De cara al 2028 en Renault tienen proyectado el estreno de la nueva plataforma RGEV Medium 2.0, que de esta manera sustituirá a la 1.0 o AmpR Medium como la conocimos en el lanzamiento de los Megane y Scenic. Esta base se crea para vehículos tanto del segmento B+, lo que podría ser un Symbioz, como también del C (los citados anteriormente) y del D, como el Rafale. Precisamente este es uno de los protagonistas de este artículo, aunque no sabemos todavía si se tratará de una segunda generación o su sustituto natural.
Y la última información os la traemos de la mano de nuestros compañeros franceses de L’Argus, referencia en cuanto a los secretos de las marcas de su país, los cuales han estado recopilando información de como podría ser este futuro Rafale tras la presentación del plan estratégico futuREady en el Technocentre. Vamos a desgranarlo por completo.
Los detalles del nuevo Renault Rafale
Previsto para finales del 2028, el sucesor del Rafale se basaría en el software con arquitectura SDV. Esto quiere decir que un único ordenador central con gran capacidad actuará como un cerebro para controlar todas las funcionalidades y este podrá recibir actualizaciones periódicas inalámbricas, como ya ocurre, aunque con un desarrollo menor, en los sistemas Easy-Link y OpenRLink de la marca del rombo.
Actualmente el SUV de tipo coupé se comercializa en nuestro país con dos motorizaciones, un híbrido de 200 CV y un híbrido enchufable de 300 CV. La idea es que con su sucesor se pasara al eléctrico 100% utilizando los sistemas de tercera generación de Renault, que ya no utilizarían imanes ni elementos de tierras raras y que se están desarrollando junto con Valeo.
De esta manera se ofrecería una gama que dependiendo de la configuración podría oscilar entre los 202 y los 368 kW (275-500 CV), aunque la mayor sorpresa que señalan desde L’Argus es que dentro de las opciones también estaría la posibilidad de incluir un REEV o eléctrico de autonomía extendida. De esta se espera que tuviese un precio menor, mejorando la autonomía hasta unos teóricos 1.400 km, lo que sería más o menos el doble que los otros.
También será el momento de que veamos al primer Renault con una arquitectura de 800 V con el fin de poder ofrecer las mejores cifras de carga posibles. Estaría acompañado, según su información, con baterías con una densidad de 280 Wh/kg cuya química todavía no se ha definido. Está claro que la LFP es más barata que la NMC, pero tras consultar sus fuentes por ahora no descartan ninguna de las dos pues los avances en este campo son muy rápidos.
Y para lograr unas autonomías de 750 km en los eléctricos, y la indicada en el REEV, los ingenieros franceses están buscando fórmulas para que el peso total sea inferior a las dos toneladas, teniendo en cuenta que este coche debería de contar con una longitud de unos 4,75 metros. También se utilizará la tecnología “celda a carrocería” para integrar las baterías en el chasis y así poder minimizar la altura de la carrocería. Sobre esto, los eléctricos de autonomía extendida recortarán la pila para dar cabida al depósito de combustible.
Como último dato, también extraído de la presentación del proyecto futuREady, el sustituto del Rafale también podría ocupar el lugar que este ocupa actualmente en la planta española de Villamuriel de Cerrato (Palencia) y así convertirse en uno de los primeros eléctricos de nueva hornada que se construyan en nuestro país.
Nuevas pistas del Renault Scenic
Mientras vamos conociendo más detalles del sucesor del Rafale, desde Carscoops han publicado unas fotografías del próximo Scenic en plena fase de pruebas rodando por carreteras abiertas. Recordemos que este modelo lleva dos años en el mercado y perfectamente podría presentar un restyling de cara al 2027 con pequeños retoques estéticos sutiles.
En estas instantáneas se puede apreciar como los ingenieros se han esforzado mucho en tapar cómo será el frontal del nuevo Scenic. De lo poco que se puede vislumbrar está claro que los faros serán uno de los elementos a cambiar, afectando tanto a los principales como a los LED diurnos. Nos da la sensación que el parachoques también es ligeramente diferente, aunque conservan gran parte de su forma y proporción actual. Como es habitual en estas actualizaciones de mitad de generación no hay modificaciones en el lateral, mientras que en la trasera se ven nuevos faros con tecnología LED.
Más dudas hay sobre si encontraremos cambios en su gama mecánica. Recordemos que actualmente se ofrece con 125 kW (170 CV) asociado a una batería de 60 kWh, así como otra de 160 kW (215 CV) con una pila de 87 kWh para dejar la autonomía en 610 kilómetros. Aunque desde Carscoops recuerdan que es posible que al igual que en el Megane, las pilas basen de ser fabricadas por LG a AESC y en este modelo podría pasar lo mismo.













