Geely acaba de aterrizar como marca propia en Europa, sí, pero a estas alturas no necesita ninguna presentación. Si te pasas por el reciente contacto del Starray, el híbrido enchufable que la marca lanza simultáneamente con este eléctrico E5, entenderás enseguida la magnitud de esta firma, matriz de un gigantesco grupo industrial. Y no solo por su origen, sino por su especialidad: como seguro que imaginas, el plato fuerte de Geely está en la electrificación y en ofrecer mucho coche a precios realmente competitivos. El E5 es algo más pequeño que el Starray EM-i: mide 4,61 metros de longitud, tiene 2,75 m de batalla y un maletero posterior de 461 litros, con el foco claramente puesto en el segmento C-SUV.
No tan cuidado como el Starray, pero sí con mucho equipamiento y espacio
Por dentro, el esquema general recuerda muchísimo al del Starray. El diseño, la filosofía de interfaz y la presentación digital responden al mismo lenguaje, con un salpicadero muy limpio, presidido por una gran pantalla central de 15,4 pulgadas y una instrumentación de 10,2 pulgadas, todo ello movido por un chip automotriz que aporta bastante fluidez al sistema. Pero el posicionamiento en calidades no es exactamente el mismo. Aquí hay una cierta apariencia de categoría superior, aunque no tanto por materiales nobles como por la forma en la que están presentados. Los plásticos superiores del salpicadero, por ejemplo, dejan de ser mullidos y pasan a ser rígidos, mientras que en las zonas bajas o en algunos paneles de puerta se aprecia un material algo sencillo. Aun así, el ambiente general está bastante bien conseguido visualmente y, en conjunto, transmite una sensación correcta, moderna y bastante seria para su precio.
Donde convence con mucha claridad es en habitabilidad. Atrás hay muy buen espacio real, muchos huecos, soluciones de almacenamiento bien pensadas y una postura bastante natural para viajar cómodo. La arquitectura GEA y la integración Cell to Body ayudan a bajar el suelo y a optimizar muy bien el habitáculo, y eso se nota especialmente en la segunda fila, donde además del abundante espacio encontraremos una postura bastante natural y la posibilidad de regular los respaldos posteriores hasta 35 grados. El E5, además, es una verdadera caja de sorpresas, porque allí donde pongas el ojo puedes encontrar una solución de almacenamiento, hasta 33 en total, incluyendo un cajón de 14 litros bajo el asiento central trasero.
Delante, en cambio, hay un matiz importante que deberías tener en cuenta si tu pareja, familiar o acompañante se sale de la talla estándar, ya que el asiento del pasajero no se puede regular en altura y esa plaza va ya de por sí bastante separada del piso. Dicho de otra forma, si mides más de 1,80 metros te puedes sentir algo forzado, porque viajas con la cabeza bastante cerca del techo y, sobre todo, por el diferencial de altura respecto al conductor, que sí tiene regulaciones ampliadas para bajar el asiento y adoptar una postura completamente natural. Pero eso sí, salvando este detalle, el E5, pese a su relativa sencillez, te podrá impresionar por un hiperequipamiento que hace sonrojar al habitual estándar europeo.
Desde la base hay faros LED, control inteligente de luces largas, cámara de 360 grados, Apple CarPlay y Android Auto, climatizador bizona con bomba de calor, asientos eléctricos calefactados y ventilados, cargador inalámbrico, conectividad 4G y wifi, actualizaciones OTA, 16 ADAS de serie, funciones V2L y V2V y, además, un portón con apertura y cierre eléctrico de serie en toda la gama. Así, si subes peldaños en la gama, será sobre todo por energía —ahora ponemos el foco en ello—, pero no por dotación.
Aquí vuelven a aparecer también dos rasgos ya conocidos del Starray, pues no en vano ambos comparten arquitectura. Hablamos del volante achatado, que sigue resultando algo engorroso al manotear o al maniobrar, y del funcionamiento del sistema de mantenimiento de carril, de nuevo algo intrusivo y más orientado al guiado que a una simple corrección. Son detalles que no arruinan en absoluto la buena impresión general que transmite este coche y que, además, quedan compensados de largo por otros muchos atributos.
GEA, una plataforma específica con muchas especialidades: de espacio a hiperseguridad eléctrica
La tecnología Cell to Body forma parte del concepto del coche desde el origen. Es una solución óptima para conseguir la máxima rigidez estructural, aprovechar al máximo el espacio, bajar el centro de gravedad y optimizar la eficiencia térmica. Aquí, el motor es básicamente el mismo que compone el sistema híbrido enchufable del Starray EM-i, con su mismo concepto de construcción 11 en 1, muy compacto —alrededor de 80 litros de volumen para 80 kilos de peso—. También aquí rinde 218 CV y 320 Nm de par.
Para la batería, recurre a una Short Blade con química LFP, desarrollada por la propia Geely, con mejoras declaradas en resistencia interna, densidad energética y comportamiento en frío, aunque lo más relevante está en el paquete global de seguridad y durabilidad que comunica la marca, así como en una vida útil anunciada de hasta 3.500 ciclos o 1.000.000 de kilómetros, características a prueba del escepticismo habitual en torno a la seguridad y la degradación del coche eléctrico.
La gama se articula en torno a dos baterías. La primera, de 60,2 kWh, va asociada al acabado PRO y homologa 430 km WLTP combinados y 574 km urbanos. La segunda, de 68,4 kWh, corresponde a los PRO+ y MAX+, con hasta 475 km combinados y 628 km urbanos en el PRO+, y 455/599 km en el MAX+ por el efecto del mayor equipamiento y las ruedas de 19 pulgadas. Todas las versiones mantienen 175 km/h de velocidad máxima, aunque la versión de batería pequeña acelera mejor: 6,9 segundos en el 0-100 km/h, frente a 7,4 y 7,6 en las otras dos, sencillamente porque pesa menos. En carga, toda la gama admite 11 kW en corriente alterna, mientras que en continua el PRO se queda en 120 kW y los superiores suben a 135 kW, con un 30-80 % en 20 minutos.
El salto clave está, lógicamente, entre PRO y PRO+. Son 2.500 euros de diferencia de tarifa que se traducen en algo más de tranquilidad en viaje y en mejores capacidades de carga rápida. No hay nada realmente relevante en equipamiento que ayude a justificar esa diferencia de precio y, a decir verdad, tampoco son muchísimos los kilómetros adicionales que ganas, así que dependerá bastante de las necesidades reales de cada usuario. Si te vale de algo, al igual que en el Starray, en el E5 también hemos podido comprobar una autonomía muy realista en un uso no ya real, sino incluso exigente, aunque es cierto que hemos probado el coche en condiciones climáticas muy favorables. Esos 45 km extra que aporta el E5 desde los PRO+ pueden llegar a ser decisivos con clima extremo si sales con frecuencia a carretera y, además, considerando el competitivo precio del coche, creo que será dinero bien invertido.
Un chasis y un motor enfocados en el placer de uso y la comodidad
En marcha, sí, también seguimos a encontrarnos parecidos razonables con el Starray. La dirección es muy suave y agradable en ciudad, facilita mucho la maniobra y el callejeo, y seguramente habrá muchos conductores que le vean más ventajas en esa facilidad de uso que inconvenientes en su falta de sensibilidad. En carretera creo que no será difícil acostumbrarse a su asistencia y a que el tren delantero transmita poca información, porque el E5 no es ni mucho menos un coche de planteamiento deportivo, aunque está realmente bien afinado para que la principal noticia no sea en ningún momento una falta de chasis, sino una excelente comodidad y un equilibrio muy conseguido en casi todas las situaciones. Su bajo centro de gravedad ayuda a sentir un coche siempre noble, asentado y bastante bien apoyado; el motor no parece comprometer la motricidad, dispone de un control de estabilidad que funciona con mucha suavidad y su reparto de pesos, prácticamente al 50/50 entre ejes, ayuda también a proporcionar un comportamiento muy natural entre curvas.
La suspensión está bastante bien elegida para el planteamiento general del coche. Es cierto que en baches o compresiones muy marcadas puede extender con demasiada inercia y “caer” con una sensación inicial de ser algo más seca de lo que realmente es, pero también es justo reconocer que digiere muy bien las irregularidades y permite llevar un ritmo ágil con mucho margen y sin sensación alguna de torpeza o aparatosidad.
El motor va en la misma línea que el resto del coche: suave, muy agradable, muy progresivo. Quizá Geely haya pecado precisamente de eso, de evitar esa respuesta más espontánea, pero a veces incómoda, de otros eléctricos, en beneficio de una aceleración muy dosificable, un control del par bastante bueno y una sensación general de agrado de uso muy conseguida. Aquí, además, sin que en ningún momento llegue esa impresión de prestación modesta que sí hemos sentido en el Starray circulando exclusivamente en modo eléctrico. Eco, Comfort y Sport son los modos de conducción que permiten variar la respuesta, pero también aquí seguimos echando en falta niveles de frenada regenerativa más intensos que ayuden a retener más y mejor el coche y, sobre todo, levas en el volante o, cuanto menos, un acceso directo por botón a esos niveles de regeneración, en lugar de tener que buscarlos en la pantalla.
Los consumos no son bajos en valor absoluto, pero la autonomía sí es muy realista
Uno de los aspectos por los que el E5 de batería grande que hemos podido conducir nos deja muy buen sabor de boca es porque, a medida que hemos ido cubriendo kilómetros a ritmo bastante rápido, no hemos tenido la sensación de que la autonomía vaya bajando de forma estrepitosa. Obviamente, faltará una prueba más larga y más metódica para sacar conclusiones definitivas, pero en esta toma de contacto la impresión ha sido claramente positiva. Exigiendo bastante al coche por carretera de curvas, vimos consumos en una banda de entre 19,9 y 21 kWh/100 km, que me parecen valores bastante buenos para el tipo de recorrido y el ritmo. Y cuando se conduce con más suavidad, buscando de verdad la lógica de uso de un eléctrico, no cuesta meterse en cifras en torno a 15 kWh/100 km, que cuadran perfectamente con lo que promete el coche.
Lo que es indudable es que Geely ha llegado con fuerza. Te irás familiarizando con el logo, su diseño y los nuevos coches que poco a poco irán completando la oferta. Y cuando lo metas en la ecuación frente a otros competidores, descubrirás el plato fuerte de esta marca: mucho por menos que los principales competidores directos. Es un coche sin grandes excesos, sí, pero también sin lagunas importantes y con una base técnica muy sólida. Busca, compara… y hablamos.
Gama, equipamiento y precios
PRO — 37.490 euros
Exterior
• Faros y pilotos traseros LED con función Follow Me Home y luces diurnas LED
• Sensor de luz
• Control inteligente de luces de carretera
• Luces de giro LED y antiniebla trasera LED
• Barras de techo longitudinales
• Cristales traseros y luneta con privacidad
• Retrovisores exteriores calefactados, ajustables y abatibles eléctricamente
• Luneta trasera calefactada con limpiaparabrisas
• Limpiaparabrisas automáticos con sensor de lluvia
Interior
• Volante de cuero multifunción calefactado
• Elevalunas eléctricos con función un toque
• Asientos de PVC perforado
• Asiento del conductor calefactado con ajuste eléctrico en 6 posiciones
• Asiento del pasajero calefactado con ajuste eléctrico en 4 posiciones
• Respaldo del conductor abatible 180º
• Respaldo del pasajero abatible 180º
• Asientos delanteros calefactados y ventilados
• Cajón de almacenamiento bajo asiento central trasero
Confort y tecnología
• Acceso y arranque sin llave
• Freno de estacionamiento eléctrico
• Pantalla multimedia central HD de 15,4”
• Cuadro de instrumentos LCD de 10,2”
• Climatizador bizona con sistema de bomba de calor
• Apple CarPlay y Android Auto
• Bluetooth, 4G y wifi a bordo
• Actualizaciones OTA
• Radio FM/DAB
• 4 puertos USB
• Sistema de monitorización del conductor
• Sistema de audio de 6 altavoces
• Toma de corriente delantera de 12V
• Cargador inalámbrico
• Suministro de energía V2L 3,3 kW y V2V 6,6 kW
• Portón trasero con apertura y cierre eléctrico
ADAS y seguridad
• Frenado automático de emergencia
• Asistente de maniobra evasiva
• Control de crucero adaptativo inteligente
• Sistema de mitigación de colisión frontal y trasera
• Alerta de tráfico cruzado delantero y trasero
• Frenado por tráfico cruzado trasero
• Aviso de cambio involuntario de carril
• Asistente de mantenimiento de carril
• Reconocimiento de señales de tráfico
• Aviso de apertura de puertas
• Detección de ángulo muerto
• Sistema de control de tracción Geely
• Control electrónico de estabilidad
• ABS y EBD
• Asistente de arranque en pendientes
• Control de descenso
• Asistente de estabilidad para remolque
• Airbags frontales, laterales, de cortina y longitudinales
• ISOFIX en asiento del pasajero y plazas traseras
• Sistema de detección de ocupantes traseros
• TPMS con visualización digital
• Sensores de aparcamiento traseros
• Cámara de visión panorámica 360º
• Alarma e inmovilizador electrónico
• Llamada de emergencia e-Call
Llantas y batería
• Llantas de aleación de 18” con neumáticos 225/55 R18
• Batería de 60,2 kWh
• 430 km WLTP combinados y 574 km urbanos
• Carga AC de 11 kW y DC de 120 kW
PRO+ — 39.990 euros
Incluye todo el equipamiento del PRO y añade:
• Batería de 68,4 kWh
• 475 km WLTP combinados y 628 km urbanos
• Carga rápida DC de hasta 135 kW
• Preinstalación eléctrica de enganche de remolque
MAX+ — 41.990 euros
Incluye todo el equipamiento del PRO+ y añade:
Exterior
• Techo solar panorámico eléctrico con cortinilla eléctrica
Interior
• Retrovisor interior electrocromático
• Iluminación ambiental de 256 colores
• Asientos delanteros con función masaje y memoria de posición
• Asiento del pasajero con reposapiés de ajuste eléctrico en 2 posiciones
Confort y tecnología
• Head-up display proyectado en el parabrisas
• Sistema de audio premium Flyme Sound de 16 altavoces
• Sensores de aparcamiento delanteros
Llantas
• Llantas de aleación de 19” con neumáticos 235/50 R19













