En la investigación de nuevos radares se concentra una gran inversión de dinero y los avances no paran de llegar. Porque si anteriormente ya os habíamos hablado de los primeros dispositivos de este tipo que utilizarían la inteligencia artificial para su funcionamiento, ahora nos llega una información de que en Londres se han instalado los primeros con tecnología 4D.
Lo primero no debes asustarte porque esto no significa que hayan encontrado una nueva dimensión espacial, sino que más bien la utilización de 4D es más comercial que otra cosa, aunque con una intención clara de destacar todas las funcionalidades nuevas con las que contarán estos radares y que probablemente no vayan a gustar a muchos conductores.
Cómo son los nuevos radares 4D
Quitando de esta ecuación a los pequeños Velolaser, los conductores asociábamos a los radares a elementos fijos con sus cajas visibles, que en algunos casos incluso emitían ciertos destellos cuando realizan la temida foto. Pues con los 4D este esquema se rompe completamente, pues pueden estar colocados a una gran altura y, además, no tienen flash.
Según cuentan en Computer Hoy, gracias a su novedosa tecnología son capaces de controlar hasta cinco carriles de forma simultanea y sin olvidar que lo hacen en los dos sentidos desde un único punto elevado. Se mezclan en ello un radar que sigue la trayectoria y la velocidad, junto con cámaras de alta resolución que son las que capturan las imágenes incluso en días en los que hay poca luz.
Otra diferencia importante que encontramos en estos radares 4D es que no dependen de sensores colocados en el asfalto, ni de la señalización pintada en él para comprobar la velocidad media que ha tenido el coche en el tramo oportuno. De esta manera, todo ocurre en el propio dispositivo, donde la antena y la cámara generan la prueba sin necesidad de más elementos que no hacen más que elevar el coste final.
Colocados en la capital inglesa, se han ubicado en zonas en donde la velocidad está limitada a 30 o 50 kilómetros por hora que han sido escogidas porque tienen un gran índice de siniestralidad y bastantes quejas de los vecinos por excesos de velocidad en estas calles.
Como destacan en el citado medio, Londres desde hace unos años han adoptado una estrategia de reducir a cero las muertas y lesiones graves en sus calles y para sus políticos la velocidad es un factor recurrente en las colisiones con fallecidos. A esto hay que sumar que se ha registrado un volumen creciente de sanciones por exceso de velocidad en todo el país.
No es de extrañar que si estos radares 4D “triunfan” en Londres se terminen exportando a otros lugares del mundo como paso con los carro o remolque que hace poco han llegado a España tras comenzar su andadura en Francia. Y anticipan un control del tráfico del futuro en el que los dispositivos serán más precisos y mucho menos visibles que ahora.









