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Por si no fuese poco ya con el precio que tienen los combustibles en las gasolineras, especialmente con el de un diésel que vuelve a costar más de 1,90 € por litro y amenaza con seguir escalando en las próximas semanas a pesar de que el Gobierno ha confirmado que los descuentos de 20 céntimos de euro por litro en el impuesto de hidrocarburos se mantendrá en el diésel y en la gasolina también en el mes de noviembre, una nueva gran preocupación asalta a los usuarios de estaciones de servicio: el fraude por skimming.
Las gasolineras automáticas, un gran riesgo para la clonación de tarjetas
Si no sabes qué significa este término anglosajón, te lo explicamos: se trata de una técnica de estafa cada vez más utilizada y que funciona mediante la clonación de tarjetas en pagos. A medida que se han popularizado en nuestro país las gasolineras automáticas y especialmente las desatendidas, como son la mayoría de low cost de autoservicio, este fraude se ha multiplicado, ya que los delincuentes aprovechan la falta de personal físico de muchos establecimientos para manipular los terminales de pago.
Casos en los últimos meses tan sonados como el fraude masivo ocurrido en Vilamalla, en Cataluña y donde los Mossos d’Esquadra confirmaron estafas por valor de más de 100.000 euros, o el constatado en el Levante español, donde la Guardia Civil desarticuló en Almería, Alicante y Murcia a una banda organizada que suplantaba identidades y clonaban tarjetas para realizar un aluvión de repostajes de forma fraudulenta, son solo algunos ejemplos que han trascendido a la opinión pública. Pero las estafas se cuentan por decenas.
Cómo funciona el skimming y cómo detectar el intento de fraude
De hecho, el último Informe sobre Cibercriminalidad difundido por el Ministerio del Interior ha constatado ya hasta casi 500.000 ciberdelitos en España, lo que supone ya hasta el 20 por ciento de la criminalidad total registrada. Las estafas relacionadas con la clonación de tarjetas y el fraude en pagos online lideran claramente los delitos. Pero, ¿cómo funciona la técnica del skimming y cómo podemos detectar el intento de fraude antes de que se produzca?
Según los informes policiales, la estafa por skimming suele iniciarse cuando los delincuentes aprovechan la ausencia de personal en las instalaciones para colocar un lector de tarjetas falso, que en realidad es un dispositivo electrónico muy fino. Este aparato suele ubicarse justo encima o dentro de la ranura legítima del surtidor. A partir de ahí, al introducir cualquier cliente la tarjeta, el dispositivo copia la información de la banda magnética o del chip.
Pero, claro, el delincuente aún necesita el pin del consumidor para poder efectuar el fraude. Para ello, aprovechan también para instalar mini cámaras prácticamente indetectables apuntando al teclado del sistema de pago, o incluso pueden superponer un teclado falso que registra las pulsaciones de los dedos y permite extraer el pin rápidamente. Así, mediante conexiones Bluetooth, los estafadores ya pueden contar con todos los datos de manera remota, sin necesidad siquiera de retirar el dispositivo de estafa. El fraude ya es un hecho.
Alertas de posible estafa en las gasolineras
Por todo ello, los servicios policiales nos dan hoy una serie de alertas que pueden llevarnos a sospechar en cualquier surtidor (válido para cualquier sistema de pago digital) de una posible estafa. Es indispensable que compruebes que no haya piezas sueltas o extrañas en los terminales, y de que no se mueva o sobresalga la ranura donde hay que introducir la tarjeta.
También es señal de sospecha observar un teclado demasiado rígido o abultado, así como diferencias visuales entre los distintos sistemas de pago de los surtidores. Si alguno tiene una pieza de color o forma distinta, no lo utilices y desconfía.
Consejos para no caer en las estafas
La Policía además ofrece una serie de consejos para evitar caer en las estafas. Quizás el más importante es que priorices siempre que sea posible el pago por contactless o teléfono móvil, acercando la tarjeta o el móvil al lector sin introducirla físicamente en ninguna ranura. El pago por contactless cifra la operación y evita la clonación por skimming.
Otra recomendación, de sobra conocida pero que conviene aplicar siempre a rajatabla, es que cubras el teclado con la mano a la hora de introducir el pin si pagas con tarjeta, de manera que una cámara no pueda descifrar su número. Por último, es indispensable que revises periódicamente tus extractos bancarios, si puedes incluso activando las notificaciones de pago inmediatas para detectar casi en tiempo real si has podido ser víctima de una estafa o fraude.
Fraude masivo también en gasolineras de Estados Unidos
El problema del fraude en gasolineras no solo afecta ya a España, sino que es un problema real y mundial. De hecho, hoy hemos conocido también que el FBI, en Estados Unidos, asegura que el desviamiento y clonación de tarjetas de créditos cuesta a consumidores e instituciones financieras más de 1.000 millones de dólares al año, con los surtidores de gasolina como nuevo gran objetivo para realizar las técnicas de skimming, al estar ubicadas fuera de los establecimientos y alejadas del personal laboral.
El FBI está incluso alertando de que los nuevos sistemas de fraude “suelen estar conectados al cableado interno de la máquina y no son visibles para el cliente”, aconsejando, además de lo ya expuesto a lo largo del artículo, que también se priorice el repostaje en los surtidores de combustible más próximos a la tienda o establecimiento, que suelen estar a la vista directa de los empleados y suelen ser los que menos fraudes por lo general constatan.
El Gobierno norteamericano también aconseja que los conductores usen tarjetas de débito en lugar de tarjetas de crédito, y que tengan especial cuidado con los skimmers en zonas turísticas. Ya sabéis, toda precaución es poca.









