La presentación del informe de siniestralidad del pasado 2026 fue una rueda de prensa muy jugosa informativamente hablando. En ella, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, acompañado de Pere Navarro, director general de la DGT, abordaron temas como los accidentes, la bajada de la tasa del alcohol o las multas por no contar con la baliza V16. Aunque quizás se dejó pasar por alto otro detalle que puede cobrar bastante importancia en pocos meses, la llegada de unos nuevos radares a las carreteras controladas por el organismo de tráfico.
Así lo han querido poner en el foco en El Motor en donde han publicado que medidas como la bajada de la tasa del alcohol todavía dependen de las negociaciones entre el PSOE y los nacionalistas catalanes, pese a que el ministro ya señaló en la citada comparecencia que “esperamos y confiamos en su pronta aprobación, que reclamamos con urgencia porque no existe excusa alguna que justifique la paralización de esta medida; la seguridad vial es un proyecto de país y la rebaja de la tasa de alcoholemia permitida cierra el ciclo de la lucha contra el alcohol en la conducción con una estrategia de tolerancia cero que salva vidas”.
Los nuevos radares que llegan
Siguiendo con lo que explican en el citado artículo, todo hace indicar que la llegada de nuevos dispositivos de control de velocidad a nuestras carreteras está más cercana que nunca. Si bien desde la Dirección General de Tráfico todavía no quieren dar una fecha aproximada de cuándo empezarán a funcionar, todo hace indicar que empezarán este mismo año.
Y en concreto nos referimos a unos radares de los que ya te hemos hablado en Autopista y que, tras probarse como proyecto piloto en Francia, ahora llegarán a las carreteras controladas por la DGT. En concreto son unos nuevos dispositivos móviles, pues la cabina en donde va escondido el cinemómetro se puede trasladar al punto que se quiera controlar como si fuera un remolque.
En Francia ya funcionan estos radar-carro móvilesAlguno de ellos ya se ha podido ver en España, pues el Servei Català de Trànsit ya se adelantó a la DGT para su puesta en funcionamiento. Y en el caso de la entidad comandada por Pere Navarro se estima que contará con una dotación que superará el centenar de dispositivos, según lo que confirmó el propio ministro el pasado verano.
¿Cuál es el objetivo de estos nuevos radares?
Ya sabemos cómo son estos nuevos radares de la DGT, pero queda por explicar cuál será su zona de actuación. Porque así contado nos podría valer para cualquiera, pero en realidad lo que se quiere hacer es que controlen aquellos tramos que se encuentren en obras por diferentes motivos. De esta manera, de igual manera que se pintan líneas amarillas o se modifican las señales, también se contaría con este apartado para controlar los excesos de velocidad.
Porque lo que han detectado desde la DGT es que los conductores, pese a los avisos previos, no suelen disminuir la velocidad cuando los atraviesan y esto se ha convertido en un peligro para los operarios que allí están trabajando. Es más, en la última campaña de control que realizó el organismo se denunció a 14.964 conductores y el 86% fue por exceso de velocidad.









