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En las últimas semanas, Mercedes ha hecho tanto ruido con sus nuevos modelos, convenciendo en las pruebas y triunfando con el sorprendente nuevo SUV AMG GT, que casi ha pasado desapercibido el hecho de quede Bremen, en Alemania, ha comenzado a salir ya de la línea de montaje su actualizada Clase C, la berlina que siempre ha sido su gran éxito de ventas desde hace décadas. Hace unos días te anticipamos ya las primeras opiniones sobre el nuevo y más exuberante nuevo Clase C eléctrico, y ahora nos detenemos en el concepto más clásico de esta berlina: familar y diésel.
Amplia gama de motores de gasolina y diésel con hibridación ligera
Y es que, en realidad, salvo por la parrilla rediseñada, no hay tampoco demasiadas novedades que destacar en el nuevo Mercedes Clase C de combustión El objetivo ha sido mejorar lo que ya era bueno, realizando cambios mínimos en la estética y en la variedad de la gama. En otras palabras: esta Clase C sigue estando propulsada por motores de gasolina y diésel con hibridación ligera (de 163 a 258 CV). También están disponibles versiones híbridas enchufables de distintas potencias, equipadas con una batería de gran capacidad (19,53 kWh).
Todas las variantes —tanto en la carrocería berlina como en la familiar Estate— cuentan con tracción total. En los motores de gasolina turboalimentados (M254 Evo), un compresor adicional de accionamiento eléctrico y alto régimen de giro ayuda a mitigar cualquier posible falta de respuesta al arrancar. Este componente se alimenta a través de la red eléctrica de 48 voltios. Todos los propulsores cumplen con la futura normativa Euro 7.
Opiniones del nuevo Mercedes C 250 d Estate
Conocida la actualización, hora de contarte cómo va este nuevo Clase C. Y, para ello, nos aprovechamos de nuestros colegas alemanes de Auto Motor Und Sport, que ya han podido subirse a la nueva berlina familiar y con motorización diésel, una combinación que comienza a ser cada vez menos habitual.
El nuevo C 250 d 4Matic en su variante familiar Estate de prueba llega equipado con amortiguación adaptativa y eje trasero direccional. Con 440 Nm de par máximo ¿quién puede resistirse? Al tomar asiento, lo primero que salta a la vista para nuestros colegas probadores es que ha desaparecido el volante con sus superficies táctiles hipersensibles; en su lugar, encontramos mandos físicos y un rodillo para el volumen del sistema de sonido Burmester, que ahora ofrece una experiencia envolvente gracias a su tecnología de sonido 3D.
Mercedes mantiene, eso sí, la combinación de un salpicadero de formas elegantes, una pantalla táctil ligeramente elevada y una consola central ancha. También se conserva la notable calidad de los materiales y todos los modelos incorporan ahora la versión más reciente del software MB.OS, que incluye un avanzado sistema de asistencia basado en inteligencia artificial.
Diésel con una entrega de potencia uniforme
Comienza la prueba y, ¿es este vehículo de tracción total —con un motor de gran par— realmente la elección acertada? La respuesta es: ¡por supuesto! Aunque el motor diésel no oculta su naturaleza, entrega su fuerza de manera uniforme, mientras que la transmisión automática de nueve velocidades gestiona y engrana las marchas con suavidad. ¿Cambiar de marcha manualmente mediante las levas? Es innecesario.
Resulta más interesante pulsar el botón de los modos de conducción. Al fin y al cabo, los responsables del chasis destacan una puesta a punto ligeramente optimizada: menos oscilaciones en el modo «Confort» y una respuesta algo más firme en el modo «Dynamic». Pero, siendo sinceros, nuestros colegas alemanes nos aseguran que, para apreciar realmente estas diferencias en las carreteras y caminos de la prueba, lo ideal sería realizar una comparativa con la versión anterior al restyling de la Clase C. En cualquier caso, el modelo familiar sigue siendo un vehículo que ofrece un mayor confort que muchos de sus rivales, sin renunciar por ello a un comportamiento dinámico y a una gran estabilidad de la carrocería al trazar curvas. En este aspecto, el eje trasero direccional (con un ángulo de hasta 2,5°) juega un papel fundamental.
Pequeño recorrido con el híbrido enchufable
Tras tanta intensidad con un diésel ejemplar, nuestros colegas probadores no pudieron resistirse a despedirse del nuevo Clase C con un pequeño recorrido en el híbrido enchufable, circulando deliberadamente solo en modo eléctrico. Con una potencia de 100 kW, el C 400 e Estate no se queda precisamente corto; además, es silencioso y, con una conducción moderada, permite recorrer distancias considerables (unos 100 kilómetros según el ciclo WLTP). Por otra parte, es uno de los pocos híbridos enchufables (PHEV) que admite carga rápida a 55 kW, lo que permite recuperar energía con gran agilidad.
En este contexto, no importa demasiado que el pesado modelo familiar —que, por cierto, carece de amortiguación adaptativa y de eje trasero direccional— no se muestre especialmente ágil. Lo que sí resulta más cuestionable es su maletero, sorprendentemente pequeño: 360 litros es una cifra realmente decepcionante para un vehículo familiar.













