Creo que a estas alturas de la película ya a nadie sorprenderá que Mercedes-AMG ya tenga disponible su primer modelo completamente eléctrico en su gama. Anticipado con el prototipo AMG GT XX, se ha convertido en el sustituto del GT Coupé de 4 puertas, uno de los coches con la denominación más larga del mercado. Entonces ¿por qué ha levantado tanta polvareda en redes sociales? (sin llegar al nivel del Ferrari Luce, claramente).
Sin duda ha sido una apuesta arriesgada teniendo en cuenta las ventas que existen de deportivos eléctricos (más bajas que los coches más convencionales), sobre todo para una firma que siempre ha estado ligada al sonido de sus motores V8. Sin embargo, con este GT Coupé de 4 puertas se quiere demostrar el potencial tecnológico que puede ofrecer la plataforma propia AMG.EA con la que pretende ofrecer un rendimiento significativamente superior al visto en modelos anteriores con propulsores de combustión.
Los detalles del nuevo Mercedes-AMG GT Coupé 4 puertas
El núcleo del sistema de propulsión de este nuevo deportivo alemán está compuesto por tres motores axiales que fueron desarrollados por la empresa británica YASA, una filial de Mercedes. A diferencia de los motores radiales, que son los más comunes, estos propulsores son bastante más estrechos como demuestra que los dos del eje trasero apenas midan 8 centímetros de ancho cada uno. Con esto se ha buscado ahorrar tanto espacio como peso.
Por rendimiento creo que pocas pegas le podemos poner. El tope de gama es el 63 4MATIC+ con una potencia máxima de 860 kW (1.169 CV) y un par que alcanza los 2.000 Nm. De esta manera el fabricante declara que es capaz de completar el 0-100 km/h en 2,1 segundos y una velocidad máxima de 300 km/h. Por debajo quedará el GT 55, con 600 kW (816 CV). En ambos casos el motor del eje delantero actúa como apoyo auxiliar y se desacopla durante la conducción para reducir el consumo de la energía.
Hasta aquí bien. Otra crítica que se repite mucho en los deportivos eléctricos es la disminución de su rendimiento tras someterlos a un estrés térmico continuo. AMG señala que se ha inspirado en la Fórmula 1 para solucionarlo. De esta manera la batería de alto voltaje de 106 kWh de capacidad utiliza 2.660 celdas cilíndricas, cada una rodeada por un fluido no conductor. Con esta refrigeración directa se consigue mantener la pila dentro de su rango de temperatura óptimo de forma constante.
La ventaja no es solo en plena marcha, sino que también se puede aprovechar a la hora de recargar la batería. En estaciones de carga rápida adecuadas (aquellas que admiten hasta 800 amperios) se promete que el coupé alcanzará los 600 kW. Gracias a esta potencia se podría pasar del 10 al 80% en solo once minutos. Aunque claro esta medida dependerá de la disponibilidad real de una infraestructura de tan alto rendimiento.
Las primeras críticas, por tanto, comienzan con la incorporación del sonido virtual. Incluido dentro del programa de conducción “AMGFORCE S+” se ha intentado trasladar la experiencia familiar de un motor de combustión al mundo eléctrico. De esta manera, en lugar de un zumbido artificial, el sistema es capaz de generar un sonido basado en las grabaciones de micrófono de un AMG GT R real. Incluso va más allá, pues es capaz de simular interrupciones en la entrega de potencia para imitar los cambios de marcha de una transmisión manual de nueve velocidades. Esta posibilidad se les da a los conductores a través de unas levas colocadas detrás del volante. Veremos si esta simulación resulta atractiva para el público objetivo de este coche o si se percibe como un simple truco técnico.
Otro punto que se le puede achacar el AMG GT Coupé 4 puertas es el peso, algo habitual en los eléctricos. En este caso hablamos de que en la báscula se acerca peligrosamente a las 2,5 toneladas, pero para disimularlo se ha instalado un sofisticado sistema de suspensión, el conocido como AMG Active Ride Control. En él se prescinden de los estabilizadores mecánicos para dar paso a unos elementos hidráulicos que se encargar de controlar el balanceo de la carrocería. La idea es conseguir un buen equilibrio entre comodidad en viajes largos y rendimiento de circuito. Sin olvidar que también cuenta con dirección en el eje trasero de serie (hasta seis grados) para reducir el radio de giro en maniobras y estabilizar la parte trasera a altas velocidades.
El avanzando chasis también se apoya en componentes aerodinámicos activos. Podríamos citar aquí al alerón trasero retráctil, un difusor trasero móvil o las denominadas placas Venturi en los bajos del deportivo. Esta últimas se despliegan cuando circulamos por encima de los 120 km/h, creando una zona de baja presión que adhiere al vehículo a la carretera, lo que contribuirá a aumenta la velocidad del paso por curva.
Así es el interior del nuevo Mercedes-AMG GT Coupé 4 puertas
Nuestros compañeros de Auto Motor und Sport ya se han podido montar en este nuevo GT Coupé 4 puertas y lo primero que indican al entrar en su habitáculo es que “transmite que es un coche deportivo, no es una simple estrategia de marketing”. El asiento va colocado bajo y son bastante ergonómicos, con unos hombros que te envuelven bien.
A partir de aquí encontramos un puesto de mando en el que destaca la alta tecnología combinada con piezas en fibra de carbono expuesta en color negro intenso, cuero fino y microfibra flexible. Este conjunto se realza todavía más con los detalles en rojo, como las costuras del acolchado de las puertas, mientras que la iluminación ambiental hace que las grandes salidas de aire en forma de turbina o los laterales de la consola central prácticamente brillen.
El volante forma parte del catalogo de AMG Performance que combina en su confección la fibra de carbono y la microfibra, como una anticipación tanto de las levas antes comentadas como del panel de instrumentación. Y luego vemos como se ha orientado claramente la pantalla multimedia de 14 pulgadas hacia el conductor, dejando al copiloto una tercera para que no se sienta menospreciado.
Tampoco hay que perder detalle de la consola central. En ella vemos tres nuevos mandos giratorios que pertenecen a la denominada como Unidad de Control AMG Race Engineer que destacan sobre una superficie de fibra de carbono. No son simples botones, sino controles metálicos sólidos y elegantes que recuerdan a los sistemas de alta fidelidad. Respuesta, agilidad, tracción, desde aquí tienes todo el control sin tener que pasar por engorrosos menús en las pantallas táctiles.
¿Y la zona trasera? A pesar de la pronunciada caída del techo y que, no olvidemos, la batería está bajo el piso, la parte posterior es capaz de ofrecer suficiente espacio para que viajen adultos. AMG lo ha logrado mediante hendiduras en el paquete de las baterías, conocidas como compartimentos para los pies, que permiten a las personas aquí ubicadas tener una posición más cómoda.
Conclusión y precio
Este nuevo Mercedes-AMG GT Coupé de 4 puertas se fabricará desde este verano en la planta alemana de Sindelfingen, mientras que los citados motores llegarán desde la de Berlín-Marienfelde. Con este modelo la división deportiva se posiciona claramente frente a competidores como el Porsche Taycan Turbo GT o el Audi e-tron GT. Y las especificaciones técnicas sobre el papel son impresionantes, sin embargo, el mayor reto ahora para la firma será trasladar con éxito el atractivo emocional que les ha caracterizado a la era eléctrica.
En Alemania ya se admiten pedidos (aquí todavía aparece en su web como “próximamente”) desde los 154.700 euros para el 55 y de 196.300 euros para el 63. A estas cifras podríamos sumar el paquete AMG Dynamic Plus (5.295 euros), el AMG Drivers (5.250 euros), el AMG Aerodynamics Plus (4.522 euros), la aerodinámica activa (5.177 euros) y que pueda cargar hasta 600 kW serán otros 2.380 euros. Ah, y si lo quieres con el techo de fibra de carbono otros 4.760 euros.













