¿Te imaginas repostar cada semana en la gasolinera a más de 2 € el litro de combustible? Sí, cierto que esta barrera se alcanzó prácticamente con el inicio de la Guerra de Ucrania, pero rápidamente el Gobierno reaccionó con una subvención de 20 céntimos de euro para tratar de no “arruinar” ni a los conductores privados ni al transporte profesional. Ahora, sin embargo, todos los pronósticos apuntan a que, incluso, el precio podría acercarse más a los 3 euros por litro en los próximos años. ¿Por qué?
Una conjunción de factores llevará, según indican los expertos del sector, a este importante subida de precios. El primero, es evidente: tal y como ha propuesto ya la Comisión Europea, no se prohibirá la venta de coches de combustión a partir de 2035, tal y como estaba inicialmente previsto, pero sí se limitará mucho su producción y probablemente solo se permitan circular con los llamados nuevos carburantes sintéticos o e-fuels, neutros en carbono.
La gasolina sintética podría costar 2,80 € por litro en 3 años
Fuentes de la Comisión Europea ya ha han declarado que, en la próxima década, “estos coches tendrán que demostrar que no pueden funcionar con ningún combustible que no sea neutro en carbono, es decir, de origen fósil”. Y, para ello, las intenciones son que los fabricantes tengan que implementar antes de 2035 sistemas para que los coches controlen realmente el tipo de carburante que se les suministra y solo puedan ponerse en marcha si el combustible es e-fuel, jamás con el diésel o la gasolina actual convencional.
Esta realidad provocará, tal y como pronostica ahora organización Transport & Environment (T&E), que “solo los conductores más pudientes puedan usar este tipo de coches”. Y es que la gasolina sintética se estima ya que podría costar más de 2,80 € por litro a partir de 2030 con las previsiones actuales, denunciado ahora por T&E.
Precios hasta un 50% más caros en los combustibles
Esto supondría que los nuevos e-fuel sean hasta un 50% más caros que la gasolina tradicional actual, debido a todo el complejo proceso de producción que conlleva, y “en el que se consume mucha energía”, según T&E. Los cálculos de esta organización son que el coste de llenar cualquier depósito completo de un coche de combustión interna con e-fuels ascenderá a mínimo 210 euros. Es decir, contar con un coche de gasolina sintética el gasto de todo el año será hasta 2.300 euros de más en combustible que ahora. Una pasada.
Pero hay un segundo factor que también puede contribuir a la subida de precios en los combustibles: el estreno de una la nueva normativa RCD2 o ETS II en la UE, también denominada como nuevo Sistema Europeo de Comercio de Emisiones. Este nuevo régimen, pionero, prevé establecer desde 2027 ya nuevas tasas para la industria eléctrica, el transporte marítimo, la aviación comercial y, por supuesto, también para el transporte por carretera, entre otros importantes sectores.
El nuevo impuesto a hidrocarburos que impondrá la Unión Europea
Impulsada desde Bruselas para “reducir los gases de efecto invernadero y conseguir disminuir las emisiones de COE en 2030 hasta en un 62% con respecto al pasado año 2005 en toda la UE”, la consecuencia directa será una importante subida final en el precio de los combustibles que pagaremos en apenas dos años en las gasolineras. Y, según las primeras informaciones filtradas desde Alemania por fuentes cercanas a la Comisión Europea, advierten ya de un posible encarecimiento en el precio de los combustibles de entre un 25 y un 30%, lo que significaría una subida estimada ya de entre 20 y 45 céntimos más de euro por litro.
Algunos expertos en el sector energético, como Manel Montero, director general del Grupo Moure, un importante consorcio de estaciones low cost, no pronostican sin embargo consecuencias tan negativas, confirmando que de momento “no existe ningún texto normativo aprobado ni en tramitación en España que contemple un incremento de dicha magnitud”, sino que solo son propuestas. Y su pronóstico final, en todo caso, es que “los ajustes serían limitados y previsibles, de apenas unos céntimos". Esperemos que estas previsiones más optimistas terminen cumpliéndose. Por nuestro bien.









