El mercado automovilístico chino ha mostrado importantes y muy preocupantes signos de desaceleración a inicios de este año 2026. Esta realidad se ha mostrado especialmente evidente en una de sus grandes compañías estrella, BYD, el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos e híbridos enchufables. Sus entregas en enero fueron aproximadamente un 30% inferiores a las de 2025, lo que marca su quinto mes consecutivo de descenso para el líder chino.
La producción en BYD también se redujo en una proporción similar. Y este fabricante no es el único chino en esta situación: otros también reportan cifras a la baja. Entre las razones que esgrimen los principales analistas radican que el mercado interno chino se encuentra bajo una intensa presión de precios, con una demanda que es menor que en los años de auge y con numerosos proveedores compitiendo hoy en el mercado. El resultado es una notable intensificación de la competencia, especialmente en los segmentos de más volumen comercial.
La crisis automovilística en China
En este contexto, el comercio internacional cobra cada vez mayor importancia para los fabricantes chinos, según recalca hoy un informe publicado por nuestros colegas alemanes de Auto Motor Und Sport. En BYD, casi la mitad de los vehículos entregados recientemente se exportaron. Y, si bien la compañía anunció una reducción de su objetivo de exportación para 2026, aún se espera un crecimiento significativo fuera de China.
Y no nos engaños: Europa desempeña ya hoy un papel fundamental en este proceso, con España liderando las ventas de este tipo de producto muy competitivo en precio y cada vez más aceptado por los consumidores. El continente en general, y nuestro mercado en particular, se ha convertido en una de las regiones de ventas más importantes para las marcas chinas, tanto de vehículos eléctricos puros como de híbridos enchufables.
Además, la situación de Europa ayuda. Las cifras de matriculaciones en nuestro continente muestran una clara tendencia al alza para los coches fabricados en China desde 2024. Las marcas chinas alcanzaron una cuota de mercado de alrededor del 10% en la UE en 2025, con una cuota aún mayor para los vehículos electrificados.
La expansión como salida
Lo sorprendente, sin embargo, es el nuevo enfoque adoptado por los fabricantes chinos. Si bien inicialmente se centraron principalmente en los coches eléctricos, recientemente su énfasis se ha desplazado significativamente hacia los híbridos enchufables, precisamente el segmento que más crece en Europa y en España, con aumentos de más del 70% de ventas en enero de 2026. En 2025, más de la mitad de las matriculaciones de vehículos nuevos de BYD en Europa han correspondido además a este tipo de modelos híbridos y se observan tendencias similares en MG, Chery y Leapmotor.
Esta evolución se debe principalmente a los aranceles impuestos a los coches eléctricos chinos en la UE desde finales de 2024 y, aunque existen filtraciones que apuntan a que la Comisión Europea estaría estudiando también aplicar gravámenes a los coches híbridos para evitar su multiplicación, la realidad es que fuentes de la UE lo han desmentido y, por ahora al menos, los modelos híbridos enchufables están exentos de estos aranceles y solo están sujetos a la tarifa base estándar.
Los híbridos enchufables chinos recibirán además un impulso adicional gracias a nuevos programas de subvenciones, muy generosos en países como Alemania, sin distinción de fabricación, y con algunos descuentos extra en España donde, si bien el Plan Auto+ beneficiará en mayor medida a los coches de este tipo fabricados en nuestro continente, también añadirá ayudas algo menos cuantiosas para los coches producidos fuera de nuestras fronteras.
Nuevas obras de fábricas en Europa
Paralelamente a su ofensiva exportadora, BYD por ejemplo se convierte en otra marca que va a impulsar el desarrollo de una base de producción europea y que podría eludir estas penalizaciones a corto y medio plazo. En Hungría, el fabricante ya ha iniciado la producción de pruebas de turismos en Szeged, y la producción en serie está prevista para finales de este año 2026.
La planta está diseñada para una capacidad anual de hasta 200.000 vehículos, que no estarán sujetos a aranceles especiales. Se prevé una situación similar para una planta prevista en Turquía, que, gracias a la unión aduanera, también podrá realizar entregas a la UE libres de impuestos.
Conclusión: las marcas chinas vendrán con más fuerza aún
En definitiva, la caída de las ventas en China va a aumentar aún más la presión sobre los fabricantes del país asiático para que aprovechen mejor su capacidad de producción en otros mercados. BYD, el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo, es un ejemplo especialmente claro de ello.
Europa ofrece cada vez más una atractiva oportunidad de expansión, ya que el mercado crece y los sistemas de propulsión electrificados, en particular, siguen ganando terreno. Los híbridos enchufables son una prioridad para las marcas chinas, como se refleja claramente en las cifras actuales de matriculación. Y encima los consumidores ven cada vez con mejores ojos las propuestas de coches que llegan desde China.













