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Ford y Geely planean producir vehículos conjuntamente en su planta española de Almussafes, cerca de Valencia. La marca ha afirmado que la producción conjunta comenzará en el primer semestre de 2027, y que los primeros vehículos nuevos saldrán de la línea de montaje a partir de 2028. Pero, ¿qué significa este anuncio exactamente para Ford? Un completo informe de nuestros colegas alemanes de Auto Motor und Sport lo analiza esta semana con todo detalle y gracias a información exclusiva.
Lo primero que cabe destacar es que la fábrica de Valencia tiene una capacidad teórica de unos 500.000 vehículos al año. Ford cita la utilización de la capacidad y las condiciones competitivas en Europa como razones para la producción conjunta. Según sus propios responsables, además, la producción actual del Kuga continuará en paralelo durante la fase de transición. Ford, eso sí, ha anunciado una gama de SUV y crossovers multienergía para sus próxmos lanzamientos, que se desarrollarán para Europa.
Las declaraciones públicas contienen sin embargo información contradictoria respecto al inicio exacto de la producción en serie de cada modelo. Ford menciona 2028 como una fecha temprana, mientras que en planes anteriores se mencionaba a veces 2029. Esta discrepancia se refiere principalmente a la planificación detallada del lanzamiento.
Tecnología y plataforma de los nuevos lanzamientos de Ford
Se dice que los nuevos modelos de Ford se basan en una arquitectura desarrollada por Geely que permite múltiples sistemas de propulsión. Según el informe, la plataforma admite sistemas híbridos completos, híbridos enchufables, eléctricos de batería e incluso extensores de autonomía.
Técnicamente, se trata de una arquitectura de 400 voltios con tracción delantera básica, pero puede convertirse a tracción integral con un motor adicional en el eje trasero. Esta flexibilidad permite diferentes variantes de tracción en la misma plataforma.
El hecho de compartir plataforma no implica automáticamente un diseño exterior y una puesta a punto idénticos. Ford subraya que los modelos crossover serán "diseñados por Ford" y contarán con la tecnología de chasis característica de la marca. La decisión sobre qué componentes y arquitectura electrónica se comparten sigue siendo una cuestión de diseño. La plataforma establece el marco, pero los fabricantes pueden diferenciarse en cuanto a carrocería, puesta a punto y equipamiento.
Diseño e identidad
Ford anuncia que sus futuros crossovers tendrán un diseño visual distintivo, que les otorgará un "ADN ovalado azul inconfundible". Esto significa que su estilo será claramente característico de la marca.
Persiste la preocupación por el uso de marcas diferentes para comercializar productos (cuando una tecnología se vende bajo una marca distinta). En algunos casos, estas estrategias pueden perjudicar la percepción de la marca si no existe una diferenciación externa clara. Ford eso sí intenta ya mitigar el riesgo aclarando que los nuevos modelos de la marca serán diseñados por Ford y que la dinámica de conducción tendrá características propias. Como muestra de confianza, la compañía destaca experiencias positivas previas con colaboraciones.
Aún no se ha decidido definitivamente si se conservará el nombre Kuga, el coche más exitoso de la marca en Europa. Sin embargo, es probable que Ford pretenda utilizar este nombre tan conocido para mantener la fidelidad de sus clientes y el valor de su marca.
Chasis y dinámica
Ford promete desarrollar la puesta a punto del chasis y los sistemas de control dinámico específicamente para el futuro Kuga. Esto debería dotar a su manejo y características de conducción del distintivo sello de Ford. Una configuración personalizada implica modificaciones en los resortes, amortiguadores, estabilizadores y sistemas de control electrónico. Estas modificaciones tienen un mayor impacto en la experiencia de conducción que los ajustes puramente estéticos.
Al mismo tiempo, la plataforma compartida limita el margen de maniobra en cuanto a la geometría básica de la suspensión y la arquitectura eléctrica. Modificaciones más extensas de la arquitectura del vehículo son complejas y costosas.
Por lo tanto, el resultado dependerá de la inversión que Ford dedique al desarrollo y la puesta a punto. Según la compañía, esto forma parte precisamente de la estrategia para lograr un manejo propio de los rallies y la dinámica característica de Ford.
Economía y ubicación
Existen sólidas razones económicas que justifican esta nueva alianza con el grupo chino Geely. Ford cita la presión sobre los costes, las regulaciones más estrictas y la intensa competencia en Europa como los principales motivos de la cooperación.
Mediante el uso conjunto de la fábrica de Valencia, ambos socios buscan optimizar el aprovechamiento de la capacidad y reducir los costes unitarios. Este es un factor clave para la competitividad en el mercado europeo. Para Geely, la producción local ofrece una ventaja adicional: los vehículos fabricados en la UE no están sujetos a los aranceles compensatorios que se aplican a los coches eléctricos fabricados en China. Esto mejora su posición competitiva frente a los modelos importados.
Ford también subraya la importancia de la ubicación: la cooperación tiene como objetivo garantizar los puestos de trabajo y estabilizar la planta a largo plazo. Por lo tanto, la empresa conjunta representa un componente de la política industrial. Y es en el fondo, sin duda, una gran noticia para España.
Consecuencias para los compradores
Para los clientes, esta colaboración significa principalmente una cosa: más opciones en cuanto a sistemas de propulsión. Los modelos se ofrecerán con varios sistemas energéticos, lo que permitirá a los compradores elegir entre híbrido, híbrido enchufable y eléctrico.
Fabricar en Europa puede significar plazos de entrega más cortos y disponibilidad de repuestos locales para los compradores. Además, elimina posibles inconvenientes aduaneros para los modelos que, de otro modo, provendrían de China.
La desventaja radica en la incertidumbre respecto a la percepción de la marca. Si la diferenciación externa y la experiencia de conducción no se perciben claramente como características típicas de Ford, la confianza entre los clientes fieles podría verse afectada. Ford está intentando mitigar esta desventaja mediante su propio diseño y una puesta a punto específica del chasis. El mercado determinará si esto será suficiente una vez que los vehículos estén disponibles.












