España tiene uno de los parques automovilísticos más envejecidos de Europa. Este es el mensaje que, en las últimas horas, transmite la Organización de Consumidores y Usuarios, la OCU, advirtiendo que la antigüedad media de los vehículos en circulación en nuestro país ya tiene 14,5 años, superando ampliamente a la media europea que se aproxima apenas a los 13 años. Un parque cada vez más viejo y sin apenas coches eléctricos se expande por nuestras carreteras, donde ya se acumulan además algo más de un vehículo por cada dos habitantes.
En esta coyuntura real, no extraña por tanto otro informe que acabamos de conocer: según datos de compras a particulares de Clicars, compañía española líder en venta de coches reacondicionados, los ayuntamientos y las nuevas Zonas de Bajas Emisiones en vigor en España están ya forzando la retirada de hasta 1 de cada 2 vehículos sin etiqueta o con etiqueta B de la DGT. Cada vez con más restricciones, comienzan a ser un problema para la movilidad de sus propietarios.
Los coches diésel de más de 10 años, en serio riesgo en España
El problema es especialmente grave teniendo en cuenta que, si bien los vehículos sin etiqueta son muy numerosos, contabilizándose aún en España más de 9,9 millones, pero también muy antiguos y contaminantes, los de etiqueta B de la DGT, de los que se cuentan también hoy cerca de 9,5 millones en todo el país, son vehículos aún relativamente modernos y con mucha vida útil por delante, al menos en los que disponen de un sistema de propulsión diésel.
Y es que, si bien es verdad que bajo esta etiqueta amarilla se engloban todos los coches y furgonetas de gasolina matriculados entre enero de 2001 y 2005, con nada menos ya que más de 20 años de antigüedad, los diésel sin embargo corresponden a turismos y furgonetas matriculados entre 2006 y agosto de 2015, es decir, que se engloban dentro prácticamente todos los de más de 10 años, vehículos aún con poco kilometraje por norma general y muchos años teóricos de vida útil por delante.
La ZBE están retirando de las ciudades a los coches con etiqueta B
A pesar de ello, el informe de Clicars asegura hoy que las exigentes normativas medioambientales está provocando su necesidad de retirada de las ciudades, que cada vez restringen más su uso, especialmente en los accesos a las Zonas de Bajas Emisiones. Según la compañía, “la extensión de las ZBE está forzando a muchos españoles a cambiar de coche antes de lo previsto y, con los precios del coche nuevo en sus máximos históricos y los escasos incentivos solo focalizados en vehículo nuevo y eléctrico, el mercado del vehículo de ocasión se ha convertido en la única alternativa económicamente accesible, ágil y fiable para la mayoría de familias españolas que necesitan vender su coche para cambiar a uno menos contaminante”.
Según los datos así de Clicars, durante 2025 nada menos que el 54% de los clientes que vendieron su coche, para comprar otro, se deshizo en realidad de un vehículo sin etiqueta ambiental o con etiqueta B para apostar por un modelo de ocasión más joven y menos contaminante. De estos vehículos comprados a particulares, el 45% superaba los 15 años de antigüedad.
Hundimiento del diésel e interés solo por coches etiqueta 0 Emisiones o ECO
En las encuestas de compra, hasta el 40 por ciento de los clientes de Clicars que optaron por el cambio de coche asegura haberlo hecho por la necesidad de adquirir un coche con etiqueta ECO o 0 Emisiones de la DGT, por delante de otros factores que hasta ahora han sido tradicionalmente más populares, como son cambiar por un coche más grande o mejorar la seguridad o las prestaciones de los vehículos.
Otro dato curioso en las motivaciones de compra viene representado por el hundimiento a su vez del interés por el coche diésel, que refleja una nueva caída de hasta 10 puntos en la cuota total respecto a 2024, con 1 de cada 3 propietarios decantándose por un vehículo ya con etiqueta 0 Emisiones o ECO.









