Desde hace un tiempo desde la Dirección General de Tráfico han puesto un especial interés en el control de las zonas de obras que hay en nuestras carreteras. Una de las medidas fue la compra de radares remolque que, en muchas ocasiones, se sitúan en estos tramos, y ahora se une la homologación de los primeros conos conectados. Todo ello para intentar disminuir la siniestralidad de los operarios que trabajan en la vía.
Para ponerlo en contexto, desde la DGT llevan un tiempo destacando el alto riesgo que corren los trabajadores de conservación y mantenimiento de carreteras. Teniendo en cuenta sus últimos datos disponibles, los correspondientes al 2024, se registraron 142 siniestros relacionados con este aspecto, de los cuales 23 correspondían a personas que en ese momento caminaban por la calzada o sus inmediaciones.
Más allá de la realidad que nos muestran esos datos, desde el organismo de tráfico han advertido en varias ocasiones que estos siniestros son provocados por vehículos ajenos a las obras y que en la mayoría de los casos excedían los límites de velocidad marcados por las señales temporales amarillas. Como muestra, en su última campaña detectaron que ocho de cada diez conductores superaban la velocidad establecida.
Así son los conos conectados
Al dar el paso de la homologación de estos primeros conos conectados, se permitirá añadir una nueva herramienta dentro del ecosistema de la DGT 3.0, la plataforma que creó el organismo para conectar en tiempo real infraestructuras, vehículos e incidencias de tráfico. Y en el caso de estos elementos de señalización, ahora se comunicarán más rápido cuando se coloque, independientemente de si se tratase para una obra, accidente o corte de un carril, ya que hasta ahora solo se avisaba de su presencia de forma manual.
Para Carlos Conde, director de estrategia digital de Netun Solutions, “los conos conectados permiten enviar a los demás usuarios de la vía información inmediata sobre la presencia de obras o incidencias, facilitando que reciban alertas antes de llegar al punto afectado. El objetivo es que los conductores puedan anticiparse a la presencia de obstáculos o trabajadores en la vía y adaptar su conducción con mayor margen de reacción”.
Su funcionamiento es muy similar al de las balizar V16, pues tras 120 segundos después de haber sido conectados empiezan a emitir señal. Gracias a ella permite conocer si ha sido desplazado, se ha caído o presenta posibles problemas con su batería o su cobertura. Para ello se le ha instalado un GPS además de conectividad SIM y aseguran que su autonomía es superior a los 10 días. Sin olvidar que son compatibles con los conos que ya se veían usando actualmente.
Y por si lo estabas pensando ya, el coste financiero de estos nuevos conos no va a caer sobre los conductores como sí pasó con las balizas V16 ya que será una cuestión de las diferentes administraciones públicas, así como de las empresas concesionarias que son las encargadas de las obras que se realizan en las carreteras.









