Continúan llegando malas noticias para el futuro del coche eléctrico en España. Si ya te contamos hace días que en Europa empezaban a aprobarse nuevas tasas para su circulación en países donde su cuota de mercado ya es muy alta y la reducción de modelos de combustión están empezando a comprometer la recaudación, sobre todo a partir de la pérdida de impuestos de hidrocarburos, en nuestro país se han sucedido esta semana dos importantes reveses para sus intereses.
El primero te lo contamos ayer: una nueva resolución de la DGT publicada en el BOE por la que todos los coches con etiqueta Cero Emisiones perderán una de sus grandes ventajas, circular con un solo ocupante por los carriles VAO de España. Priorizando ya pues la ocupación a las etiquetas, a partir de ahora, salvo informaciones distinta en los paneles variables, estos vehículos, como los de etiqueta ECO, B o C, solo podrán acceder a estos carriles si viajan dentro 2 o más ocupantes. Se acabaron sus privilegios.
Suprimir los incentivos fiscales para comprar coches eléctricos, un gran error
La segunda mala noticia ha llegado ya en las últimas horas y esta mañana te la avanzábamos: el Congreso ha rechazado el llamado decreto ómnibus, que entre otras medidas importantes incluía la prórroga de la deducción del 15% en el IRPF para la compra de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga.
Ante esta realidad, Dvuelta, la asociación de defensa del automovilista, ha lanzado un comunicado para manifestar su “desaprobación” por esta situación, alertando de que “suprimir los incentivos fiscales por la adquisición de vehículos eléctricos ralentizará la renovación del parque automovilístico y la expansión de la electrificación”.
Desde Dvuelta consideran que “la suspensión de esta desgravación fiscal —que permitía a los contribuyentes deducirse hasta 3.000 € por la adquisición de un coche eléctrico— es una mala noticia para la transición ecológica y la modernización de la movilidad en España, cuyo parque de vehículos arrastra un creciente envejecimiento”. La organización asegura que “esta medida fiscal constituía un incentivo relevante para mejorar la adquisición de los vehículos cero emisiones y reducir el coste final para los consumidores, especialmente en un momento en que la electrificación del parque automovilístico español avanza con lentitud respecto a nuestros vecinos europeos”.
En consecuencia, desde Dvuelta denuncian ahora que “eliminar este incentivo genera incertidumbre en el mercado, desincentiva la demanda y puede agravar la brecha con países de nuestro entorno que mantienen políticas estables de apoyo al coche eléctrico”.
La asociación de defensa del automovilista concluye exigiendo “que las políticas públicas favorezcan de forma decidida la movilidad sostenible, en lugar de obstaculizarlas. La electrificación del transporte es clave para reducir emisiones, mejorar la calidad del aire y cumplir con los objetivos climáticos europeos, y cualquier paso atrás en este camino es inaceptable”.









