Hace unos pocos días recibimos en la redacción de Autopista una invitación de lo más especial. Ebro nos invitaba a participar en un EcoRally con sus cuatro modelos y nosotros aceptamos gustosamente. En este tipo de pruebas se combina lo que es una prueba clásica de regularidad, con un cuidado al máximo por el gasto de combustible y lo que es más impredecible, con el tráfico abierto. Yo participé con el S900 y aquí os voy a contar mi experiencia.
Así es el Ebro S900
Cuando llegamos al lugar desde donde iba a partir este particular EcoRally nos encontramos a toda la flota actual de Ebro. Y tras deliberar con mi compañero Karam el Shenawy decidimos apostar por el último SUV que ha lanzado la marca, el S900, a falta de que a finales de año presenten su nuevo modelo como te adelantamos aquí.
Para aquellos que no conocen todavía al último modelo de los españoles, se encuadra en la categoría D-SUV pues su longitud alcanza los 4,72 metros, lo que le convierte en el buque insignia del fabricante nacional. Además, su anchura es de 1,92 metros, así como una altura de 1,74 metros. Y como nos comentasteis en el primer vídeo, quizás para estas medidas el maletero no es muy excelso, pues son 448 litros con la tercera fila abatida (siempre es siete plazas).
En este lanzamiento solo está disponible con una única variante de tipo híbrido enchufable. En concreto cuenta con hasta cuatro motores, juntando un 1.5 TGDI de 143 CV asociado a una transmisión DHT de tres velocidades más otros dos eléctricos en el eje delantero de 75 y 90 kW (102 y 122 CV), así como otro en el trasero de 175 kW (238 CV) que es el que llevará casi siempre la voz cantante. El resultado combinado son 425 CV y un par de 580 Nm, con una sorprendente aceleración 0-100 km/h en solo 5,8 segundos. Sin olvidar que este esquema le permite contar con tracción total.
Para alimentar a este sistema híbrido se ha montado una batería de gran tamaño pues su capacidad alcanza los 34,46 kWh. Gracias a ella le ha permitido homologar 140 kilómetros de autonomía eléctrica y con lo que aporta el depósito de gasolina podría llegar a circular 1.050 km sin parar. Dicha pila se puede rellenar en corriente alterna a 6,6 kW, mientras que en continua alcanza los 71 kW, pudiendo también utilizar la funcionalidad V2L para alimentar dispositivos externos.
En cuanto a su equipamiento solo tiene disponible el Luxury, con hasta 26 ayudas a la conducción y una dotación bastante completa. Su precio es de 46.990 euros, aunque puede acogerse a la ayuda de 2.475 del Plan Auto+.
Así conseguimos la victoria en el EcoRally
Una vez presentado al protagonista de la prueba te voy a contar cómo conseguimos ganar al resto de periodistas de motor presentes en esta cita tan especial. Lo primero que hacen desde la organización es darte una hora de salida, que hay que respetar al máximo, y te explican cómo funciona la aplicación Rabbit Rally para el control de tiempos y de la distancia recorrida.
Esta es de gran ayuda, pues como los tramos en cuestión pueden cambiar su velocidad media en cualquier momento, tienes que ir adaptándote ello para no penalizar. Y aquí cometimos nuestro primer error, porque no todo fue un camino de rosas. Mientras en la tablet nos señalaba que teníamos el tiempo en “verde” nosotros pensamos que íbamos sobrados y en realidad era al revés, teníamos que acelerar. Esto hizo que empezáramos el tramo 1 con un poco de retraso, con los consiguientes puntos de penalización.
Las prisas tampoco son buenas consejeras y sin quererlo casi nos fundimos la carga de la batería. Hay que recordar que para intentar igualar con los S700 y S800, nosotros salimos de la meta con un 45% de su capacidad y claro, así pronto nos plantamos cerca del 20% en donde el motor de combustión entra a trabajar para regenerarla.
A partir del tramo 2, pero sobre todo del 3, empezamos a cogerle mejor el truco al Rabbit y comenzamos a afinar nuestros tiempos. Todo ello mientras intentábamos no molestar mucho al tráfico que nos acompañaba, pues a veces las velocidades medias eran de apenas 40 km/h en carreteras secundarias, y tratábamos con la máxima suavidad al acelerador. Creo que precisamente esta es una de las claves en este tipo de pruebas, pues cualquier acelerón innecesario hará que la cifra del consumo se dispare.
Tras terminar el cuatro tramo, el último, la sensación que tuvimos es que el resultado podría ser bueno y no estábamos muy mal encaminados. Aunque antes teníamos que repostar. En concreto a nuestro S900 le entraron 2,31 litros, mientras que le saqué una foto al ordenador de a bordo que indicaba un consumo de 6,7 kWh/100 km y de 3,3 l/100 km.













