"¿Qué coche os compraríais hoy?"; "¿Cuál es la tecnología que interesa ahora mismo?"; "Si tuviéseis que recomendar un tipo de vehículo, ¿cuál sería?". Preguntas como estas nos llegan todos los días a la redacción y a cada uno de los probadores de Autopista. Y, la verdad, no es nada fácil la respuesta. En un mercado que avanza y evoluciona tan rápido, lo que hoy es recomendable puede que mañana deje de serlo, y además la conclusión siempre puede estar condicionada por factores externos variables como el precio de los combustibles o las normativas de restricciones. Por no hablar por supuesto de que cada comprador tiene unas necesidades, un kilometraje y un tipo de recorrido muy personal. No hay dos respuestas iguales.
Por eso, hoy vamos a abordar un tema sobre el que raramente escribimos: cuánto dinero realmente nos cuesta cada tipo de coche. Sin tener en cuenta precios de partida, lo que hoy vamos a tratar de analizar es el coste real de los vehículos ya una vez en uso. Y es que, aunque no seamos conscientes, todos debemos de inicio saber que un coche de 35.000 euros que pierde la mitad de su valor en cinco años puede resultar mucho más caro que otro aparentemente más costoso de mantener. Para ello, hemos elaborado una simulación para un conductor medio en España que recorre los 15.000 kilómetros al año promedio durante 5años, para tratar de analizar qué sucede con cinco tecnologías distintas y hoy las más populares en circulación: gasolina, diésel, híbrido, híbrido enchufable (PHEV) y eléctrico.
La gran factura oculta: la depreciación
La depreciación de un vehículo sigue siendo el mayor gasto de cualquier automóvil y un factor muy importante teniendo en cuenta lo que dicen las cifras por el gran volumen y la importancia que tiene en España el mercado de segunda mano. Tomando así como referencia el comportamiento actual del mercado de ocasión y las tendencias observadas en España, los porcentajes medios de pérdida de valor a 5años son los siguientes:
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Tipo de coche |
Valor conservado tras 5 años |
Dinero perdido |
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Híbrido |
55% |
45% |
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Gasolina |
50% |
50% |
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Diésel |
45% |
55% |
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Híbrido enchufable |
42% |
58% |
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Eléctrico |
40% |
60% |
Así, tomando estos datos, en un coche por ejemplo que cueste nuevo pongamos 35.000 euros, la diferencia puede ser enorme en función a su tecnología:
- Híbrido: pierde unos 15.750 €
- Gasolina: pierde unos 17.500 €
- Diésel: pierde unos 19.250 €
- Híbrido enchufable: pierde unos 20.300 €
- Eléctrico: pierde unos 21.000 €
Los coches híbridos convencionales, por tanto, no son solo hoy los más vendidos nuevos en España, imponiéndose ya a los tradicionales de combustión, sino que además se benefician ya también de una fuerte demanda en el mercado de segunda mano, mientras que los eléctricos afrontan una depreciación más acusada por la rápida evolución tecnológica y la presión de precios ejercida por nuevos fabricantes. Aquí, tienen cada vez más importancia los nuevos actores chinos, con precios más económicos.
Combustible y energía: comienza la remontada
Sin embargo, fijarse únicamente en la depreciación ofrece una visión sin duda incompleta. Si analizamos el gasto energético para 75.000 kilómetros recorridos en 5 años, la situación puede llegar a cambiar notablemente.
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Tipo de coche |
Gasto estimado en 5 años |
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Eléctrico |
2.200 € |
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Híbrido |
5.600 € |
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Híbrido enchufable |
5.900 € |
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Diésel |
6.100 € |
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Gasolina |
8.000 € |
La diferencia ya en cambio entre un coche eléctrico y uno de gasolina, por ejemplo, puede llegar ahora a superar los 5.000 euros en ese periodo, dependiendo del precio de la energía y del combustible.
Mantenimiento: los eléctricos, inmejorables
El mantenimiento es otro gasto fundamental en la vida útil de un coche y, de nuevo, uno de los apartados donde los coches eléctricos muestran más ventajas claras. Al tener muchas menos piezas mecánicas sometidas a desgaste, estos vehículos de cero emisiones eliminan gastos habituales rutinarios, como cambios de aceite, filtros, embrague o distribución.
Diversos estudios internacionales sitúan el coste medio de mantenimiento en cinco años en las siguientes cifras que te ofrecemos en función al tipo de tecnología del vehículo:
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Tipo de coche |
Mantenimiento 5 años |
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Eléctrico |
2.000 € |
|
Híbrido |
3.500 € |
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Híbrido enchufable |
4.000 € |
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Gasolina |
5.000 € |
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Diésel |
5.500 € |
La diferencia en este apartado entre un coche eléctrico y uno gasolina, por poner de nuevo el mismo ejemplo, puede superar los 3.000 euros durante solo los primeros 5 años de uso. Otro dato por supuesto a sumar y a tener en cuenta.
Seguros: la factura que menos se tiene en cuenta
Seguimos analizando apartados y, aquí, llega ahora una gran sorpresa para muchos conductores. Los análisis recientes muestran que asegurar un coche eléctrico sigue siendo más caro que asegurar un modelo equivalente de gasolina. La razón principal es el elevado coste potencial de reparación de las baterías en caso de siniestro.
Según datos de la OCU:
- El seguro de un eléctrico es un 36% más caro de media.
- El seguro de un híbrido es aproximadamente un 20% más caro que uno de gasolina equivalente.
Así, tomando una póliza media podemos destacar también estas cifras y diferencias entre tecnologías:
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Tipo de coche |
Seguro acumulado 5 años |
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Gasolina |
3.000 € |
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Diésel |
3.000 € |
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Híbrido |
3.600 € |
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Híbrido enchufable |
3.600 € |
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Eléctrico |
4.100 € |
Coste total real tras cinco años
Así, sumando solo todas estas cifras que te hemos ido aportando en este artículo, es decir, la depreciación, el coste de la energía, el mantenimiento y el seguro para un coche nuevo valorado inicialmente en 35.000 euros, estas son las conclusiones que podemos ya extraer del coste total de cada modelo:
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Tecnología |
Coste total 5 años |
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Híbrido |
28.450 € |
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Eléctrico |
29.300 € |
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Gasolina |
33.500 € |
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Híbrido enchufable |
33.800 € |
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Diésel |
33.850 € |
¿Resultado final? El que pocos compradores esperan
En este análisis hay por tanto grandes sorpresas. La principal puede ser que el coche que más valor pierde no necesariamente es el más caro de mantener. Los eléctricos siguen sufriendo una depreciación superior a la media, pero compensan gran parte de esa pérdida gracias a sus menores costes energéticos y de mantenimiento. Por su parte, los híbridos aparecen como los grandes ganadores del equilibrio económico: conservan mejor su valor que la mayoría de alternativas y mantienen unos costes de uso relativamente contenidos.
En definitiva, si el objetivo del comprador llega a ser minimizar el coste total de propiedad durante cinco años, los híbridos siguen siendo hoy la apuesta más equilibrada del mercado español. Por su parte, los vehículos 100% eléctricos ya compiten muy cerca, especialmente para quienes recorren muchos kilómetros al año y pueden cargar habitualmente en casa.
Por otra parte, sigue sin haber dudas: la gasolina y el diésel continúan siendo opciones válidas, pero cada vez tienen más difícil compensar su mayor gasto en combustible y mantenimiento. Y, por último, podemos extraer otra conclusión que suele pasar desapercibida: la mayor factura de cualquier coche no está en la gasolinera ni en el taller. Está en la cantidad de dinero que desaparece silenciosamente cada año mientras el vehículo pierde valor. Ahora, os toca ya elegir a vosotros en función a cada economía doméstica y a cada tipo de uso que necesitéis del coche. ¡Suerte!








