“No queremos coches en el centro de la ciudad”. La frase es textual y la pronunció hace solo unas semanas el director de la DGT, Pere Navarro, en el VIII Encuentro de Ciudades para la seguridad vial y la movilidad sostenible, celebrado en Badajoz. La intervención, podríamos catalogarla como otra simple polémica más del máximo responsable de Tráfico en su cruzada contra el vehículo privado, si no fuese porque ha vuelto a incidir en el mismo mensaje, alertando ya de que la amenaza para los conductores es real.
España vuelve así a apuntar al vehículo para paliar los problemas de contaminación y emisiones, y de saturación de las carreteras. De hecho, tras el anuncio de la Comisión Europea de retirar la prohibición de vehículos térmicos a partir de 2035, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado a pedir a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, que no dé marcha atrás y “preserve el actual nivel de ambición de los objetivos de emisiones de CO2 para la industria automovilística”.
Sin embargo, la amenaza ahora no es solo para los coches diésel o gasolina, y los más contaminantes. No, ahora es para todos. Esta vez en el marco de la jornada “Innovación Urbana”, organizado por Europa Press, el director de la DGT ha vuelto a incidir en el mismo mensaje, dejando claro que el objetivo prioritario del organismo de tráfico va a ser sacar a los vehículos de los centros de las ciudades.
Ni eléctrico, ni diésel, ni gasolina: la DGT no quiere coches en los centros de las ciudades
“Estamos todo el día con emisiones sí emisiones no tal y cual. No mire, al centro de la ciudad no vas con eléctrico ni diésel ni gasolina. No nos equivoquemos. Vas con transporte público y si tienes prisa taxi, Uber o Cabify”, ha asegurado Pere Navarro en su intervención. No es la primera vez, como hemos avanzado, que el máximo responsable de la DGT se pronuncia ya en estos términos.
“Tenemos un debate abierto con las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), porque con el coche eléctrico parece que pueden entrar en el centro de la ciudad, pueden aparcar gratis además... y no, el problema es de espacio, no queremos coches en el centro de la ciudad, no rellenar aquello de coches eléctricos y tener otra vez el problema de la congestión, pero esta vez con coches eléctricos”, reiteró también Pere Navarro hace solo unas semanas.
Los avisos de la DGT, por tanto, aumentan y su director general ahonda en la línea de que ya ni siquiera las etiquetas de la DGT permitirán los accesos, sino que el objetivo es eliminar progresivamente la circulación de vehículos en los grandes núcleos urbanos. Y, ante estos problemas de espacio y congestión, Pere Navarro confirma que “El secreto de la movilidad urbana es transporte público, transporte público y transporte público y transporte público, punto final. Sobre todo, para las grandes ciudades que tienen unas ciudades periféricas en los alrededores. Es disminuir la presencia del coche en la ciudad, punto. Así de sencillo”.
Prohibido circular solo en coche por determinados carriles
Para ello, tanto la DGT como el Gobierno trabajan ya en distintas soluciones con el propósito de sacar al vehículo privado de las ciudades. Una de ellas, tiene que ver con la ocupación de los coches y la eliminación de los que cuenten con un solo ocupante. “El futuro del tráfico será compartido o no será”, ha llegado a manifestar Pere Navarro.
Y, para ello, ya ha lanzado el primer experimento: un nuevo carril en la A2, en el acceso y salida de Madrid, que en determinadas horas solo podrá usarse con vehículos de alta ocupación, con 2 o más pasajeros, y ni siquiera permitiendo el paso de vehículos con etiqueta Cero Emisiones, como hasta ahora ha sido habitual en los tradicionales carriles bus VAO.
Nuevas tasas por circular por Zonas de Bajas Emisiones
Otra de las soluciones es la posibilidad de establecer nuevas tasas de pago a los vehículos por acceder a las Zonas de Bajas Emisiones de España, con el objetivo de lograr desincentivar su uso. El Gobierno, de hecho, ya ha aprobado esta normativa con la nueva Ley 9/2025, de 3 de diciembre, de Movilidad Sostenible, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 4 de diciembre y vigente desde el pasado 5 de diciembre de 2025.
Esta nueva regulación, que se engloba dentro de un marco normativo que busca reducir la contaminación urbana, habilita ya así a los ayuntamientos a imponer nuevas tasas para la circulación de los vehículos en las ZBE, que en principio afectarían sobre todo a los coches de combustión especialmente.
Añadida ya esta opción oficialmente a través de una nueva letra v) en el apartado 3 del artículo 20 del Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, el Gobierno ya autoriza oficialmente a que los ayuntamientos graven la circulación de vehículos que superen los límites o categorías máximas permitidas en las ZBE, recomendando que, como valor de referencia para la tasa, se tome el coste que habría tenido que pagar un vehículo si hubiera estacionado en un aparcamiento público.
Veremos en los próximos meses si estas nuevas soluciones consiguen su objetivo, y cuáles son las nuevas normativas que la DGT decide sacar de la chistera para lograr lo que ya es una amenaza real: sacar los coches privados de los centros de las ciudades.









