El nuevo EX60 representa para Volvo cosas que van más allá de un simple nuevo modelo, de estrenar una plataforma llamada a ser usada extensamente, del reforzamiento en clave SUV de su gama eléctrica o de un ejemplo de cómo hacer coexistir un presente que aún es de combustión con un futuro decididamente eléctrico. Porque en realidad es todo eso y, en esencia, un magnífico automóvil cuya autonomía, espacio interior y capacidad de carga le convierten en una muy buena opción a tener en cuenta como coche único o coche principal de la familia. De hecho, viene a ser la reinterpretación eléctrica del XC60, el coche más vendido actualmente y a lo largo de la historia de Volvo en todo el mundo.
El EX60 responde a la definición más clásica de SUV C, con unas dimensiones de 4,80 metros de largo y 1,64 m de alto, conseguidas a partir de una distancia entre ejes muy grande, nada menos que 2,97 m, que se convierte en un magnífico punto de partida para conseguir mucho espacio interior, una plataforma de sustentación muy amplia y aportar libertad a los equipos de diseño. Y estos han interpretado la definición estilo sueco al 100%, con gran peso específico de la firma lumínica de ledes, y un peso visual considerable de las superficies metálicas.
Llaman la atención los tiradores de la puerta, de tipo aleta de tiburón, más por su función estética que por consideraciones aerodinámicas. En el interior la simplificación ha sido llevada al extremo y sólo la prominente pantalla multifunción central, situada en un plano adelantado respecto del salpicadero. Esta es el auténtico punto de unión entre humano y máquina y concentra buena parte de las funciones básicas a bordo, algunas de las cuales, como la regulación de los espejos retrovisores no me parece adecuado.
Espacialmente el EX60 es un vehículo muy amplio en cuanto a habitabilidad. Es muy bueno el espacio para las piernas de los pasajeros traseros (con casi 80 cm para las piernas según nuestro estándar de medición deja claramente atrás los 75 que marcan el notable) y no se puede sino calificar de espectacular la cota de espacio vertical, con máximos de 107 y 103 cm respectivamente delante y detrás. Solo podría mejorarse la cota de anchura a la altura de los hombros de las plazas traseras, que con 140 cm se presume algo escasa si pretendieran viajar tres adultos. No hay peros, en cambio en cuanto a la capacidad del maletero, anunciado en unos buenos 523 litros a los que se podrían sumar los 63 del hueco bajo el piso de éste y los 58 del espacio frontal, suficiente por ejemplo para llevar los cables de carga.
Las claves de la plataforma del Volvo EX60. Construcción y sus baterías
En lo técnico, el nuevo Volvo EX60 es el encargado de estrenar la plataforma de vehículos eléctricos SPA3, la más avanzada del Grupo al que pertenece y beneficiada por su tecnología de 800 voltios, lo que le abre nuevas posibilidades en cuanto a carga, a funcionamiento de los sistemas electrónicos de a bordo, a exploración de nuevas soluciones como las actualizaciones inalámbricas y que incluye una novedosa propuesta de construcción destinada a reducir el peso y complejidad en la construcción de su chasis, y que debe aumentar la rigidez torsional. Es una solución ya vista en modelos de Tesla que Volvo denomina mega fundición e implica la reducción de piezas que componen la parte posterior del chasis y su sustitución por una única de grandes dimensiones que también sirve de punto de fijación de la batería.
Estas son de tecnología de litio y está fijada mediante la tecnología «cell to chasis», integrándose en este y favoreciendo así tanto la máxima rigidez torsional del vehículo como su protección en caso de impacto. Nace con tres propuestas de 83, 95 y 117 kWh de capacidad, recargables por corriente alterna hasta 22 kW y en continua con potencias de hasta 300 kW la más pequeña y 400 kW las otras dos, que facilitan recargas ultra rápidas por las que en 10 minutos podrían llegar a ganarse hasta 340 km de autonomía (con un cargador de 400 kW) o pasar tan solo 19 minutos del 10 % al 80 % de carga y rematar así con cierta facilidad un viaje que excediera su muy buena autonomía inicial (611, 660 y 810 k respectivamente dependiendo de las versiones). Esto es posible en parte gracias a los algoritmos desarrollados por Breathe Battery Technologies, empresa que forma parte de la cartera de inversiones de Volvo Cars. Estos algoritmos permiten al vehículo ajustar constantemente el modo en el que la batería recibe la energía, manteniéndola en su horquilla de funcionamiento ideal en todo momento y en todas las condiciones meteorológicas.
Así se estructura la gama Volvo EX60
La andadura de este SUV arranca con tres variantes mecánicas que pueden ya encargarse en los concesionarios, las dos primeras con entregas en el tercer trimestre y la más potente, prevista para marzo de 2027 para poder disfrutarlo. La gama comienza en los P6, de propulsión trasera con 374 CV de potencia máxima y batería de 83 kWh, que arranca en 64.900 euros y continua con la P10, de tracción integral con dos motores que sumados llegan a ofrecer 510 CV, batería de 95 kWh y costaría 3.000 euros extras (67.925). Queda como el depredador máximo de la gama el P12, de tracción integral, batería de 117 kWh y 680 CV de potencia máxima combinada, disponible a partir de 73.975 € que es el que marca el máximo de autonomía.
Cada una de ellas se da en dos versiones comerciales: Plus y Ultra, la más equipada de las cuales añade elementos como el techo panorámico con oscurecimiento electrocrómico, cristales con tratamiento de aislamiento acústico y las cámaras perimetrales, entre otros elementos que se añaden a un equipamiento, el de las versiones Plus, que excede con mucho la categorización de básico. De hecho, no se echan en falta elementos como la llave digital (si bien también hay una física) o la amortiguación variable, por amortiguadores tipo FSD los P6 y adaptativos los P10 y P12, el climatizador de tres zonas, o la apertura motorizada del portón. Son sin duda elementos que definen al EX60 como un automóvil familiar y sofisticado, con una magnífica impresión de calidad.
Así es la conducción del EX60, la más clásica de Volvo
Pudimos tener una toma de contacto más que interesante con el Volvo EX60 a bordo de las versiones de 365 y 500 CV y nos encontramos con un eléctrico de lo más apetecible, con una puesta a punto muy sueca en cuanto a una pisada sólida al tiempo que filtrada y que sólo en zonas como reductores de velocidad muy agresivos va a parecer algo seca en el rebote de las ruedas posteriores. Es también, no es novedad hablando de un eléctrico, que su contundencia en los cambios de ritmo impresiona, y que las ayudas a la conducción tienen una puesta a punto bastante conseguida, sin ser de las más estridentes o conservadoras del mercado. Eso sí, los 21,8 kWh/100 km que marcaba el indicador de consumo medio en los 1.300 km de nuestra unidad de pruebas demuestran cómo, tampoco es nuevo en este caso, el consumo real que vas a obtener en una conducción despreocupada, con tramos de autopista, alguna pendiente fuerte y tramos de curvas en que es difícil mantener el ritmo más dulce de conducción las autonomías WLTP van a darte una idea demasiado optimista de los kilómetros que puedas hacer entre recargas.
Afortunadamente, durante el recorrido de pruebas, no hubo necesidad de verificar el buen funcionamiento del nuevo cinturón de seguridad multiadaptativo estrenado en el EX60. Es un sistema que emplea los sensores de marcha, inercias laterales, posición del asiento, peso y cómo se reparte éste y la información de las cámaras interiores modificará la manera en que se active el bloqueo del cinturón de seguridad, añadiendo algún confort a la siempre necesaria eficacia cuando se activa en caso de deceleración brusca.
Si pudimos comprobar el buen funcionamiento de la integración de Gemini, la IA de Google, que integrada en el sistema Android Automotive, que da un paso adelante en cuanto a reconocimiento del lenguaje natural y llega a establecer la posibilidad de mantener una conversación con el automóvil -de momento exclusivamente en inglés-, lo que entronca con los valores añadidos de la nueva movilidad. Esa que una vez conseguido un buen estandar de conducción se centra en lo accesorio.













