Audi lo ha vuelto a hacer. De la misma manera que cuando aterrizó en la competición de las 24 Horas de Le Mans lanzó el espectacular R8, al arrancar su periplo en la F1 ha querido dar otro golpe de efecto todavía superior con el mayor superdeportivo de su historia. Se llama Nuvolari, en honor al piloto italiano leyenda del automovilismo en los años 20 y 30. También fue piloto de las flechas de plata Auto Union y en su honor se ha pintado la primera unidad en esos colores plateados.
El secreto mejor guardado
He tenido el privilegio de ser de los pocos en el mundo que ha podido verlo en vivo y tocarlo antes de que se anunciara este fenómeno. Y es que el Nuvolari ha sido el secreto mejor guardado de la historia de la marca de Ingoldstadt. También uno de los proyectos más rápidos en ejecutarse, porque fue en las Navidades anteriores a estas últimas cuando se puso en marcha todo el proyecto.
La primera reunión fue en diciembre de 2024 donde solo seis personas se pusieron a lanzar ideas en un “brain storming” que culminó unos meses después, aproximadamente en marzo del 2025 con un concepto ya definido. El punto de partida en cuanto a diseño era el espectacular Concept C que probamos en su día también en exclusiva y en cuanto a mecánica se partía de la base del Lamborghini Temerario, que tan bien conoce el nuevo CTO (director Técnico) de Audi, Rouven Mohr, ya que estuvo varios años al frente del departamento técnico de la firma de Sant´Agata Bolognese y lideró todos los proyectos hacia la electrificación con los sistemas de hibridación.
Tecnología F1 para el nuevo Audi Nuvolari
Así que nada podía salir mal, aunque los tiempos fueran un tanto justos. Lo cierto es que la entrada en la F1 precipitó los acontecimientos porque querían estar con un superdeportivo el día que Audi entrara en la categoría reina. Y tenía que ser un coche verdaderamente epatante. Y este Nuvolari lo es, con un chasis que aplica la tecnología Audi Space Frame con el aluminio como elemento estructural básico, pero donde la fibra de carbono ahora cobra un protagonismo especial formando parte de la célula y, por supuesto, toda la carrocería.
Apenas hay ningún otro material, porque incluso en el interior, casi todos los elementos que puedes tocar son de aluminio o fibra de carbono. Apenas se usan los plásticos, destacando por ejemplo, que la calandra delantera o las rejillas del frontal para la ventilación son de aluminio. Por ejemplo, como detalle curioso, la rejilla de la zaga vertical es de una sola pieza y de aluminio. La calandra central, además, emplea un diseño de cuadricula ajedrezada pero con diferentes inclinaciones (siempre fijas) para dejar pasar el aire con el flujo necesario para una mejor aerodinámica, ya permite salir por el capó hacia el parabrisas para recorrer una silueta elegante y muy maciza.
La trasera también cuenta con unas lamas que ocultan parcialmente el motor de combustión que no es otro que el V8 (plano con muñequillas a 180º) biturbo que emplea el temerario, con 4 litros y una potencia de 800 CV en este caso. La zaga continua de forma muy elegante y sin ningún alerón estridente. Solo la cola final puede orientarse para generar más carga aerodinámica y esta activación puede ser automática dependiendo de los modos de conducción o manual con un mando en el volante que actúa como DRS siguiendo el guiño a la F1.
Unidad de potencia de 1.001 CV
La unidad de potencia en total consta del citado V8 biturbo de 4 litros al que se suman otros tres eléctricos con 110 kW cada uno. En total el Nuvolari anuncia 1.001 CV, con los que será capaz de acelerar en 2,6 segundos en el 0 a 100 km/h, en 6,8 segundos en el 0 a 200 km/h y lograr una velocidad máxima de 350 km/h. esto son ya cifras superiores a las del Lamborghini Temerario del que hereda esta unidad de potencia.
Los motores eléctricos van dos en el eje delantero, convirtiendo al coche en un tracción total, mientras el tercero situado entre el V8 y la transmisión proporciona tanto par que han podido compensar la entrada de los turbos y por ello ofrecen mucha presión de sobrealimentación (1,5 bar) porque no habrá efecto retardo. Esto deja a esta unidad de potencia con un comportamiento como de un V10 de aspiración atmosférica, capaz de alcanzar las 10.000 rpm.
Y, además, híbrido enchufable
Como es un híbrido enchufable los modos de conducción también cuentan con programación más eficiente. Se controlan desde el volante, y hay modos como el E-Hybrid que permite la conducción totalmente eléctrica para uso urbano y de corta distancia, el modo Balanced que combina confort, eficiencia y rendimiento, el modo Dynamic que optimiza la respuesta del sistema y mejora la agilidad y la precisión y el modo Dynamic+ que centra el sistema de propulsión por completo en una experiencia de conducción emocionante. Aunque también hay una por encima denominada Track para circuito donde se pueden ajustar la motricidad que puede ir desde el programa de Wet (mojado) hasta Dry (seco) y con la posibilidad de tener el Control de Tracción Desactivado (TC Off).
También el alerón activo trasero oculto e integrado en la zaga de fibra de carbono y con los aros de aluminio enrasado en la carrocería se puede controlar manualmente con el botón DSR tipo F1 que hay en el volante para ganar penetración en el aire. Durante la frenada y en las curvas, el alerón se desplaza a la posición HD (High Downforce) para optimizar la carga aerodinámica y lograr el máximo rendimiento y control. En esta configuración de alta carga aerodinámica, proporciona más de 400 kg de down force.
Acabado Audi
No hemos hablado de dimensiones, pero es un coche grande, o mejor dicho largo, con unos 4,7 metros, de línea suave y fluida, y un peso de unos 1.700 kg. La zaga es muy maciza y desde el interior no se puede ver nada por el espejo retrovisor. Aunque la unidad donde nos subimos tenía espejo retrovisor interior, propuse que lo eliminaran porque no tenía ninguna función, pero el propio Mohr nos dijo que en algunos países es imposible homologar el coche sin llevar un espejo interior, aunque no sirva para nada.
El caso es que dentro del Nuvolari se va muy cómodo, siendo un biplaza con asientos de carbono y con algo de espacio detrás para llevar algún equipaje pequeño. Porque delante no lleva el maletero como sí tiene el Temerario. Se va colocado muy bajo y la sensación es de calidad. Y es que se usa mucho el metal en elementos como los agarres de puertas, botones, levas e innumerables detalles.
La sensación de solidez y calidad que proporciona el aluminio pulido es inigualable. Incluso en la pantalla inclinable en la consola central, de tamaño justo para no molestar y servir simplemente de servicio, también emplea el metal para su construcción. La configuración de Nuvolari en la que tuvimos la oportunidad de subirnos tenía unos colores beige que combinaban con el color metalizado psudo plateado tipo titanio de la carrocería de fibra de carbono. Pero se puede configurar cada uno de los coches como uno quiera. Incluso se puede dejar la carrocería de fibra de carbono sin pintar, quedando el coche con un negro espectacular.
Las posibilidades de personalización son infinitas y la idea es que de los 499 unidades que se empezarán a fabricar a finales de año y a entregarse a comienzos de 2027 todas sean diferentes. Y no es para menos porque el público de este coche se merece algo así, ya que costará nada menos que 600.000 de precio base, si bien el ticket de caja podrá subir dependiendo de lo que se quiera montar en su configuración personalizada.
Frenos de carbono tipo F1
En otro apartado que han trabajado mucho ha sido en los frenos, montado unos frenos carbono cerámicos con una nueva composición con las fibras de carbono más largas y resistentes a las altas temperaturas al estilo de los discos de la F1. De todas formas siguen manteniendo el tacto de pedal imprescindible en un coche de calle, con las pinzas de 10 pistones delante y los discos más grandes montado nunca por Audi, unos de 420 mm delante y 410 mm detrás, más grandes que los que usa el Temerario.
También su refrigeración es un 21% mejor. Pero en este caso tenemos que tener en cuenta que estamos ante un coche híbrido, que cuenta por tanto con un frenado hidráulico y una deceleración eléctrica. Con una capacidad de absorción de energía de hasta 2,8 megavatios, el sistema de frenado es capaz de soportar cargas de desaceleración extremas, comparables a las de un monoplaza de Fórmula 1 actual. Y además, es posible una deceleración puramente eléctrica de hasta 0,3 g.
Con todo ello se puede retroalimentar la batería de litio de 7,3 kWh de capacidad, casi el doble que la capacidad de batería que tiene su hermano el Temerario. Esto le permite un uso solo en eléctrico algo superior y sobre todo sacar más eficiencia en la conducción diaria. En cuanto a la carga, seguirá manteniendo en alterna con 7 kw para poder hacerlo en menos de una hora.
En definitiva, el Nuvolari coloca así ya a Audi en la cúspide a los fabricantes de deportivos y celebra su entrada en la F1 a lo grande. Un coche muy exclusivo para una marca que quiere estar en todos los frentes bien representada.













