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El Skoda Epiq se convierte ya en el vehículo eléctrico más económico de Skoda, resultando hasta unos 4.000 euros ya más barato que el anterior modelo de entrada de la gama eléctrica de Skoda, el Elroq, una diferencia que todavía se incrementará más próximamente. Y es que, de hecho, a pesar de que su tarifa oficial parte hoy en España ya de 31.350 euros en su actual versión básica 55 Urban, si aprovechas la campaña de lanzamiento, el bonus por financiación, los 4.500 euros del Plan Auto+ y los 1.000 euros del CAE, la cifra baja hasta los 22.800 euros de entrada. Y en el futuro además está previsto ampliar el modelo con nuevas versiones inferiores Epiq 35 y Epiq 40 que incluso lo abaratán más.
Primera prueba de conducción al Skoda Epiq
Para la primera de conducción del Epiq, que hoy os contamos gracias a la prueba de nuestros colegas alemanes de Auto Motor und Sport, solo estaba esó sí disponible la versión especial First Edition, que combina extras diseñados para hacer más cómoda la experiencia con el coche eléctrico más pequeño de Skoda y se basa en el Epiq 55 con su batería de 55 kWh y motor de 155 kW (211 CV). Esta combinación debería proporcionar una autonomía de 430 kilómetros. Es posible la carga rápida de hasta 105 kW; 100 kW es la potencia estándar en la categoría del Epiq. Una estación de carga CA estándar proporciona la potencia habitual de 11 kW.
Los elementos de diseño en rojo claro son los rasgos distintivos de la versión «First Edition», que también incorpora acentos de este mismo color en el habitáculo. Se complementan con un techo negro que contrasta con el resto de la carrocería. Unas llantas especiales de 20 pulgadas completan el paquete estético de la «First Edition». Esta edición especial del Epiq refleja la confianza de Skoda, cimentada en gran medida en su éxito en el ámbito de los vehículos eléctricos.
Skoda se unió a la tendencia de los vehículos eléctricos (BEV) con el Enyaq en 2021 y con el Elroq recién en 2024; es decir, más bien tarde que temprano. Sin embargo, ambos modelos no han tardado en convertirse en éxitos de ventas. De hecho, en cuestión de pocos meses, el Elroq pasó a ser el segundo vehículo eléctrico más vendido en Europa. Una trayectoria de éxito semejante justifica, sin duda, una sana confianza en sí misma, ya que se basa en productos de alta calidad que aportan un gran valor al cliente. ¿Encontraremos también estos atributos tan deseables en el Epiq?
Un interior que invita a disfrutar de la estancia
Echemos un vistazo al interior. La calidad de los acabados resulta agradable a la vista; la gran variedad de superficies, texturas, colores y materiales —en su mayoría de tacto suave— parece propia del segmento premium. Aunque el plástico duro en la parte superior del panel de la puerta desentona ligeramente, no supone ninguna desventaja funcional. Es un habitáculo en el que apetece estar, incluso en trayectos largos. A ello contribuyen el buen nivel de confort y la sujeción lateral sorprendentemente eficaz de los asientos, aptos también para personas que superan el 1,90 metros de estatura, si bien el apoyo para los muslos resulta algo justo.
Como era de esperar, el espacio en las plazas traseras no es tan holgado. No obstante, el confort de los asientos —con respaldo abatible en proporción 60/40— y la altura libre al techo resultan satisfactorios. Una familia de cuatro miembros viaja cómodamente en el Epiq, incluso con equipaje: el maletero cubica 475 litros con los respaldos en posición vertical y cuenta con un amplio compartimento inferior apto para algo más que objetos pequeños. Para quienes deseen remolcar carga, el vehículo permite enganchar hasta 1.200 kilogramos en la parte trasera.
Menús de control variados y con estructuras lógicas
Activamos el Epiq pulsando un botón en la columna de dirección, giramos la palanca derecha hacia la posición «D» y nos ponemos en marcha. Sobre la consola central entra en acción la gran pantalla. Como es de esperar hoy en día, los menús son variados y la cantidad de aplicaciones e iconos, enorme. No obstante, las estructuras de control resultan lógicas y no excesivamente complejas. Las funciones de uso frecuente pueden trasladarse al nivel principal mediante un gesto de deslizamiento: un detalle muy práctico. Además, se conservan botones físicos con un tacto preciso para algunas funciones clave. Sin embargo, el control deslizante para el volumen sigue siendo un desatino heredado de la era Diess. El sistema de control por voz es una ayuda limitada que, en repetidas ocasiones, demuestra ser poco receptiva o lenta a la hora de entender las órdenes.
El menú del sistema de navegación muestra y sugiere puntos de carga a lo largo de la ruta, incluyendo, por supuesto, información importante como el número de plazas de carga, la potencia de carga y la disponibilidad. No obstante, el Epiq depende de una conexión a Internet, algo que no siempre está garantizado en valles montañosos estrechos o en el extranjero. Si falta la conexión, el sistema muestra las estaciones de carga, pero sin información adicional. En nuestra primera salida por las montañas del Austria, el Epiq consumió unos 15 kWh/100 km, situándose muy cerca de su consumo homologado de 14,1 kWh/100 km.
Sin estridencias, pero divertido
¿Hace falta extenderse sobre el chasis? No, ya que cumple su función con la sobriedad que cabe esperar de un coche familiar. El confort es bueno (con ligeras objeciones ante juntas transversales y baches por heladas), pero la carrocería no se balancea ni oscila en curvas enlazadas. Los ingenieros de chasis de Skoda saben lo que hacen. Un elogio que también merece el equipo de desarrollo de la dirección: funciona de forma agradablemente lineal y ofrece al conductor una buena precisión.
La configuración del Epiq, con una ligera tendencia al subviraje, refuerza la seguridad. Aun así, este pequeño SUV no resulta aburrido; de hecho, es divertido de conducir en carreteras secundarias. También convence por su sistema de frenado, eficaz, con un recorrido de pedal corto y que requiere poca fuerza de accionamiento. La frenada corre a cargo de cuatro discos cuando la recuperación de energía no es suficiente; el pequeño Epiq deja los frenos de tambor en el eje trasero para los modelos eléctricos de mayor tamaño del Grupo VW. Todo un alarde de confianza.
Nuestra opinión: Un SUV llamado al éxito
El pequeño Skoda Epiq tiene madera de gran éxito de ventas. Hay que buscar sus puntos débiles con lupa, mientras que sus virtudes se hacen evidentes tras los primeros kilómetros. El Epiq ofrece una relación equilibrada entre precio y prestaciones, tal y como nos tiene acostumbrados Skoda.













