Dentro de los aranceles que han aplicado desde Estados Unidos a la Unión Europea uno de los que más ha dolido está relacionado con las importaciones de coches. Con las marcas premium alemanas como las más afectadas, el 27,5% aplicado desde el pasado mes de mayo ha provocado un agujero en las cuentas de estos fabricantes, aunque la situación ha cambiado en los últimos días.
Esto es debido a que la Comisión Europea ha cedido ante las exigencias de la Casa Blanca en la rebaja de aranceles relacionados con los productos agrarios y pesqueros cuya procedencia es Estados Unidos. Gracias a esto, la administración Trump se compromete a disminuir sus pretensiones sobre los automóviles del Viejo Continente, un sector que ahora sí parece vital.
The EU-US deal is a step towards stability and a basis for real cooperation on shared challenges, like steel.
— Maroš Šefčovič🇪🇺 (@MarosSefcovic) August 28, 2025
Full implementation is key.
I especially welcome the 15% tariff cap on cars and parts from Aug 1 - a relief and a boost for our industry.
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Aunque estos acuerdos todavía tienen que obtener la aprobación del Consejo y del Parlamento Europeo, como se ha publicado en Europa Press, lo que se ha pretendido en estas últimas negociaciones por parte de Bruselas es que el automóvil quedará también incluido bajo el paraguas del 15% de arancel, como sucede en otros sectores.
De esta manera, las tasas aplicadas sobre los automóviles bajarían nada menos que un 12,5% con la intención que sea retroactivo desde el pasado 1 de agosto de este 2025. Se estima que, en caso de aprobarse y firmarse el acuerdo, los fabricantes de automóviles se podrían ahorrar más de 500 millones de euros en aranceles, solo en este mes en el que nos encontramos.

Así la Unión Europea habría conseguido un acuerdo más beneficioso como el firmado recientemente por el Reino Unido. Estos últimos han pactado con el gobierno presidido por Trump que los primeros 100.000 vehículos importados cada año tendrán una tasa del 10%, mientras que al resto ya se le aplicará un 25%.
Los coches estadounidenses llegarán libres de aranceles
Mientras la mayoría de las noticias sobre este acuerdo se han centrado en la rebaja de aranceles conseguida por la Unión Europea para los fabricantes del Viejo Continente, muchos han pasado por alto otra parte del acuerdo que puede ser muy importante en un futuro próximo.

Como todos sabemos actualmente en los mercados de la eurozona se están llenando de las marcas chinas, que en muchas ocasiones se ven como una amenaza a las ya establecidas aquí. Pues bien, ahora se podrían unir las americanas, como por ejemplo Cadillac que lleva un tiempo amagando con volver al 100%, pues según fuentes consultadas por El Independiente, “aquí se aceptarán productos que solo cumplan los estándares de Estados Unidos”.
Si esto se cumpliera, requisitos obligatorios que ahora se exigen a las marcas que venden coches en Europa como pueden ser el frenado automático de emergencia, la asistencia de mantenimiento de carril, la protección de peatones, el aviso de somnolencia, el recordatorio de los asientos traseros o la preinstalación del alcoholímetro, podrían ser sorteados por los coches que lleguen del otro lado del Atlántico, al no ser obligatorios allí.

Siguiendo con la misma información, el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC) ha comentado que esto “es una traición al liderazgo europeo en materia de seguridad y costará vidas. Europa corre ahora el riesgo de verse inundada de camionetas y SUV estadounidenses de gran tamaño y poco reguladas, vehículos que son más pesados, más peligrosos para otros conductores, peatones y ciclistas, y que no se ajustan en absoluto a la visión europea de una movilidad más segura y sostenible”.
La cuestión es que esta medida todavía tardará un tiempo en aplicarse, lo que significa que las marcas americanas que ahora quieran vender aquí sus productos se deben atener todavía a todas las normas. Ya veremos exactamente el acuerdo que finalmente se firma, aunque el precedente con Japón no es nada halagüeño, pues el país asiático ha tenido que aceptar los coches estadounidenses sin cortapisas.