Como pasa en todas las industrias, siempre hay ideas que cuando se presentaron ante los grandes directivos parecían magníficas, pero el mercado le devolvió a la realidad. Y es que ya saben lo que reza el dicho “el cliente siempre tiene la razón”. Hoy aquí vamos a repasar cinco relacionadas con el automóvil, relativamente cercanas en el tiempo y que quizás ya ni te hayas dado cuenta de que han pasado a mejor vida.
Antes de nada, hay que explicar que para escogerlas no hemos tenido en cuenta los avances de la industria. Como vamos viendo en los últimos lanzamientos cada vez hay menos modelos con frenos de mano con palancas, el cambio manual empieza a ser minoritario y las pantallas, por mucho que nos pesen, están sustituyendo a los botones clásicos. Aclarado esto, vamos con nuestros cinco elegidos.
Ruedas altas y finas
Precisamente la idea de este reportaje me surgió cuando me cruce por la calle con un Renault Scenic de cuarta generación (2016-22). Me acuerdo perfectamente cuando en la presentación de este modelo se comentó que equiparía unas ruedas que serían bastante altas y finas, comparadas con lo que veíamos habitualmente en los modelos de esa época. Y lo primero que se preguntaron los periodistas presentes es si se garantizaría esas medidas tan específicas en el futuro, algo de lo que estaban completamente convencidos en la marca francesa.
Esta idea no era completamente nueva de Renault, pues anteriormente el primer BMW i3 (2014-21) ya había aplicado la misma solución para sus diferentes variantes. Lo que se buscaba era un menor contacto de la rueda con el asfalto para intentar conseguir mejores consumos en el monovolumen y una mayor autonomía en el alemán. Años después y tras muchos lanzamientos de coches eléctricos estos han optado por medidas más convencionales.
Un volante cuyo centro no se movía
Citroën es una de las marcas más innovadoras a lo largo de la historia con avances como la generalización de la tracción delantera o la suspensión hidroneumática, por citar algunos de ellos. Más recientemente, en concreto en la primera generación del C4 (2004-2010), aunque también lo tuvo el C5, incorporaron al compacto un volante en el que su parte central siempre estaba inmóvil, girando el aro de forma independiente.
Por aquel entonces la marca lo justificaba señalando que “esta distribución mejora la ergonomía y simplifica el uso de los mandos, facilitando así la conducción”. Aunque sin duda su mayor virtud era que el airbag, guardado en esa parte fija, siempre se desplegaba en su posición perfecta para no dañar al conductor. Como pudimos comprobar cuando se lanzó la segunda generación del C4 se descartó este invento.
Los cromados
Dentro de los cinco elementos que hemos escogido para este reportaje este en concreto no tiene nada de innovador, sino que más bien era un detalle estético. Las piezas cromadas, que de alguna manera imitan a la plata, siempre estaban relacionadas con el refinamiento de los coches premium y por eso se empezaron a emplear en coches más generalistas. Tanto es así que en muchas ocasiones los acabados de acceso no contaban con ellos y era lo que diferenciaba a los más equipados. Por no hablar de aquellos conductores que “tuneaban” su coche con más piezas cromadas compradas en los chinos (en esta época lo hubieran hecho en páginas como Aliexpress).
La realidad actual es que los cromados han sido calificados por muchas marcas de la industria como poco ecológicos y por ello ya los están haciendo desaparecer de sus últimos modelos.
Un diésel hibrido sin enchufe
Tengo que reconocer que mucha gente me ha preguntado por qué los ingenieros no desarrollan motores en los que se combine un motor diésel, que gastan menos combustible que los gasolina, con una parte electrificada. Si es verdad que actualmente solo Mercedes lo comercializa mediante una fórmula híbrida enchufable (hace años Volvo fue pionera con el V60), mientras que ellos y otras marcas también lo ofrecen mediante fórmulas híbridas ligeras.
Pues por si acaso no lo recuerdas si existieron fórmulas de este tipo en el mercado. En concreto fueron comercializadas por Peugeot, bajo la denominación HYbrid4 en modelos como el 3008 (primera generación) o el 508 (también de primera generación).
GNC, el otro gas
Dentro de esta gran cantidad de posibilidades que hemos tenido en los últimos años de diferentes motorizaciones (gasolina, diésel, híbridos de varios tipos, eléctricos, de hidrógeno…) unos que llegaron para hacerse un hueco eran los vehículos de gas. En este caso había dos fórmulas, el GLP o Gas Licuado de Petróleo, que todavía se mantiene en el mercado, pero cuyas ventas han empezado a caer en este 2026, y el GNC o Gas Natural Comprimido, los protagonistas negativos en este caso.
Por este último apostaron de una manera fuerte en el Grupo Volkswagen en marcas como Seat, Skoda, Volkswagen o incluso Audi, pero con el tiempo han ido desapareciendo del mercado paulatinamente. Está claro que nunca existió una gran red de surtidores no solo en España (según las últimas estimaciones habría en 2026 unos 136), sino en toda Europa, mientras que la retirada de los beneficios fiscales hizo disparar su coste y ya no salía tan rentable como al principio.









