A pesar de que anuncios han habido muchos, e incluso el fabricante chino MG ha afirmado recientemente haberse convertido ya en el primer fabricante del mundo en lograr la producción en serie de baterías de estado semisólido, confirmando incluso su lanzamiento al mercado europeo para finales de 2026, Stellantis y el especialista estadounidense en baterías Factorial aseguran esta semana haber alcanzado ya un hito importante en el desarrollo de baterías de estado sólido: por primera vez, la tecnología FEST (Factorial Electrolyte System Technology) se ha integrado en un vehículo de desarrollo funcional.
Como te hemos anticipado, un Dodge Charger Daytona, basado en la plataforma STLA Large de Stellantis, es el modelo que está sirviendo como vehículo de prueba. Paralelamente, ambas compañías han puesto en marcha un extenso programa de test en carretera para validar y sacar conclusiones sobre la tecnología que, según todos los expertos del sector, puede terminar de revolucionar por completo el coche eléctrico.
Con este proyecto, Stellantis y Factorial dejan atrás el desarrollo puramente de laboratorio y, por primera vez, transfieren la tecnología a condiciones de conducción reales. El objetivo es probar el rendimiento, la seguridad y la fiabilidad de la batería de estado sólido en condiciones de conducción cotidianas.
Del laboratorio de celdas a la carretera
Las baterías de estado sólido se han considerado durante años uno de los avances más prometedores en las baterías de iones de litio convencionales. Se espera que permitan mayores densidades de energía, una carga más rápida y una mayor seguridad. Sin embargo, el paso crucial reside en demostrar estas ventajas no solo a nivel de celda, sino también en el vehículo completo.
Stellantis y Factorial buscan ahora demostrar precisamente esta transición. Tras haber validado previamente las celdas FEST para aplicaciones automotrices, las han integrado en un paquete de baterías completo para un vehículo de desarrollo. Según las empresas, se desarrolló una nueva arquitectura mecánica patentada para aprovechar al máximo las propiedades de las celdas de estado sólido en el vehículo. Además, la gestión de la batería, los sistemas de control y el diseño del paquete se adaptaron para cumplir con los estrictos requisitos de durabilidad, control de temperatura y seguridad del vehículo.
Alta densidad energética y carga rápida como objetivo
Ya en 2025, Stellantis y Factorial publicaron datos técnicos clave sobre su tecnología FEST. Según estos datos, las celdas alcanzaron una densidad energética de 375 Wh/kg, un valor significativamente superior al de las baterías de iones de litio de producción masiva actuales. Igualmente destacable: en condiciones de prueba definidas, el estado de carga debería aumentar del 15 al 90 por ciento en 18 minutos. Simultáneamente, se probó la funcionalidad de las celdas en un rango de temperatura de -30 a +45 grados Celsius.
Si estos valores se confirman en el funcionamiento de vehículos, las baterías de estado sólido podrían solucionar varios de los desafíos actuales de los vehículos eléctricos, en particular la autonomía, los tiempos de carga y el peso de la batería.
Enfoque en la industrialización
Un aspecto clave de la colaboración es la escalabilidad futura. Stellantis destaca que la tecnología FEST es compatible con los procesos de producción existentes para baterías de iones de litio. Esto podría limitar las inversiones en nuevas estructuras de fabricación y permitir una puesta en marcha más rápida.
Para Factorial, este proyecto representa un paso importante, pasando de ser desarrollador tecnológico a proveedor industrial. La compañía ya colabora con varios fabricantes de automóviles y aspira a llevar las baterías de estado sólido a la producción en serie. Las pruebas en carretera que se están llevando a cabo tienen como objetivo proporcionar datos sobre el comportamiento de carga, la potencia de salida, la evolución de la temperatura y la estabilidad a largo plazo. Con base en estos resultados, Stellantis y Factorial planean calibrar e industrializar aún más la tecnología.
Mercedes-Benz también colabora con Factorial
Además de Stellantis, Mercedes-Benz es otro de los socios industriales más importantes de Factorial. La compañía con sede en Stuttgart trabaja en paralelo en la siguiente fase de desarrollo de la tecnología, centrándose en la nueva generación de celdas Solstice con electrolito sólido a base de sulfuro. Mercedes-Benz ya ha presentado un demostrador tecnológico casi de producción basado en la EQS y está impulsando un enfoque de industrialización a largo plazo, con el apoyo de AMG High Performance Powertrains y su propio desarrollo de baterías.
Mientras que Stellantis se centra actualmente en la integración temprana en vehículos y la validación rápida en condiciones reales de funcionamiento, Mercedes-Benz persigue una estrategia más amplia con múltiples socios en el desarrollo de celdas. Sin embargo, ambos fabricantes comparten el objetivo de llevar las baterías de estado sólido de la fase experimental a la producción en masa y, por lo tanto, a largo plazo, aportar más conocimientos especializados en baterías a Europa.
En definitiva, con el inicio de las pruebas en carretera, la batería de estado sólido del Grupo Stellantis ha alcanzado un hito importante en su desarrollo: por primera vez, la tecnología se está probando no solo en el laboratorio, sino en un vehículo completo en condiciones reales. Stellantis y Mercedes confían en el mismo socio tecnológico, Factorial, pero siguen caminos diferentes hacia la producción en serie. Queda por ver en los próximos años si se cumplirán las altas expectativas en cuanto a autonomía, tiempo de carga y coste.













