¿Alguien hubiera pensado hace unos cuantos años que Kia podría competir con el Volkswagen Golf por ser la nueva referencia en el segmento superventas de los compactos? Con esta intención, al menos, llega ya el nuevo y esperado K4, un modelo que sustituye hoy al Ceed. ¿Puede el nuevo modelo coreano revolucionar la categoría? Para obtener la respuesta, nuestros colegas alemanes de Auto Motor Und Sport han podido ya subirse por primera vez al coche, probándolo en su versión superior 1.6 TGDI de 180 CV y contándonos ya sus primeras impresiones.
No hay pues por ahora nada más potente en el Kia K4 que esto, y podemos descartar de inmediato cualquier especulación sobre un auténtico modelo GT. No está planeado y no llegará, tal y como han confirmado responsables de Kia. Así que es un motor de cuatro cilindros y 1,6 litros con turbocompresor y 180 CV de potencia.
Con este contexto, nuestros colegas probadores de AMS arrancan y se van. Y, como primer punto destacable, nos destacan ya que la robusta palanca de cambios de la transmisión automática de doble embrague en la consola central parece una reliquia de una época pasada en el moderno habitáculo de Kia. Pero, por ahora, el viaje se inicia y ahora, de la "P" se pasa a la "D".
Así se conduce el nuevo Kia K4
Este compacto nos dicen que, desde ahí, arranca con suavidad y deleita rápidamente al conductor con su dirección comunicativa. El K4 se comporta bien en las curvas, y la posición relativamente baja del asiento mejora la experiencia de conducción. Sin embargo, una aceleración demasiado agresiva al salir de las curvas hace que el eje delantero busque más tracción, dejando claro que no se trata de un compacto deportivo.
Además, la estrategia de cambios de la transmisión automática nos cuentan que no está a la altura de las prestaciones. Demasiado contenida en el modo de conducción normal, el Kia cambia de marcha con demasiado frenesí en el modo deportivo. Quienes opten por la versión GT-Line disponen de levas en el volante y pueden tomar el control ellos mismos. O simplemente no esperen nada del coche en la conducción diaria para lo que no fue diseñado, como alcanzar la máxima velocidad en curva y acelerar a fondo.
Quienes eviten estas travesuras no tendrán que quejarse del rugido forzado del motor de 1,6 litros. Porque, en funcionamiento normal, el motor cuenta con suficientes reservas de potencia y el silencio necesario para ser de lo más agradable.
No se puede decir lo mismo de la configuración de la suspensión. Si bien el K4 amortigua convincentemente la mayoría de las oscilaciones, la suspensión firme tiende a ser algo dura, según las primeras pruebas alemanas. Lo cual está bien, solo hay que tenerlo en cuenta. En las curvas, la configuración sin duda proporciona una experiencia de conducción divertida. Sin embargo, algunos baches pueden resultar bastante bruscos para el conductor. Por eso, en tramos difíciles, los primeros probadores nos aseguran que es posible que desees un poco más de cilindrada y quizás 30 o 40 CV más para disfrutar plenamente de la emoción de la persecución. O, para seguir con el titular del artículo, de la persecución del VW Golf.
¿Un verdadero rival del Volkswagen Golf?
Con el K4, Kia no se dirige específicamente a su competidor de Wolfsburgo en circuitos sinuosos, sino más bien a situaciones cotidianas como ir de compras, ir al trabajo y en la vida familiar, según nos apuntan nuestros colegas de Auto Motor Und Sport.
Esto se hace evidente en el maletero, donde el Kia ofrece 438 litros de capacidad (a menos que el modelo sea híbrido), en comparación con los 380 litros del VW Golf. Los pasajeros traseros también viajan más cómodamente, y el amplio equipamiento de serie no eleva necesariamente el precio del K4 en España por encima de los 35.000 €.
El paquete de equipamiento de Kia es muy completo, especialmente para quienes se conforman con un motor sólido sin grandes despliegues de potencia. Sin embargo, se recomienda quizás el motor de cuatro cilindros. El de entrada (un tricilíndrico de 1.0 litros con 115 CV) podría tener dificultades fuera del ámbito urbano.
Rematamos el artículo con los primeros precios en nuestro país. El Kia K4 arranca ya oficialmente en España1.0 TGDI MHEV microhíbrido de 115 CV a partir de 30.750 euros, mientras que la versión intermedia 1.6 TGDI de 150 CV, siempre con cambio automático DCT, parte de 33.750 euros. Por último, esta versión probada 1.6 TGDI de 180 CV tiene un precio de salida de 38.850 euros, y a España llega asociado exclusivamente al acabado deportivo GT-Line.













