Renault vuelve a perfilar un camino que deja de ser blanco o negro, apoyado en futuras plataformas multienergía y en un suministro robusto de propulsores híbridos y enchufables. El Mégane E-Tech y el Scenic E-Tech siguen siendo 100% eléctricos en su generación actual —eso parece claro—, pero la noticia con peso que empieza a sobrevolar es que la marca pretende contemplar versiones PHEV o Range Extender si Europa no acelera al ritmo previsto en el vehículo cien por cien eléctrico.
Los Renault Mégane E-Tech y Scenic E-Tech vigentes nacieron sobre AmpR Medium/CMF-EV, una plataforma dedicada a eléctricos. Por diseño, cinemática y otras cientos de variables, no es realista reconvertir esta generación a combustión, así que cualquier nueva opción térmica o híbrida tendría que llegar con una nueva generación y otra base adaptada desde el origen a motorizaciones múltiples. A nivel corporativo, Renault lleva tiempo pidiendo flexibilidad regulatoria y de mercado en la electrificación europea y, en cierto modo, pretende mantenerse fiel a su estrategia; si la demanda no acompaña o la rentabilidad no fluye, la compañía quiere tener un plan B.
Nueva plataforma compatible con coches eléctricos, híbridos e híbridos enchufables
Así las cosas, el grupo ha anunciado una nueva plataforma modular, ultraflexible y multienergía que sustentará futuros modelos de la marca en mercados clave. El objetivo es diseñar desde el papel una base compatible con BEV, HEV, PHEV y, con muchas opciones, sistemas Range Extender —Nissan tiene la tecnología bien planteada—, resolviendo de fábrica las necesidades concretas de cada cadena cinemática. Además, el negocio de motores de combustión e híbridos del grupo respalda cualquier giro multienergía en el segmento C europeo; dicho de otra forma, si el producto se aprueba, hay piezas y volumen para lanzarlo.
En entrevistas recientes, directivos de primer nivel han dejado la puerta abierta a extensiones híbridas o PHEV en la próxima oleada del segmento C. El nuevo CEO del Grupo, François Provost, respalda esa lectura al afirmar que se está trabajando en ello, aunque sin un ‘OK’ en toda regla de hoy para mañana. El escenario está sobre la mesa, pendiente de validación de negocio y de la regulación definitiva —en particular, de si finalmente se fija una fecha límite que dé por finiquitada la era del motor de combustión en cualquiera de sus formatos—.
¿Trasvase de la tecnología e-Power de Nissan?
Las vías técnicas más probables serían PHEV o eléctrico de autonomía extendida. En el primer caso, aprovecharía la experiencia del grupo en E-Tech Full Hybrid y PHEV ya presentes en otras plataformas. En el segundo, sería lógico pensar en un trasvase de la tecnología e-Power de su socio japonés Nissan, mejorando la experiencia de uso y desarrollando un software de gestión energética más afinado.
Parece pues claro que Mégane y Scenic volverán a tener motorizaciones que, para muchos usuarios, hoy resultan más pragmáticas; está confirmado que no será a corto plazo, pero nadie desmiente que puedan llegar próximamente.













