus normativas. Madrid, Getafe, Estepona, San Fernando o Huelva son otras ciudades que han confirmado ya este tipo de restricciones, pero lo que viene, sin duda, es mucho peor.

Barcelona y Cataluña preparan el movimiento más duro

Pero si hay una zona en España que ahora sabemos que realmente marcará el futuro de las ZBE en España en cuanto a las etiquetas B, esa es Barcelona y su área metropolitana. Allí ya existe una de las zonas restringidas más grandes y severas de Europa, y el calendario previsto deja poco margen hoy para la duda.

A partir de 2026, los coches con etiqueta B podrán quedar fuera de circulación durante episodios de alta contaminación en todas las ciudades de la AMB. Pero el verdadero golpe llegará en 2028, cuando la previsión es prohibir ya directamente el acceso de estos vehículos a la ZBE metropolitana, que incluso podría enfrentarse en 2030 a una prohibición total de cualquier vehículo de combustión.

Llegan ya las mayores restricciones a los coches con etiqueta B en España, confirmadas para 2026
Cataluña aplicará a partir de 2028 las mayores restricciones en España a los vehículos con etiqueta B de la DGT.

 Así lo ha confirmado ya el Consejo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), que ya ha dado luz verde oficial al nuevo Plan de Movilidad Urbana 2025-2030, amparado también por la Generalitat: este programa prevé ya que hasta 36 ciudades, todas las que conforman el Área Metropolitana de Barcelona y que puedes consultar aquí, estén obligadas así a imponer ya desde 2028 estas restricciones de circulación a todos los coches y furgonetas con etiqueta B amarilla de la DGT. Y las estadísticas calculan que nada menos que el 17% de los turismos y motos que hoy circulan por los entornos de la AMB llevan hoy este distintivo.

El impacto por tanto puede ser enorme, porque Cataluña prepara además un sistema coordinado entre múltiples municipios, algo que convertiría las restricciones en un problema regional y no únicamente urbano.

San Sebastián, Valencia y otras ciudades ya endurecen restricciones

Madrid todavía permite circular a muchos coches con etiqueta B, pero es verdad que cada vez bajo más estrictas condiciones: estacionamiento obligatorio en aparcamientos autorizados, restricciones especiales en zonas de especial protección y limitaciones crecientes en episodios de contaminación.

Mientras tanto, otras ciudades empiezan también a definir sus hojas de ruta:

  • San Sebastián ya ha anunciado restricciones para coches con etiqueta B a partir de 2028.
  • Reus prevé ampliar prohibiciones a estos vehículos desde finales de 2027.
  • Valencia activará progresivamente nuevas limitaciones dentro de su ZBE.
  • Torremolinos ya contempla restricciones específicas para coches B no registrados localmente.

Estas ciudades solo marcan el ejemplo y un patrón que empieza a repetirse en toda España: primero desaparecen los coches sin etiqueta y, poco después, comienzan a confirmarse endurecimientos sobre los distintivos B.

El problema que preocupa ahora a millones de conductores

La cuestión ya no es solo si un coche podrá entrar en una ciudad. El verdadero problema es, además, económico. Y es que muchos vehículos con etiqueta B tienen todavía pocos años, especialmente los diésel matriculados hasta 2015. Y eso está generando una situación inédita: coches relativamente modernos que empiezan a perder atractivo en el mercado por miedo a futuras prohibiciones.

El gran enigma de los coches con etiqueta B en 2026 ¿Podrán seguir circulando por las ciudades?
El mercado de segunda mano ya castiga claramente a los vehículos con etiqueta B.

El gran temor del sector es que el calendario se acelere. La Ley de Cambio Climático obliga a implantar ZBE en municipios de más de 50.000 habitantes, y aunque muchas ciudades van retrasadas, la tendencia apunta claramente hacia restricciones cada vez más severas y a un total de 160 ciudades con limitaciones de movilidad. Además, el modelo europeo presiona en la misma dirección: menos margen para vehículos contaminantes y prioridad absoluta para coches ECO y eléctricos. Eso significa que la etiqueta B podría acabar viviendo el mismo proceso que ya sufrieron los vehículos sin distintivo: primero limitaciones parciales, después prohibiciones en determinadas franjas y finalmente expulsión total de muchas áreas urbanas.

El dato que ya inquieta al mercado

En España circulan todavía millones de coches con etiqueta B. Según las últimas estadísticas de la DGT, a principios de 2026 se estima que en España hay aproximadamente entre 9 y 9,5 millones de vehículos con este distintivo, lo que representa alrededor del 31,5% del parque móvil total en circulación.

Y lo que está ocurriendo ahora es clave porque marca el inicio de una nueva etapa: la pegatina amarilla deja de verse como una garantía mínima de movilidad y empieza a convertirse en un distintivo con fecha de caducidad. Por eso, cada nueva ZBE aprobada genera más preocupación. Porque ya no se trata de una medida aislada en una ciudad concreta: ahora se trata de una tendencia nacional que parece haber comenzado definitivamente.

 

El coche diésel se hunde y se enfrenta ya además a sus mayores restricciones de uso en España

Relacionado

El coche diésel se hunde y se enfrenta ya además a sus mayores restricciones de uso en España

El precio del diésel y la gasolina vuelve a subir y aumenta la preocupación sobre su evolución

Relacionado

El precio del diésel y la gasolina vuelve a subir y aumenta la preocupación sobre su evolución