El coche eléctrico sigue viento en popa y a su ritmo de clara mejor penetración comercial. Sucede desde hace tiempo en algunos países de Europa y, por fin, España se suma a esta nueva movilidad. El pasado mes de abril, por ejemplo, las ventas de ANFAC revelan que los vehículos 100% eléctricos aumentaron otro 44 por ciento, con 11.039 unidades matriculadas. Ya representan el 8,7% del total de matriculaciones, más de dos puntos por encima del mismo mes de 2025. En el acumulado del año alcanzan las 41.741 unidades, lo que supone otro 40,7% más que en los primeros 4 meses de 2025.
Pero no todo son buenas noticias para el mercado de coches eléctricos. Hay muchas, como sus ventajas económicas en los bajos mantenimientos que tienen estos vehículos, el menor coste general de energía de uso o, incluso, la mayor oferta que hay en el mercado, ya con alternativas eléctricas de todo tipo. Pero, a la par que sus precios bajan pero siguen siendo más altos que cualquier otra alternativa de sistema de propulsión, surgen otras dudas.
Una te la hemos contado esta mañana: con sus mayores ventas, y la pérdida de ingresos de matriculación e impuestos derivada del menor porcentaje de vehículos de combustión, comienzan a planear nuevas medidas en forma de impuestos o tasas por kilómetro recorrido o mediante tarifa plana para los propietarios de estos vehículos de cero emisiones. Reino Unido y Estados Unidos ya trabajan en estas iniciativas, a punto de aprobarse.
El seguro de un coche eléctrico es hasta un 36% más caro de media que uno de gasolina
Mientras, la OCU desvela otro aspecto negativo que afecta al bolsillo de sus propietarios y que, hasta ahora, ha pasado más desapercibido: el mayor coste que tienen en los seguros a todo riesgo. Y es que un nuevo análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios a 9 pólizas de automóvil a todo riesgo, con y sin franquicia, revela que “el seguro de un eléctrico es un 36% más caro de media que el de un coche con motor de gasolina de precio y prestaciones comparables; en el caso de un híbrido similar, el sobrecoste alcanza un 20% de media, sin que haya diferencias significativas entre un híbrido enchufable y uno no enchufable”.
Este importante mayor coste se justifica hoy, según la OCU, “por el elevado coste de la reparación de las baterías en caso de siniestro, que para un automóvil de gran autonomía podría alcanzar los 15.000 euros; y que tras una colisión suele ser necesario sustituirlas por otras nuevas. Sin embargo, no se justifica para un híbrido no enchufable, puesto que su batería es más pequeña y por lo tanto bastante más barata (alrededor de 2.500 euros); aunque podrían entrar en juego otros factores”
La OCU exige más información a las aseguradoras
La OCU confirma que, en el caso de un accidente con un vehículo eléctrico que implique la sustitución de las baterías, “la compañía podría preferir declararlo como siniestro total y ofrecer el valor venal del coche”. Por ello, la organización de usuarios exige que se informe en cada renovación del máximo indemnizable en las pólizas a todo riesgo, de modo que el asegurado pueda compararlo con el que ofrecen otras compañías.
Pero el informe de la OCU no solo apunta a las diferencias en los precios de los seguros de los coches eléctricos, sino que, al mismo tiempo, denuncia las grandes distancias que hay hoy en las primas para un mismo automóvil analizando hasta 9 compañías diferentes. Por ejemplo, la organización asegura que “el coste del seguro a todo riesgo para un mismo modelo eléctrico varía entre 544 y 2.934 euros según la aseguradora; y entre 274 y 745 euros si es un seguro a todo riesgo con franquicia de 300 euros. Aunque dentro de cada seguro puede haber notables diferencias en el alcance real de las coberturas, es aconsejable comparar las primas de varias compañías antes de decidirse por una”.









