Vivimos en un mundo de contradicciones. De eso no hay ya duda, sobre todo si nos centramos en el caso de los motores diésel. Demonizados durante la última década y a punto de ser incluso prohibidos para su venta en Europa a partir de 2035, las últimas noticias sin embargo encaminan su resurrección. De un lado, la Comisión Europea ha aprobado prolongar su producción más allá de la próxima década; de otro, conocemos cómo importantes fabricantes, como Stellantis, han confirmado esta semana nuevos desarrollos de estos sistemas de propulsión.
Otro tanto sucede si analizamos el mercado. De un lado, según las cifras siempre de Faconauto, más del 53% de los vehículos que circulan hoy por nuestras carreteras siguen siendo diésel. Con una antigüedad ya del parque móvil de 14,5 años, no extraña. Pero, de otro, los datos de matriculaciones continúan en cambio pronosticando su hundimiento total: en este arranque de 2026, caen sus ventas otro 5%, acumulando ya una cuota de mercado de menos del 20 por ciento, cuando no hace tanto llegó a superar el 80%. Los híbridos, con una cuota ya de casi el 40%, se los están, literalmente, comiendo.
Por tanto, sí, es evidente que podremos seguir comprando coches diésel, y que las ofertas de las marcas, aunque en menor medida, todavía incluirán opciones. Pero, ¿es recomendable? ¿Son hoy rentables y entran en las quinielas de compra de los consumidores? Un experto nos pone hoy en alerta y siembre muchas dudas sobre la idoneidad de apostar todavía por este tipo de mecánicas.
"Los coches diésel son mucho más caros de reparar y de mantener"
En concreto, ha sido el popular mecánico Juan José Ebenezer, fundador de Talleres Ebenezer, en Sevilla, y creador de una cuenta de Instagram con más de 178.000 seguidores, quien a través de redes sociales lanza en los últimos días el aviso: “No compres un diésel”. Pero, ¿por qué? ¿Cuáles son sus argumentos para lanzar una frase tan concluyente y rotunda? Lo analizamos…
De modo general, Ebenezer asegura que “los coches diésel modernos son mucho más caros tanto de reparar como de mantener, por todos los sistemas y filtros anticontaminación que tienen y porque incluyen motores un poquito más elaborados”. Tras esta frase, eso sí, explica con detenimiento en qué se basa para tal acusación y comenta tres problemas graves que tienen hoy los vehículos diésel modernos que se venden en el mercado y que conviene, al menos, considerar.
En primer lugar, el popular mecánico asegura que los coches diésel son poco rentables a largo plazo. Como hemos avanzado, mantener y reparar un vehículo de este tipo es mucho más caro, debido a esos sistemas anticontaminación que existen en los coches para reducir sus emisiones. Quienes tenemos un coche con un motor de este tipo, sabemos claramente que las revisiones pautadas concluyen siempre con facturas mucho más elevadas que las de un coche gasolina o híbrido, de eso no hay duda. Ebenezer, no obstante, confirma que esta realidad es más concluyente con los diésel modernos, ya que los TDI antiguos, como por ejemplo los 1.9 TDI de Volkswagen, no cuentan con muchos de estos condicionantes.
"Los coches diésel no son para ciudad, sufren más averías"
Otro detalle que muchas veces no se tiene en cuenta, pero sobre el que alerta el mecánico es por el consumo. Sí, cierto que los diésel gastan menos de media, pero “no son para ciudad, son para hacer viajes largos. Son para hacer muchos kilómetros gastando lo mínimo posible”.
Ebenezer asegura, en cambio, que si lo usas en núcleos urbanos con gran frecuencia también sufrirán más averías, y pone en el vídeo el ejemplo de un vehículo con 5 años de antigüedad y 66.000 kilómetros, “ya averiado con arranques imposibles y problemas con el sistema de AdBlue".
"El precio de venta es más caro y no se llega a amortizar"
Por último, el mecánico sevillano vuelve a alertar sobre el precio de adquisición del coche diésel hoy en día, en general más elevado que los de gasolina equivalentes. Cierto que con el paso de los kilómetros también pueden terminar compensando por su menor consumo medio general, “pero los gasolina tienen cada vez consumos más contenidos” y para muchos consumidores que no hacen largos kilometrajes al año, esta amortización nunca llegará probablemente “y además ahorras con estos últimos en averías y en mantenimiento”. Conviene estudiarlo.
En definitiva, el último consejo de Ebenezer es que “el diésel se utiliza para recorrer muchos kilómetros y hacer viajes largos, y el gasolina para circular por ciudad”. Analiza bien por tanto el uso que vayas a hacer del coche, compara precios y, en última instancia, decide qué tecnología puede hoy compensarte en función a tus necesidades. Ese es nuestro consejo.









