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El escepticismo forma parte de las buenas prácticas periodísticas; no creas todo lo que te dice el fabricante. Esto es especialmente cierto cuando se trata de coches eléctricos deportivos. ¿Qué no nos han vendido como "deportivo" en los últimos años? Solo unos pocos han estado a la altura de las expectativas. El Alpine A290 viene a la mente, y el Abarth 600e también se comporta admirablemente en carreteras secundarias.
Ahora, gracias a una primera prueba realizada ya por nuestros colegas de Auto Motor und Sport, tanto en la zona de alrededores de Viena, como en el Pachfurth Driving Camp, podemos decir... ¡Bienvenido a este club de élite, Opel Corsa GSE!
Sin embargo, no diríamos lo mismo si simplemente hubieran atornillado unas llantas más grandes a los bujes y pegado un emblema en la tapa del maletero. En el caso del GSE, los ingenieros de Opel han ido al fondo del asunto: chasis, dirección, frenos... Novedades en todo lo que influye en la dinámica de conducción, que ha sido sometido a pruebas y rediseñado.
Opel Corsa GSE: claramente más rígido y firme
Una nueva barra estabilizadora transversal aumenta la rigidez al balanceo del chasis, mientras que la constante elástica de los muelles se ha incrementado un 29% en el eje trasero y hasta un 67% en el delantero; a esto se suman unos soportes de eje más rígidos.
En carretera, el resultado es una interacción entre muelles y amortiguadores que transmite firmeza y precisión, pero sin llegar a provocar los rebotes incómodos típicos de algunos modelos deportivos. Si una irregularidad del terreno activa el sistema, el conductor percibe el impacto directamente en el habitáculo, pero el GSE recupera la estabilidad de inmediato y no pierde el aplomo en ningún momento, a diferencia de tantos otros deportivos cuya rigidez se ha logrado de forma artificial.
Hace poco comentábamos precisamente este tema en la redacción: ¿por qué la dirección de los coches eléctricos suele carecer tanto de tacto? Y, de repente, apenas unos días después, el Corsa GSE nos demuestra lo contrario. Para esta versión GSE, han recalibrado por completo la dirección del Corsa, que ya de por sí era buena. Además, una nueva configuración de las manguetas permite reducir la relación de dirección de 16,2:1 a 14,5:1.
Interacción entre la dirección y el diferencial autoblocante
El resultado se percibe no solo en el circuito de pruebas, extremadamente revirado, sino también en carretera abierta. Un punto central muy agradable, combinado con un tacto de dirección firme pero no excesivamente duro, nos transmite en todo momento sensación de control e información precisa sobre el ángulo de giro.
Además, el GSE no escatima en información: a la salida de las curvas, el volante —tapizado en una combinación de cuero perforado y Alcántara que ofrece un excelente agarre— nos comunica con detalle la actuación del diferencial autoblocante mecánico delantero, incluido de serie. Por lo general, este sistema permite al Corsa salir de la curva con gran adherencia, ya que apenas presenta subviraje, a pesar de su elevado peso superior a 1,6 toneladas.
Todo esto hace que no queramos bajarnos del coche una vez terminadas las seis vueltas rápidas al circuito. La última vez que experimentamos algo así con un deportivo eléctrico fue con el Hyundai Ioniq 5 N, aunque este último despliega un despliegue técnico mucho mayor gracias a la simulación de cambios de marcha y al sonido deportivo. El GSE también ofrece sonido deportivo, pero de un tipo más discreto: un zumbido grave y sutil, pero solo cuando uno quiere.
Desde 39.990 €: ¿están justificados?
El nuevo Corsa GSE llegará al mercado a finales de este año y tendrá su apertura de pedidos en el mes de septiembre, con un precio de salida en España desde 39.990 euros al contado (sin contabilizar descuentos ni ayudas del Plan Auto+). Con 207 kW (281 CV) y 345 Nm de par máximo, cifras que comparte con el Mokka GSE y también con otros modelos del grupo Stellantis como el Peugeot 208, ¿están justificados?
Nuestros colegas alemanes nos aseguran que el Alpine A290 tiene un precio similar, pero ofrece mucha menos potencia que los 281 CV del GSE; además, no acelera de 0 a 100 km/h en 5,5 segundos, como el nuevo utilitario deportivo de Opel
Nuestra opinión: un auténtico hot hatch eléctrico
En definitiva, con el Corsa GSE, Opel ha puesto sobre unas elegantes llantas de 18 pulgadas un auténtico hot hatch eléctrico. La dirección y el chasis se complementan a la perfección. Aunque el precio es elevado, la relación calidad-precio es, cuando menos, acertada.













