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Ahora ya si que se puede decir que Mercedes-AMG va tomando forma como marca. Hace unos meses presentaba al GT Coupé de 4 puertas en Los Ángeles y ahora damos la bienvenida al GT SUV. Un modelo de gran tamaño, pues mide un poco menos de 5,10 metros y según el fabricante se ha querido combinar en él la deportividad con el confort.
Así es el nuevo Mercedes-AMG GT SUV
Tomando como base la misma plataforma AMG.EA, el GT SUV se ha concebido como un crossover de alto rendimiento. Para ello se ha combinado un frontal pronunciado, con una larga distancia entre ejes (3,04 metros), vías anchas y voladizos cortos. Incluso la suave caída del techo en la zona posterior le aporta un toque de coupé. Pero hay más detalles deportivos, como unos pasos de ruedas debidamente ensanchados, las llantas de gran tamaño o el detalle de que se hayan dejado las ventanillas sin marco.
Como buen AMG se le ha dotado de una parrilla con listones verticales y, de la misma manera que sucede con el gran logo de Mercedes, se puede iluminar por las noches. En los faros principales se ha incluido el motivo de la estrella, mientras que en la zaga hay seis luces circulares con un diseño que nos recuerda a las turbinas y que se había utilizado antes en el coupé de cuatro puertas.
Por si estás tomando medidas para poder aparcarlo en tu garaje, este GT SUV mide nada menos que 5,08 metros de largo, con una anchura que supera los 2 metros por un milímetro, mientras que tiene una altura de 1,65 metros. Aunque hay que señalar que, en la versión de acceso de la que más adelante te hablaré, se resta algún centímetro en longitud o altura.
Respecto a su interior se ha querido dividir claramente a los pasajeros de la parte delantera y a los de la trasera. Así, el conductor se sienta en una posición baja y mucho más integrada de la que podemos encontrar en un SUV convencional. Mientras, más atrás se ha intentado potenciar la comodidad de sus ocupantes.
Pero volvamos al puesto de mando. Lo que vamos a encontrar es una pantalla multimedia de 14 pulgadas que se ha orientado a propósito hacia el conductor y forma una sola unidad con un cuadro de instrumentación que mide 10,2 pulgadas. Y como puedes ver en las fotos aparece un tercer display delante del copiloto con un tamaño de 14 pulgadas.
Ahora fíjate en la consola central pues allí se encuentra la AMG Race Engineer Control. Está formado por tres controles giratorios con los que podremos ajustar la respuesta del acelerador, el comportamiento en las curvas o el deslizamiento de las ruedas. A esto hay que sumar las funciones de conducción que podemos modificar desde el volante AMG Performance, como el frenado regenerativo desde las levas o los siete modos de conducción: Comfort, Sport, AMGFORCE Sport+, Race, Slippery (para superficies mojadas o resbaladizas), Eco e Individual.
De todos ellos me voy a quedar con el AMGForce Sport+, en el que se recrea la atmósfera de un modelo de combustión, ya que en el GT 53 se emula el sonido de un seis cilindros AMG y en los GT 55 y GT 63 es un V8. A esto suma cambios de marcha simulados y vibración en los asientos. Y el otro es el Race con funciones como Launch Control, Drag Race, Track Race y Drift.
Por si te parecían pocos dispositivos con los que poder personalizar a este GT SUV, suma los que se manejan desde la pantalla multimedia. Esta cuenta con la última generación del sistema MBUX y en ella se han incluido el menú de rendimiento AMG, el modo AMG Track Pace (registra más de 80 datos específicos del vehículo diez veces por segundo con datos de circuitos precargados), así como los servicios de inteligencia artificial a través de ChatGPT, Microsoft Bing y Gemini.
Mientras el conductor se entretiene con todos estos mandos, en la parte trasera pueden disfrutar del techo panorámico de cristal denominado como “Sky Control”, que puede alternar entre estar transparente u opaco, además de ofrecer aislamiento térmico. Como opción se permite integrarle un sistema de iluminación. Y en la zona posterior todavía queda un maletero de 607 litros de capacidad, que se complementa con otro bajo el capó delantero con otros 111 litros.
Motores y baterías del nuevo Mercedes-AMG GT SUV
Como he venido avanzando, este nuevo GT SUV contará con tres variantes mecánicas a la venta. Empezando de menos a más encontramos al GT 53, con una configuración de dos motores síncronos de imanes permanentes (uno por cada eje) que le permite contar con una potencia combinada de 400 kW (544 CV) y un par de 800 Nm. Si incluye el pack “Driver´s Package”, alcanzaría los 250 km/h de velocidad máxima y firmaría un 0-100 km/h en 4,2 segundos.
Para entender un poco mejor su funcionamiento debes saber que el motor delantero actúa como un propulsor auxiliar. Eso significa que solo se activa cuando se necesita potencia o tracción adicionales, mientras que con poca carga se desacopla. Mientras el trasero se ha conectado a una transmisión de dos velocidades, la primera facilita la aceleración desde parado y la segunda es para velocidades más altas, bajando las revoluciones en trayectos más largos.
El segundo nivel lo marca el GT 55, ya con tres motores de flujo axial. Hablamos de una potencia combinada de 600 kW (816 CV) y un par de 1.860 Nm. De nuevo utilizando el Driver's Package puede llegar hasta los 270 km/h de velocidad máxima, mientras que su aceleración en el 0-100 km/h se establece en 3,1 segundos.
Como culmen tenemos el GT 63. Al igual que en el anterior se dispone de tres motores, aunque en este caso con 860 kW (1.169 CV) y hasta 2.000 Nm de par motor. Con semejantes cifras no nos extraña que sea capaz de llegar a los 100 km/h en apenas 2,7 segundos y con el Driver's Package llega a los 270 km/h de velocidad máxima.
Respecto a las baterías, con celdas cilíndricas con refrigeración directa y una tensión de 800 V (se adapta a las de 400 V también), el mínimo con el que cuenta este GT SUV tiene una capacidad de 106 kWh con el que homologa una autonomía entre los 597 y los 668 km. A la hora de rellenarla podría alcanzar picos de 600 kW en corriente continua pasa pasar del 10 al 80% en 11 minutos, mientras que la máxima en corriente alterna es de 11 kW.
Esa batería está disponible para todas las variantes, pero el GT 55 y el GT 63 ofertan otra más grande de 128 kWh con 22 módulos (la anterior se conforma con 18). En esta última se podría aumentar la potencia de carga hasta los 710 kW, con los que pasa del 10 al 80% en doce minutos, mientras que su autonomía se mueve entre los 620 y los 700 kilómetros.
Otros elementos importantes del Mercedes-AMG GT SUV
Para cerrar el análisis de este GT SUV tenemos que hablar de esa serie de elementos que ayudan a obtener un rendimiento sublime. Podríamos empezar por la aerodinámica activa, con un alerón trasero que a partir de 150 km/h o en curvas rápidas se despliega (solo para los GT 55 y GT 63) o los paneles de ventilación denominados Aerokinetics colocados en las rejillas verticales en el faldón delantero.
Para el chasis en AMG han decidido instalar el sistema Active Ride Control Plus con un nuevo desarrollo. En él se combina la suspensión neumática con estabilización activa de cabeceo y balanceo, pero solo viene de serie en el GT 63. A esto sumamos la dirección activa en el eje trasero o el sistema tracción integral AMG Performance 4Matic+, aunque predomina la propulsión trasera. Y para el sistema de frenado es de acero en los GT 53 y GT 55, instalando cerámicos de serie en el GT 63.
¿Cuánto costará el Mercedes-AMG GT SUV?
Mañana se empezarán a recoger los pedidos de este nuevo AMG GT SUV, pero solo para la versión GT 53 con la que comenzará su comercialización. Su precio rondará los 113.000 euros, quizás más, mientras que para los GT 55 y GT 63 deberemos esperar hasta la primavera del 2027, todavía sin tarifas conocidas.













